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Existe un decálogo de la pareja feliz que se utiliza en algunos círculos. El siguiente ejercicio es una adaptación de otros que he visto en distintos lugares. A lo largo del tiempo he descubierto que es un buen instrumento para evaluar aspectos de la relación de pareja.

¿Cómo se realiza?

En primer lugar, suelo realizarlo con ambos miembros de la pareja presentes, y les explico que se trata de un trabajo en equipo. Me gusta decir esto porque también me permite observar cómo se comportan cuando saben que deben trabajar en equipo. Es interesante y da mucho juego. Cada uno ha de contar con un folio y un bolígrafo para escribir.

Les aclaro que se trata de que encuentren los 10 aspectos que hacen que una pareja sea feliz. Está claro que tenemos que ceñirlo a un número, y por eso son 10. Pero se puede decir que en esas 10 se engloban todos aquellos aspectos que los estudios muestran que las parejas valoran en su relación y los hace más felices en la relación y en el día a día.

Evidentemente, a unos les cuesta más y a otros menos, y hay algunos aspectos que a la mayoría les cuesta concretar, o incluso contemplar como parte de la felicidad de la pareja. Es interesante por esto, también. En general, suelen coincidir con los criterios y reconocer el valor de estos aspectos.

Ésta sería la primera parte, y la segunda conlleva un trabajo individual.

Antes de explicar la segunda parte, presento la lista del decálogo.

Los diez puntos del decálogo

En consulta tengo escrito cada aspecto en una tarjeta, y en cuanto los pacientes llegan a ese aspecto, lo describen de un modo o de otro, y descarto esa tarjeta… Puede que hablemos muy por encima de ello, y seguimos buscando otros aspectos… Y así, hasta llegar a los diez puntos del ejercicio. A veces les tengo que ayudar bastante, y otras apenas, o nada. Suelo dar refuerzo positivo para ellos paso a paso.

A veces, para facilitar el ejercicio, les doy uno o dos aspectos para abrir boca, y para que el ejercicio no se haga tan largo.

Las que doy como ejemplo generalmente son:

  • Respeto.
  • Comunicación

Luego, igual les comento, “Ya sólo nos falta ocho, ¿cuáles se te ocurren?” Y continuamos con la lista del decálogo…

  • Compartir aficiones.
  • Sinceridad / confianza.
  • Apoyo mutuo.
  • Proyecto Individual / Proyecto Común… (una paciente decía: “espacio, pero también compartir…” Era una pareja mayor… y ésa era su forma de entenderlo y de reivindicar su espacio).
  • Satisfacción sexual… (Muchos dicen “sexo”, pero tener sexo no basta para ser feliz, éste ha de ser satisfactorio).
  • Complicidad / Empatía… (el término “empatía”, y su concepto, ahora empieza a ser más conocido a nivel popular).

Los últimos dos son los que parecen resultar menos obvios en consulta.

  • Sentido del humor.
  • Admiración.

En cuanto a la admiración cabe aclarar lo siguiente. En terapia de pareja, el enamoramiento no es de mucha ayuda, en algunos casos puede ser un verdadero problema. No lo consideramos como algo positivo o necesario en la relación de pareja. Tampoco lo despreciamos alegre o gratuitamente, para nada.

En cambio, la admiración es fundamental para garantizar un buen devenir en la relación de la pareja, aun cuando haya problemas importantes.

La parte final: evaluación

La siguiente parte del ejercicio es más breve y en ella les pido que pasen a trabajar individualmente. A cada uno le doy un bolígrafo de un color exótico distinto y les pido entonces que puntúen del 0 al 10 a la pareja, como equipo, la nota que se llevan en cada uno de los aspectos nombrados. Que recuerden que se evalúa a los dos en su conjunto… y que anoten la puntuación al lado de ese aspecto. Les doy un tiempo para pensar y poner sus notas. Si les cuesta entenderlo, les pongo un ejemplo exagerado para que lo entiendan.

Les pido que una vez que terminen de poner sus notas me pasen sus folios. Echo un vistazo a sus listas y evaluaciones, y les devuelvo las de su pareja para que vean cómo evalúan al conjunto. A partir de este punto, hacemos un recorrido conjuntamente de todas sus puntuaciones y exploramos cada aspecto en relación a ellos. Esto nos ofrece una buena base para la terapia en pareja.

El decálogo de la pareja feliz es solamente una herramienta, y dependerá de práctica y otras variables el poder sacarle suficiente provecho para que su ejecución puede llevar una serie de sesiones. Sin embargo, resulta muy útil porque da pie a desplegar otras muchas estrategias y evaluar el estado del problema.

El hecho de que los miembros de la pareja puedan evaluar su relación como conjunto es de mucha ayuda, y su manera de enfrentarse a esta actividad nos da mucha información y permite que la pareja sea consciente del estado de su relación en cada uno de esos aspectos.

En algunos casos, ayuda a que la pareja empiece a separarse. Otras muchas, para trabajar en las áreas más vulnerables. Ofrece infinitas posibilidades, por eso y utilizo este ejercicio con frecuencia.