Lea Dumas

La terapia sexual es un tipo de psicoterapia que fomenta el bienestar sexual y afectivo de las personas, y pretende ayudar a aquellos individuos que experimentan dificultades en su vida íntima o amorosa como consecuencia de algún trastorno sexual o bien que no se muestran a gusto consigo mismos en algún aspecto de su vida íntima.

La evidencia científica muestra que esta forma de terapia es muy efectiva; sin embargo, muchas personas tienen dificultades a la hora de hablar de sus problemas sexuales, en gran parte porque se sienten fracasadas, avergonzadas e incluso culpables.

Entrevista a la psicóloga y psicoterapeuta Mar Puigmartí

Hoy hemos querido hablar con Mar Puigmartí, psicóloga y psicoterapeuta especializada en terapia sexual y de pareja para que nos cuente qué es exactamente la terapia sexual y nos ayuda a entender por qué no debemos resistimos a acudir a ella porque tenemos miedos y falsas creencias.

Mar ofrece terapia psicológica en Instituto de Asistencia Psicológica y Psiquiatrica Mensalus, una de las clínicas de psicología y psicoterapia más prestigiosas de España.

Buenos días Mar, cuéntanos, ¿por qué se nos hace tan difícil hablar de sexualidad abiertamente?

Aunque hemos ido avanzando en el plano de la sexualidad, todavía hoy siguen estando presentes numerosos miedos, mitos, restricciones y tabúes entorno a ésta que impiden que la vivamos libremente. La sociedad nos avasalla continuamente con información dudosa, llena de prejuicios y estereotipos de género que nos lleva a interiorizar y aceptar unos mensajes que, si no nos los cuestionamos, acabarán dificultando nuestra manera de vivir la sexualidad, y por lo tanto hablar sobre ella.

Es importante saber que forma parte de nosotros desde que nacemos hasta que morimos, jugando un papel esencial en nuestro desarrollo y crecimiento a lo largo de toda la vida. Ofrecer una educación afectiva y sexual de calidad promovería un mayor y amplio conocimiento sobre sexualidad, permitiéndonos vivirla de una manera más positiva y sana, y concibiéndola como una fuente de placer y satisfacción, así como de comunicación y expresión de afecto. Entender la sexualidad de este modo facilitaría poder hablar de ella abiertamente y con total naturalidad.

¿Cuáles son los principales problemas que presentan los hombres y las mujeres en cuanto a su vida sexual?

Los problemas sexuales más frecuentes son conocidos como disfunciones sexuales. En el caso de los hombres, la eyaculación precoz, la disfunción eréctil y la falta de deseo son las disfunciones más comunes. En las mujeres, las más habituales son la anorgasmia, la falta de deseo, el vaginismo y la dispareunia. Sin embargo, tampoco es infrecuente encontrarnos con problemas de insatisfacción, dificultades en la comunicación sexual, casos de hipersexualidad o adicción al sexo, parafilias, fobia o aversión al sexo etc.

Todos ellos, además de afectar a la calidad de vida de la persona, suelen interferir en su relación con la pareja, en el caso de que la haya.

¿Siempre es necesario tener un problema para acudir a terapia sexual o es posible hacerlo por otros motivos (por ejemplo, para variar y enriquecer el repertorio erótico de la pareja)?

No es necesario tener un problema para acudir a terapia sexual ya que en ella se pueden trabajar otras cuestiones. Por ejemplo, hay muchas personas que acuden porque quieren potenciar sus posibilidades sexuales: adquirir recursos para salir de la monotonía y enriquecer su repertorio sexual, desarrollar habilidades para reforzar la sensualidad y el erotismo, aumentar la autoestima sexual… En este tipo de terapia se fomenta el bienestar sexual y afectivo de las personas.

¿Cuál crees que es el mayor impedimento a la hora de acudir a terapia sexual?

Las ideas prefijadas y las falsas creencias respecto al sexo dificultan pedir ayuda profesional ya que se trata de un aspecto muy íntimo y que a veces cuesta compartir. Quienes padecen este tipo de problemas suelen vivirlo de forma silenciosa y oculta, tratando de negar y esconder sus dificultades y a menudo evitando tener relaciones sexuales. Generalmente verbalizan sentir vergüenza, culpabilidad y frustración, y todo ello acaba generando malestar y sufrimiento en la persona.

Sin embargo, no hay que avergonzarse ni paralizarse cuando surge algún problema de este tipo. La terapia sexual es muy efectiva y la ayuda de un profesional para trabajar las dificultades surgidas en este área resulta muy positivo para vivir una sexualidad satisfactoria.

Entonces, si para muchas personas la sexualidad es un tema muy íntimo y del que a veces cuesta hablar, ¿cómo superas este obstáculo en tus sesiones con los pacientes?

Es importante crear desde el principio un ambiente cercano, seguro y libre de juicios sobre sus pensamientos, sentimientos, emociones, gustos, fantasías… Es fundamental que los pacientes puedan expresarse sin miedo, desde la libertad y el respeto. De este modo, podremos acompañarles en este proceso para que comprendan qué es lo que está sucediendo, ayudarles a solventar dudas, ganar confianza y seguridad, y motivarles a que realicen los cambios que sean necesarios para su bienestar.

¿Cuáles son los beneficios de no tener tabúes en lo relativo a las relaciones sexuales con la pareja?

No tener tabúes permite hablar abiertamente de sexo con la pareja, que la comunicación sexual resulte más fluida y que ambos miembros puedan expresarse sus deseos, sus preferencias y sus gustos sexuales con tranquilidad. Todo ello refuerza la complicidad en la pareja, además de crecer eróticamente y aumentar la satisfacción sexual. 

Asimismo, si en algún momento surgen dificultades sexuales, se vivirán con menos ansiedad ya que resultará mucho más fácil hablar de ello, sentirse comprendido y buscar soluciones conjuntamente.

¿Qué beneficios aporta la terapia sexual a los pacientes?

La terapia sexual ayuda a la persona o la pareja con sus dificultades sexuales y afectivas, aportando recursos y herramientas para poder vivir la sexualidad de manera placentera. 

Este tipo de terapia comporta muchos beneficios a los pacientes: tener un espacio donde poder hablar sobre sexualidad, solucionar las dificultades sexuales que pueda presentar, adquirir nuevas técnicas para el disfrute de sus relaciones íntimas, obtener un mayor autoconocimiento sexual, aumentar la autoestima, potenciar la creatividad erótica, adquirir habilidades de comunicación con la pareja... En definitiva, ser protagonistas de su sexualidad.

Cada vez son más las personas que utilizan la terapia online, ¿crees que es efectiva para este tipo de problemas?

Gracias a las nuevas tecnologías, la terapia online se ha vuelto más presente en el ámbito de la psicoterapia ya que está comprobado que aporta muchos beneficios. Acudir a un terapeuta sexual no es fácil para todo el mundo ya que, al tratarse de un aspecto tan personal y delicado en la vida de las personas, cuesta más pedir ayuda.

La terapia sexual online se ha convertido en una alternativa muy eficaz para tratar este tipo de dificultades ya que facilita solicitar ayuda profesional de una manera discreta y anónima sin tener que desplazarse. Así a través de la pantalla, las personas pueden sentirse más cómodas y pueden expresar lo que les genera inquietud o sufrimiento para poder recibir el tratamiento adecuado y superar sus dificultades.

¿Qué consejo le darías a los lectores de Psicología y Mente para que tengan una vida sexual satisfactoria?

Debemos empezar por responsabilizarnos de nuestro propio placer. Es esencial revisar y cuestionarnos qué modelo de sexualidad queremos vivir para deshacernos de todo lo que nos aleja de él. Conocerse a uno mismo, el propio cuerpo, conectar con el aquí y el ahora del placer y darse permiso para sentir es clave para disfrutar de una sexualidad satisfactoria. Además, transmitir a la pareja nuestros deseos y necesidades va a fortalecer la confianza y va a permitir disfrutar de una vida sexual plena en pareja.