Psicología forense y criminalística

​Psicópatas: 10 mitos acerca de la personalidad psicopática

No todo lo que cuentan las películas sobre los psicópatas es cierto.

​Psicópatas: 10 mitos acerca de la personalidad psicopática

Imagen: Pixabay

Ricardo Vázquez Cigarroa Ricardo Vázquez Cigarroa Criminólogo

Mirada penetrante, actitud seria, inteligencia soberbia, vestimenta pulcra, pensamientos perversos y objetivos sanguinarios. Así es como siempre nos pintan las películas y series a los psicópatas.

Antes de seguir leyendo este post, te invito a que conozcas a fondo el tema de la psicopatía. Te dejo un enlace aquí abajo:

"Psicopatía: ¿qué ocurre en la mente del psicópata?"

Estereotipos y falsas ideas sobre la psicopatía

Pero, ¿qué tan real es este estereotipo que nos vende Hollywood con los que hay en la vida real? En este artículo que estás leyendo nos proponemos poner en tela de juicio diez de los mitos más populares y extendidos sobre los psicópatas.

Mito 1: Carecen de empatía

La empatía es la capacidad de los seres humanos para comprender las emociones sentimientos y estados de ánimo de las demás personas. Se suele asociar a la psicopatía la falta de empatía. En este sentido, tenemos que aclarar algo.

La empatía comprende dos esferas: el área cognitiva y el área emocional. La primera consiste en la capacidad para entender los sentimientos de los demás, saber qué emoción experimenta la otra persona; la segunda comprende en poder vivir, sentir o experimentar lo que la otra persona siente cuando nos lo expresa.

Los psicópatas son capaces de comprender las emociones (cuando alguien siente ira, amor o miedo por ejemplo) e inclusive imitar la conducta esperada de dichas emociones. Sin embargo, no pueden sentir por sí mismo dichas emociones. Probablemente esto se deba a que como numerosos estudios neurológicos avalan, los psicópatas tienen alteraciones a nivel cerebral en áreas específicas relacionadas con esta capacidad.

Mito 2: No pueden sentir miedo

Para comprender el miedo podríamos decir que existe un miedo real y un miedo irreal. El primero es aquel miedo que comúnmente conocemos, el que se tiene por consecuencias reales, verbigracia, a sufrir un accidente cuando vamos en un coche exceso de velocidad.

Por otro lado, el miedo irreal qué bien podríamos denominar como miedo psicótico, va de la mano con un trastorno de tipo psicótico donde hay fractura de la realidad de la psique del individuo, el sujeto escucha voces que lo quieren matar o se siente amenazado por imágenes persecutorias. 

El primer miedo es desconocido por ellos, sin embargo podrían experimentar el miedo irreal. Cabe aclarar que no todos los psicópatas presentan cuadros psicóticos como tampoco los psicóticos tienen rasgos de psicopatía, pero de eso ya hablaremos más adelante.

Mito 3: Mirada fría, gestos serios, inteligencia superior

Este perfil ya se ha vuelto un cliché para las películas y series. Sabemos que existe una correlación entre nuestro estado de ánimo y las expresiones faciales que gesticulamos, pero como vimos en el punto anterior, los psicópatas son perfectamente capaces de imitar las conductas relacionadas a las emociones, inclusive algunos psicópatas suelen ser carismáticos y amables para pasar desapercibidos y conseguir lo que quieren. 

En cuanto a la inteligencia, podríamos decir que el no experimentar emociones es un punto a su favor, puesto que esto favorece a que sus acciones las realicen con mayor frialdad y meticulosidad, además de plantearse objetivos instintivos e intelectuales. Sin embargo, no existe una correlación directa entre psicopatía y el cociente intelectual de la persona.

Mito 4: Son producto de una familia disfuncional

Completamente falso. No discutiremos que existe una correlación importante entre el entorno familiar y la tendencia a delinquir. Abusos, maltratos, abandonos, malos ejemplos como modelo a seguir son sin duda factores criminógenos muy importantes a ser tomados en cuenta a la hora de explicar la criminogénesis de un delincuente. 

Pese a ello, no existen datos concluyentes que vinculen la familia disfuncional como causante del comportamiento psicópata de un individuo, pues existen múltiples ejemplos de psicópatas que han cometido terribles crímenes pero al analizar su entorno familiar, encontramos que este núcleo era perfectamente funcional e integral.

Mito 5: Una sexta parte de las personas son psicópatas

Algunos expertos estiman que la cifra mundial de psicópatas corresponde al 6% de la población mundial. Robert Hare, psicólogo reconocido por sus estudios sobre psicopatía, estima que es un 1% de la población mundial y un 25% correspondiente a reclusos

El DSM-5 indica su prevalencia entre el 0.2% al 3.3% de la población mundial. Sin embargo, todos estos datos recaban únicamente la cifra de psicópatas que transgreden la norma y ocasionan perjuicios, pero como veremos en la segunda parte de este artículo, no todos los psicópatas han transgredido la ley

Algunos simplemente van por la vida usando sus dotes de seducción y engaño para satisfacer sus necesidades o son exitosos empresarios que han escalado a lo más alto usando sus habilidades, por lo que todas las cifras son en esencia inexactas.

Mito 6: Sus crímenes son salvajes, sangrientos y sádicos

No hay que negar que su falta de emociones a veces los lleva a experimentar el límite de lo humano cuando cometen sus delitos violentos. Pero tomemos en cuenta que los medios de comunicación (tanto la televisión como el cine y las series) viven de cuántos espectadores les vean siempre y describir una primicia como sanguinaria acapara la atención siempre, describiendo a sus perpetradores como psicópatas, visión que en muchas ocasiones es distorsionada de la realidad

Relacionar a los psicópatas con los delitos violentos suele estar en ocasiones distante de lo que realmente sucede pues no siempre incurren en delitos relacionados con violencia física, asesinatos, genocidios, o violaciones. Hay psicópatas que están adaptados a la sociedad y a la clase alta cometiendo delitos financieros, robo de artes, fraudes entre otros delitos de cuello blanco.

Mito 7: Son inestables y sienten necesidades incontrolables

No debemos confundir la impulsividad con la demanda de gratificación de una necesidad

El concepto de impulsividad se refiere a la tendencia a ejecutar una acción sin pensar en sus consecuencias, mientras que en el segundo caso y en relación con la psicopatía, podríamos decir que al no adaptarse a las normas, cuando una necesidad requiera ser gratificada el psicópata pasará al acto de satisfacerla sin debatirse moralmente si la manera de obtener dicha gratificación es correcta o incorrecta. Los psicópatas tienen la mente “fría”, saben las consecuencias de sus actos, la impulsividad raramente se ven ellos ya que tienden a ejecutar sus actos con mucha premeditación.

Mito 8: Los psicópatas están locos

Esto podría depender de la concepción que cada uno tenga sobre el término loco, pero si tomamos la palabra loco como alguien que tiene desconexión con la realidad (sin fin de estigmatizar, digamos por ejemplo un esquizofrénico) la respuesta a esta cuestión de la locura, en la mayoría de los casos corresponde a un rotundo no, pues ejecutan sus acciones con plena conciencia y dolo

Aunque podría darse el caso de un psicópata que además de padecer psicopatía padezca de episodios psicóticos graves o inclusive la misma esquizofrenia. El estudio puntual del sujeto arrojará los resultados pertinentes.

Mito 9: Los psicópatas nunca se integran o reintegrarán a la sociedad

Tengamos bien en cuenta algo: si un psicópata se adapta o no a la sociedad es porque ha sido completamente decisión suya, y si la mayoría de ellos transgrede la ley ha sido porque ha aprendido que es la mejor manera de satisfacer sus necesidades.

Hay psicópatas que aprenden a aceptar algunas normas si sienten que les conviene o como pauta para lograr un fin más grande. En cuanto a la reintegración, si bien es cierto que los esfuerzos por reinsertar a la sociedad a los psicópatas han dado resultados prácticamente nulos, la criminología aprende día a día cada vez más acerca de ellos y las alteraciones que caracterizan la personalidad psicopática, cosa que permite actuar para proponer tratamientos más eficaces mirando al futuro.

Mito 10: Todos los psicópatas son criminales

Cerramos este artículo con el mito más popular respecto a los psicópatas. Aclaremos que el delito tal y como la define la ley es la acción u omisión que sancionan las leyes penales. Entendiendo este concepto, es fácil entender que no todas las conductas que nos parezcan malas son delitos si no lo sanciona la ley. 

Así, por ejemplo, si un día un amigo nos pide alojo en nuestra casa, alegando que la vida lo ha tratado injustamente y que al cabo de una semana nos ayudará con la renta y los deberes, pero que tras varios meses no copera, se come nuestra todas las reservas de nuestra despensa, e inclusive toma nuestras cosas prestadas aprovechándose de nuestra bondad hasta el punto en el que la situación nos parece injusta, ¿merece esto ser llamado un delito? En absoluto, pues hemos sido nosotros quienes hemos dejado que nuestro psicópata amigo se aproveche. Hay miles de casos donde psicópatas así se las gastan, llevando un estilo de vida parasitario pero sin transgredir necesariamente lo dictado por la ley.

Concluyendo

En conclusión, son muchos los mitos que rodean a los enigmáticos psicópatas, muchos de los cuales han sido alimentados por el morbo de las leyendas urbanas, de los medios de comunicación y por supuesto por la industria del entretenimiento, que frecuentemente nos los presentan como seres perversos, retorcidos y sanguinarios.

Sin embargo, las ciencias criminológicas colaboran en conjunto para revelar las motivaciones ocultas de estos seres con la esperanza de que algún día se les brinde un tratamiento adecuado que permita reintegrarlos a la sociedad.

Ricardo Vázquez Cigarroa Ricardo Vázquez Cigarroa Criminólogo

Licenciado en criminología por la Universidad de Estudios Superiores de Tuxtla. Mexicano. Diploma en detección de la esquizofrenia a través de la escritura y otro por análisis de firmas y rúbricas por la sociedad mexicana de grafología.