Una sustancia con una gran importancia en la regulación de los procesos reproductivos.

Testosterona, estrógenos y progesterona son sin duda alguna las hormonas vinculadas a la sexualidad más conocidas. Si bien tradicionalmente se han asociado las dos últimas a la mujer y la primera al hombre, lo cierto es que se trata de tres hormonas que tanto hombres como mujeres poseen en su organismo (a pesar de que en diferentes niveles). De entre estas tres las más recordadas por la mayoría de la población son testosterona y estrógenos, a menudo siendo la progesterona relegada a un papel secundario. Sin embargo, estamos ante una hormona de gran relevancia para el organismo, de cuya importancia y papeles vamos a hablar a lo largo de este artículo.

La progesterona: características generales

Se conoce como progesterona a una de las principales hormonas sexuales secretadas por el organismo. La progesterona es un esteroide de gran relevancia, siendo de hecho considerada como sustancia precursora tanto de las testosterona como de los estrógenos.

Se encuentra principalmente ligada a la sexualidad femenina, siendo secretada principalmente en los ovarios (siendo el cuerpo lúteo de éstos lo que la emite) y la placenta. Dicha secreción presenta grandes incrementos en los momentos posteriores de la ovulación, vinculándose al engrosamiento del endometrio. Sin embargo ovarios y plante no son los únicos puntos en que se puede encontrar progesterona, siendo esta también es sintetizada en pequeñas cantidades por las glándulas suprarrenales.

Esta hormona es especialmente conocida por su papel en la reproducción, y en especial en el momento del embarazo y la gestación, si bien tiene asociados una gran cantidad de papeles y roles en nuestro organismo. Su producción a nivel ovárico se inicia con la primera menstruación y va variando a lo largo del ciclo vital. Grandes variaciones pueden observarse tras la ovulación, en el embarazo y en la menopausia, así como en diferentes condiciones médicas como la hiperplasia suprarrenal.

También presente en varones

Aunque generalmente al pensar en progesterona la identificamos con el género femenino, lo cierto es que al igual que ocurre con la testosterona y los estrógenos, se trata de una hormona que se encuentra presente en ambos sexos. Y es que a pesar de que su principal punto de síntesis son los ovarios, como hemos dicho también es secretada en las glándulas suprarrenales.

Además, en el caso de los hombres también es sintetizada en una muy pequeña cantidad por parte de las vesículas seminales. Así, aunque predomina en mujeres también los hombres poseen cierta cantidad (aunque muy menor en comparación a la de las mujeres) de progesterona en su organismo.

Algunas de las principales funciones de esta hormona

Como hemos indicado anteriormente la progesterona es una hormona muy importante para el organismo humano. Si bien algunas de las más reconocidas se dan en el género femenino, también alteran y se vinculan a diferentes roles y funciones en los hombres De entre los múltiples papeles que juega esta hormona, algunos de los más destacados son las siguientes.

1. Prepara el endometrio para la implantación del embrión

Un de los roles más conocidos de la progesterona tiene que ver con la función reproductiva. Y es que la progesterona participa activamente en la preparación del endometrio, produciendo su engrosamiento de cara a facilitar una posible implantación de un óvulo fecundado.

2. Contribuye al mantenimiento del embarazo

En el mismo ámbito que el punto anterior, la acción de la progesterona permite que el embarazo se mantenga en el tiempo al no permitir la existencia de cambios en el endometrio que pudieran generar el desprendimiento del embrión, como los propios del ciclo menstrual. Paraliza y frena la acción de los estrógenos y otras hormonas.

3. Regula el ciclo menstrual

La presencia de niveles bajos de progesterona se ha asociado a la presencia de menstruaciones irregulares y anormales, siendo a menudo recetada la progesterona exógena de cara a mejorar la regularidad de los ciclos.

4. Se vincula a la líbido

Si bien tendemos a pensar más en otras hormonas cuando hablamos de deseo sexual, la progesterona ha demostrado en diversas investigaciones tener una relación con el nivel y la vivencia del deseo sexual y la sensualidad.

5. Acción sobre el cerebro

La progesterona no sólo tiene efectos a nivel sexual y reproductivo, sino que también genera efectos a nivel de sistema nervioso. Concretamente, se ha observado que genera un efecto depresógeno, disminuyendo la activación nerviosa y generando una relajación de dicho sistema. De hecho, facilita la relajación física y el sueño, teniendo efectos sedantes. Diferentes estudios parecen reflejar que también tiene acción antidepresiva y ansiolítica.

Además de ello en el cerebro se ha detectado que tiene efectos neuroprotectores que dificultan la degeneración neuronal, así como el hecho de que contribuye a regular la apoptosis o muerte celular programada.

6. Crecimiento y maduración

La progesterona también resulta una hormona relevante en lo que respecta a la maduración sexual y el desarrollo físico. Por ejemplo, se encuentra vinculada al inicio de la pubertad y al desarrollo de los caracteres sexuales secundarios (esto último especialmente en mujeres).

7. Un papel en la osamenta

La formación, fortaleza y mantenimiento de la densidad ósea también se ven afectados por la progesterona. Concretamente, se ha asociado esta hormona a una mayor funcionalidad de los osteoblastos, lo que facilita la generación y formación de hueso

8. Lactancia

La progesterona ayuda al desarrollo y crecimiento de los pechos de los pechos y las glándulas mamarias en mujeres, además de contribuir a prepararlas para la lactancia durante la gestación. Sin embargo, la emisión de leche en sí se vincula a la prolactina.

9. Contribuye a la regulación glucémica

Otro de los múltiples roles y papeles de la progesterona es su participación a la hora de regular los niveles de glucosa, tanto en mujeres como en hombres.

10. Acción sobre el sistema endocrino

El papel de la progesterona se extiende también al sistema endocrino, y es considerada una sustancia precursora tanto de los estrógenos como de la testosterona. También participa en la regulación de la síntesis y emisión de hormonas suprarrenales.

11. Contribuye a evitar neoplasias

La progesterona también cumple un importante papel en el organismo masculino, contribuyendo entre otros aspectos a evitar la hiperplasia de la próstata y el surgimiento de y expansión de cáncer en este punto del organismo. Ello es debido entre otros factores al hecho de que la progesterona evita que la testosterona se convierta en dihidrotestosterona.

12. Produce aumento de temperatura

La presencia de progesterona se ha visto asociada al aumento de temperatura en diferentes puntos del organismo, algo asociado al mantenimiento de los órganos vitales. Concretamente, dicho incremente aparece en torso y abdomen, incrementando el flujo de sangre hacia dichas áreas.

13. Se vincula con el sistema inmune

Se considera que la progesterona actúa también sobre el sistema inmune, facilitando la protección del organismo. Asimismo, contribuye a que el embarazo no sea considerado un agente nocivo y no se produzca una reacción del sistema inmune en contra del feto al producir inmunosupresión de algunos componentes de dicho sistema a la par que permite que algunos tipos de leucocitos interaccionen con el endotelio para facilitar la implantación del embrión. También se ha visto que mejora la inmunidad del organismo, como ocurre por ejemplo a nivel de la mucosa intestinal.

14. Regula la grasa corporal

La progesterona es diurética y también se ha visto asociada al control y la gestión de lípidos. Entre otros efectos, participa en que éstos sean transformados en energía, a la par que en gestionar la acumulación de grasas en diferentes partes del cuerpo.

Trastornos y alteraciones a los que se vincula

Esta hormona es de gran importancia para el organismo, pudiendo su falta o exceso generar diferentes repercusiones o pudiendo mitigar el efecto de distintas alteraciones.

Por ejemplo, se ha observado que la progesterona inhibe el efecto de los estrógenos, algo que ha sido utilizado en ocasiones en el tratamiento de problemáticas como la endometriosis. La falta de progesterona también se asocia a menstruación más líquidas, abundantes e irregulares. Asimismo, a menudo se recetan fármacos que contienen progesterona de cara a disminuir los síntomas de los ovarios poliquísticas.

También previene el hipotiroidismo generado por elevados niveles de estrógenos. Del mismo modo, se observa que su presencia en niveles adecuados dificulta la presencia de abortos espontáneos. En hombres, protege contra el cáncer de próstata.

Por otro lado, un exceso de esta hormona se ha visto asociado a la presencia de somnolencia, náuseas, calambres y cefaleas. También puede generar hipersensibilidad mamaria, disminución de la líbido, cambios de humor (vinculándose al síndrome disfórico premenstrual) y retención de líquidos y grasas.

Referencias bibliográficas

  • Finkelstein, J.S. et al. (2013). Gonadal steroids and Body Composition, Strength and Sexual Function in Men, The New England Journal of Medicine 369; 1011-1022.
  • Gibson, C.L.; Gray, L.J.; Bath, P.M. & Murphy, S.P. (2008). Progesterone for the treatment of experimental brain injury; a systematic review. Brain 131 (Pt 2): 318-28