Pasar ratos juntos compartiendo momentos de televisión puede ser una experiencia compartida significativa.

Aunque en las relaciones de pareja la personalidad de cada uno de sus miembros influye mucho, no es menos cierto que los hábitos que se comparten son los que de verdad hacen que ese vínculo amoroso funcione o no. Puede que no nos parezcamos demasiado con la persona con la que salimos, pero si en el día a día hay rutinas que consiguen que sintamos una conexión especial, la unión afectiva quedará reforzada.

Hace décadas, estos hábitos saludables para la relación de pareja podían ser pasear, acudir a un lugar concreto lleno de calma, o simplemente charlar. Hoy en día, a todas esas posibles fuentes de bienestar compartido se le ha añadido una nueva rutina muy habitual en las relaciones de pareja: ver series de televisión juntos. Además, esta rutina tiene ventajas especiales, según una investigación.

Ver series y películas en pareja une más

Los tiempos cambia y con ellos lo hacen también las relaciones de pareja. Puede que el desarrollo de las nuevas tecnología haya propiciado que se formen vínculos amorosos entre personas de ámbitos muy diferentes, sin círculos de amigos en común, pero el fácil acceso a las piezas de ficción televisadas o colgadas en Internet ayudan a que estas parejas creen historias propias, anécdotas compartidas y, en general, todo tipo de creencias, opiniones y emociones ligadas a la afición de seguir series juntos.

Según una investigación, ver series a la vez se convierte en una experiencioa emocionalmente significativa que se experimenta como algo compartido, de un modo parecido a como ocurriría si los miembros de la pareja vivieran en primera persona eventos relevantes que ocurran en sus círculos sociales próximos. Los personajes de ficción pasan a formar parte de la vida de ambos, y eso hace que se sientan más unidos.

¿Cómo se sabe esto? Un equipo de psicólogas de la Universidad de Aberdeen, encabezado por la investigadora Sarah Gomillion, han diseñado una manera de medir el efecto que las series, películas y programas de TV tienen en las relaciones de pareja, tal y como veremos.

¿Cómo se hizo el estudio?

Para esta investigación, cuyos resultados han sido publicados en la revista científica Journal of Personal and Social Relationships, las psicólogas reclutaron a 259 estudiantes con pareja estable (la media de duración de estas relaciones de pareja fue de 16 meses) para que contestasen a las preguntas de cuestionarios diseñados específicamente para esta investigación.

En estas preguntas se trataban temas relacionados con el nivel de satisfacción con la relación de pareja, cuánto tiempo se pasaba viendo series de televisión en pareja, y cuántos amigos compartidos se tenía con la pareja. También se incluyó el tema decuánto tiempo se pasaba leyendo libros juntos.

Los resultados mostraron que las personas que compartían más amigos con la pareja y que acostumbraban a ver más series de televisión con la otra persona mostraban un mayor nivel de satisfacción con su relación. Sin embargo, el vículo entre ver la televisión juntos y sentirse bien con la pareja era mucho más potente en aquellas personas que compartían pocas o ninguna amistad con el otro. En conreto, destacaban las altas puntuaciones en confianza mutua y cercanía sentimental.

En una segunda parte de la investigación, otras 128 personas con pareja fueron tomadas como voluntarias y, en este caso, divididas en dos grupos. Al primer grupo se le pidió que pensasen en la cantidad de amigos y amigas que compartían con su pareja, y al segundo se le pidió lo contrario, que pensasen en los amigos no compartidos.

Luego, todos los voluntarios respondieron a preguntas sobre la cantidad de tiempo de televisión y de lectura de libros que compartían con su pareja, sobre el grado de motivación que sentían por pasar más tiempo compartiendo esa clase de momentos, y sobre su nivel de satisfacción con la relación.

Los resultados mostraron que esas personas más acostumbradas a compartir ratos de televisión con su pareja y que a su vez fueron condicionadas para pensar en su falta de amistades compartidas tendían a manifestar más ganas por pasar ratos viendo series, películas y programas juntos, como si supiesen que eso resulta beneficioso para su relación.

Un poco de"manta y peli" no hace daño

Por supuesto, estos datos son tan solo una aproximación a la manera en la que parar momentos juntos viendo series puede fortalecer las experiencias comunes y las referencias que utilizamos en el día a día para expresarnos con la pareja; aún es necesario investigar más y conocer si hay una relación de causa-efecto pura entre ese hábito y la fortaleza de los vínculos amorosos.

Además, hay que recordar que todo exceso es malo, y casi con total seguridad hacer de esos momentos tirados en el sofá la base principal de una relación no puede ser bueno (tarde o temprano la mototonía pasará factura, si no lo hace antes el dolor de espalda). Sin embargo, por el momento ya tenemos más excusas para hacer todo un ritual de esa afición basada en el "manta y peli". La vida afectiva lo puede agradecer a corto plazo.