El sexo es uno de los mayores placeres que puede experimentar el ser humano, y es beneficioso no solamente a nivel físico, sino que favorecer el bienestar. Sin embargo, algunas personas sufren un gran temor al sexo y la sexualidad, lo que se conoce como erotofobia o fobia al sexo.

La erotofobia es un miedo irracional hacia todo aquello que tiene que ver con el sexo y la sexualidad, y es un trastorno complejo cuyos síntomas pueden variar de un individuo a otro. Algunos sienten un gran temor al entrar en contacto con objetos sexuales, otros sienten pánico a la intimidad sexual y otros a la penetración. Las personas con esta fobia pueden experimentar altas dosis de miedo a cualquier tipo de acto sexual o a la posibilidad de intimar con otra persona.

Tipos de fobia al sexo

En cuanto al miedo irracional, la ansiedad y evitación que experimentan las personas con erotofobia, el objeto o situación que causa la fobia puede variar de un caso a otro, así como también su gravedad. 

La erotofobia es un trastorno complejo que engloba otras fobias sexuales específicas. Son las siguientes.

1. Genofobia

También conocido como coitofobia, se refiere al miedo irracional y los picos de estrés ante las relaciones sexuales con coito. Los individuos que presentan esta patología pueden iniciar relaciones románticas, disfrutar de actividades como besos o abrazos, pero sienten un gran temor a las relaciones sexuales y la penetración.

2. Gimnofobia

También recibe el nombre de nudofobia, es el miedo a la desnudez. Es un trastorno complejo en el que las personas tienen miedo de estar desnudas y que lo estén las personas de alrededor. 

Este miedo puede indicar problemas de imagen corporal o sentimientos de inadecuación, aunque también puede ocurrir como consecuencia de una experiencia traumática.

3. Miedo a la intimidad

Este miedo no tiene que ver con el acto sexual, sino con el hecho de sentirse próximo a la otra persona tanto en el sentido emocional como físico.

4. Parafobia

El miedo a la perversión sexual también es una fobia complicada. Algunas personas tienen miedo a pervertirse a sí mismas, mientras que otras temen las perversiones de otros. 

Algunas personas con parafobia son capaces de disfrutar de las relaciones sexuales tradicionales que encajan bien dentro de su código moral personal, mientras que otros tienen miedo de que cualquier forma de intimidad pueda ser pervertida.

5. Hafefobia

Esta fobia se caracteriza por el miedo al contacto físico, es decir, a ser tocado, y a menudo afecta a todas las relaciones, no sólo los de una naturaleza romántica. Algunas personas lo experimentan al mínimo contacto, mientras que otras ante un contacto más prolongado.

6. Fobia a la vulnerabilidad

Igual que el miedo extremo hacia la intimidad, el temor a la vulnerabilidad a menudo está vinculado al temor al abandono. Muchas personas temen mostrarse como son, pues creen que así no gustarán a otros. El miedo a la vulnerabilidad puede afectar a numerosas relaciones, tanto sexuales como no sexuales.

7. Filemafobia

También conocida como filematofobia, es el miedo a los besos. Puede tener muchas causas y a menudo está vinculada a las preocupaciones físicas, como una preocupación por el mal aliento o incluso la fobia a los gérmenes.

Causas de la fobia al sexo

El sexo y la sexualidad son aspectos muy importantes de la condición humana, y la erotofobia puede tener un impacto devastador en aquellos que lo experimentan. Algunas personas que sufren esta fobia eligen vivir su vida de manera asexual, es decir, sin tener relaciones sexuales, y otras tienen serias dificultades para mantener relaciones íntimas con otras personas de manera satisfactoria.

Generalmente, la causa de esta fobia es el aprendizaje asociativo o condicionamiento clásico que ocurre cuando una persona experimenta un evento traumático relacionado con el sexo y la sexualidad, por ejemplo, al haber sufrido una mala experiencia sexual en el pasado o por haber sido objeto de burlas por el tamaño de sus genitales (en el caso de los hombres).

Ahora bien, las creencias irracionales y la mala educación sexual también pueden causar que la persona desarrolle esta fobia. Algunos autores afirman que algunas personas son más propensas que otras a desarrollar este tipo de patologías debido a la genética.

Síntomas de la erotofobia

Debido a la variedad de los trastornos fóbicos relacionados con el sexo y la sexualidad, el objeto o la situación que provoca la fobia puede variar. No obstante, los síntomas suelen ser los mismos:

  • Miedo intenso hacia los objetos, situaciones y pensamientos relacionados con el sexo y la sexualidad.
  • Ansiedad extrema ante la presencia del objeto o situación que causa la fobia o hacia los pensamientos o imágenes de éste.
  • Comportamientos evitativos.
  • Sensación de falta de aire e hiperventilación.
  • Hipersudoración.
  • Boca seca.
  • Desorientación y falta de concentración.
  • Tensión en los músculos.
  • Angustia.
  • Latido acelerado del corazón y aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Malestar estomacal y dolor de cabeza.

Tratamiento

Las fobias son trastornos frecuentes y existen de muchos tipos de trastornos fóbicos. Pero a pesar de que los objetos o situaciones que causan estas fobias sean diferentes, el procedimiento suele ser similar en la mayoría de los casos

Por otro lado, puesto que el sexo es una parte muy importante de la vida de una persona y suele afectar también a las relaciones de pareja, el tratamiento suele incluir un refuerzo para mejorar la autoestima y corregir aquellas creencias que interfieren en el bienestar del paciente.

Los pacientes con algún tipo de fobia responden bien a la psicoterapia, y los estudios científicos indican que la terapia cognitivo conductual es realmente útil para el tratamiento de este trastorno. Las técnicas de relajación y las técnicas de exposición son las más utilizadas. 

Una técnica de exposición que ha demostrado ser realmente efectiva en el tratamiento de las fobias es la desensibilización sistemática, que expone gradualmente al paciente a las situaciones sexuales que teme a la vez que le dota de herramientas adaptativas para hacer frente al estímulo fóbico. Además de la terapia cognitivo conductual, la hipnosis o el Mindfulness también han mostrado ser efectivos.

En casos extremos, es decir, aquellos en los que el paciente sufre una gran ansiedad, pueden emplearse fármacos. Ahora bien, siempre combinados con la terapia psicológica y nunca como única opción terapéutica.

“Apps” para el tratamiento de fobias

En la actualidad, las nuevas tecnologías forman parte de todos los ámbitos de nuestra vida. Podemos comprar por internet, formarnos en universidades a distancia e incluso recibir terapia online. 

Además, el móvil nos sirve también como ayuda o herramienta terapéutica en el caso de las fobias, pues existen diferentes “apps” que ayudan a los pacientes con trastorno fóbico a través de la realidad virtual o la realidad aumentada.