Algunos alumnos noveles (y experimentados también) que tienen ante ellos la preparación de una tesis, ya sea doctoral o académica, se encuentran ante el mayor desafío de su carrera profesional: la de definir el marco teórico adecuadamente.

Digo adecuadamente porque la mayor parte de la responsabilidad en elaborar un buen trabajo de investigación, sobre todo en aquellos trabajos donde uno se juega su futuro más inmediato, dependerá de cómo se ha desarrollado el marco teórico, la columna vertebral de todo proyecto académico. A continuación repasaremos algunos puntos esenciales para lograr este objetivo.

¿Qué es el marco teórico y cómo se define?

Dentro de la estructura de un trabajo de investigación o tesis, el marco teórico constituye la parte central del estudio, situado entre la introducción o prólogo y las conclusiones y/o valoraciones finales. Dicho de otro modo, el marco teórico es el apartado donde definiremos bien el objeto de estudio, y deberá ir en consonancia con la teoría que queríamos demostrar.

Esta fase del trabajo debe ser cuidadosamente atendida, bien analizada antes de plasmarla en el papel, y también debe estar bien expuesta para el lector, ya que es la parte que explica el punto de vista que se quiere exponer y los criterios a seguir para hacer un correcto uso de la metodología.

El marco teórico tiene como función principal explicar o desarrollar lo que se sabe hasta el momento acerca de un ámbito de conocimiento. En algunos casos, si no se hace un buen esquema del marco teórico, esto puede invalidar de manera definitiva nuestra tesis. Suele darse el caso simplemente por no saber contextualizar bien lo que se pretende decir.

¿Cuál es la finalidad de este apartado?

El marco teórico tiene que ser el escaparate con el que queremos demostrar y legitimar nuestro caso de estudio. Tiene que ser uno de los dos apartados de tesis diseñados para aportar valor añadido a nuestro trabajo científico, resolver con claridad nuestra intención final y aportar originalidad ante otros estudios ya realizados (el segundo apartado es el desarrollo de la investigación propia en sí).

En el marco teórico se incluirán los conceptos que apoyen el trabajo para poder profundizar en el tema de análisis o investigación, todo ello para orientar y encarrilar el estudio desde un enfoque innovador y diferente, dándole personalidad propia y desmarcándose de posibles parecidos con anteriores trabajos.

De esta manera, en el marco teórico se van a ordenar las ideas principales, las hipótesis con las que nos queremos reforzar, citas de autores para contrastar o reforzar nuestra tesis, y se van a analizar distintas variables que puedan afirmar o refutar una teoría, así como contextualizar el objeto de estudio al cual nos dedicamos. 

¿Cómo elaborar el marco teórico?

Como hemos apuntado anteriormente, es de suma importancia la manera en cómo se desarrolla esta parte a la hora de tratar el objeto de estudio. Principalmente, el marco teórico consiste en el análisis de antecedentes o consideraciones teóricas del tema de investigación, así como marco referencial para abordar nuestra tesis.

Dichos antecedentes son la revisión de trabajos anteriores que de manera indirecta justificarán el desarrollo de nuestra tesis. Este punto es otro elemento crucial para determinar si nuestro nuevo trabajo es de un enfoque novedoso y que aporte un valor añadido respecto a otras investigaciones.

Dependiendo del tipo de trabajo que se desee realizar, de su naturaleza, es posible el desarrollo de los aspectos teóricos que se escojan. Esto es, que depende de si nuestra tesis supone la formulación de una nueva teoría o concepto, o de si se trata exclusivamente en evolucionar un tema ya abordado.

Consideraciones esenciales

Resulta determinante saber hacer y plasmar el marco teórico. No es tarea fácil. A veces se tiende a copiar ideas, a reformular hipótesis o a enfatizar en un concepto ya definido. Debemos buscar la originalidad, la excelencia y la novedad para impresionar al tribunal o autores que vayan a juzgar nuestro trabajo. Para ello, todas las aportaciones de otros autores deben estar debidamente referenciadas y aparecer de forma justificada, aportando conocimiento relevante sobre el objeto de estudio y su ámbito, y sin cambiar de tema bruscamente.

En el marco teórico es indispensable la coherencia y el orden, nutrirlo de referencias bibliográficas para dar consistencia a nuestras ideas e investigación. Se puede desarrollar nuestra idea consultando diferentes fuentes y utilizando conceptos, libros y autores que permitan enriquecer nuestro trabajo de estudio.

Cuando hagamos una recopilación de toda la información reflejada en el marco teórico, debemos explicar las razones de su elección al principio del documento, aunque sin aportar una justificación por fuente sino una general explicando los criterios de selección de la bibliografía. Es decir, justificar la utilización de los autores elegidos, de los libros consultados y de la metodología que se seguirá para demostrar nuestra tesis, dando lugar al debate y al razonamiento.