El maltrato animal es un fenómeno que existe con cierta frecuencia en nuestra sociedad, pues solamente hay que echar un vistazo por las redes sociales para darse cuenta que hay muchos individuos que lastiman, torturan e infunden dolor a indefensos animales.

Y aunque muchas personas se indignen ante este tipo de comportamiento, esta crueldad hacia los animales no siempre es condenada por nuestra sociedad. Sólo hay que ver la pasión que despiertan las corridas de toros o algunos fenómenos culturales como el “toro embolado”.

En estos últimos casos, los fenómenos de influencia grupal son determinantes, pero en otros, especialmente aquellos en que los individuos actúan en solitario, existen una serie de rasgos que predominan en la personalidad del maltratador de animales. En este artículo hablaremos de este tema y profundizaremos en las características psicológicas de estos tipos de maltratadores.

Motivaciones para llevar a cabo el maltrato animal

Lamentablemente, los casos de maltrato animal siguen repitiéndose en el mundo, y tampoco es extraño, porque los seres humanos podemos llevar a cabo comportamientos atroces y salvajes. Pero… ¿qué puede estar pasando por la mente de estas personas para que sean capaces de comportarse de manera tan cruel contra los perros, gatos y otras especies de animales?

Esto es lo que se preguntó Alan Felthous, un psiquiatra que lideró una investigación para determinar cuáles son los motivos que llevan a un individuo a convertirse en un maltratador de animales. Según los datos de su estudio, las principales motivaciones son:

  • Proyectar la frustración en los animales y utilizarlos como chivo expiatorio
  • Mostrar poder y autoridad
  • Enseñar sumisión
  • Infundir temor
  • Hacer daño como manera de diversión
  • Sentir placer al ver sufrir a otro
  • Como parte del espectáculo y las apuestas: toros, peleas de perros. fiestas tradicionales

Tipos de maltrato animal

Algunos estudios muestran que en el 30% de los casos el maltrato animal es llevado a cabo por personas jóvenes, y muchas veces los maltratadores de animales son más propensos a ser maltratadores familiares en el futuro: tienen 5 veces más probabilidades de serlo. Ahora bien, existen dos maneras de maltratar a los animales: de forma directa e indirecta.

El maltrato directo es aquel en el que la persona realiza una serie de conductas que están destinadas a hacer daño al animal en ese momento determinado, por ejemplo, pegándole o torturándole. En cambio, el maltrato animal indirecto es aquel que se produce cuando el maltratador no realiza el cuidado necesario para su bienestar. Por ejemplo, privándole de la alimentación.

Otros autores diferencian entre maltrato activo o pasivo. El primero se manifiesta cuando el maltratador realiza una serie de conductas para lastimar al animal (asfixia, patadas, etc.), y el segundo cuando el sujeto maltrata al animal por otras causas como: abandono, descuidar su higiene, explotación comercial, peleas de perros, etc.

Perfil psicológico del maltratador de animales

En las siguientes líneas puedes encontrar una lista de rasgos que presentan las personas que maltratan a los animales.

1. Falta de empatía y remordimientos

Es imposible convertirse en un maltratador cuando la personas es capaz de ponerse en la piel del otro y entender el sufrimiento por el que está pasando. Los individuos que muestran crueldad hacia los animales y los castigan brutalmente son personas insensibles a su dolor y sufrimiento.

La falta de empatía es un rasgo que nos solamente presentan los maltratadores de animales, sino que presenta cualquier tipo de maltratador. Además, los maltratadores de animales no se arrepienten de sus actos ni hacen autocrítica, y suelen extender este tipo de comportamientos con otras personas, por ejemplo, con sus hijos.

2. Personalidad antisocial

La personalidad antisocial se caracteriza porque el individuo que la presenta tiende a vincularse a comportamientos contrarios a las normas sociales e incluso a las leyes, e ignora los derechos ajenos en favor de los propios.

Un estudio publicado en la revista Journal of the American Academy of Psychiatry and the Law en 2002, encontró que las personas que maltratan animales suelen presentar trastorno de personalidad antisocial, rasgos antisociales y el abuso de sustancias (en el caso de los adultos). El mismo estudio indica que la mitad de personas con este tipo de personalidad incurren en conductas sádicas, y si cometen este tipo de actos antes de los 10 años el pronóstico es peor, llegando a cometer crímenes.

3. Falta de educación adecuada

La infancia es una etapa importante de la vida y los estilos educativos parentales influyen notablemente en el crecimiento de los hijos como personas y seres sociales. Muchos maltratadores de animales (aunque no todos) son individuos que crecen en familias o entornos en las que se desarrollan comportamientos violentos, en ocasiones dirigidos hacia los más débiles (ancianos, mujeres, niños y animales de compañía). Al vivirlo desde la infancia, sus efectos negativos se perciben como normales.

4. Estimulación por la violencia

Algunos estudios también muestran que estos individuos son propensos a la violencia y se sienten estimulados por ésta. Por eso, una parte de los maltratadores de animales, especialmente los más jóvenes, suelen percibir el maltrato contra los animales como un acto poco punible e incluso les divierte. Además, estos sujetos suelen poseer una baja tolerancia a la frustración y un temperamento explosivo.

5. Personalidad autocrática

Tal y como concluye el psiquiatra Alan Felthous en la investigación de la que se ha hablado anteriormente, “los maltratadores de animales son personas que quieren demostrar poder y autoridad y actúan contra víctimas más débiles. Son personas autoritarias, que no suelen escuchar las opiniones de los demás y son propensas a mandar órdenes”.

Estos individuos poseen creencias antidemocráticas y suelen dirigir la violencia hacia víctimas débiles o “cabezas de turco” con la finalidad de mostrarse fuertes y temidos. Son frios y calculadores.

6. Intolerantes

Los maltratadores de animales son intolerantes, y no sólo son más propensos a no respetar las normas, sino también las opiniones, actitudes o comportamientos de los demás. Suelen tener prejuicios (sexismo, racismo, etc.), por lo que suelen a reaccionar de manera violenta, resentida y cruel.

7. Egoístas

Las personas que son capaces de maltratar a los animales son personas egoístas que solo piensan en sí mismas y no conectan emocionalmente con otras personas ni con los animales. Y es que el maltrato animal puede darse de muchas formas, e incluso puede ir asociado a beneficios económicos. Por ejemplo, la caza furtiva de rinocerontes.

El egoísmo está muchas veces presente en esta forma de maltrato, y es por eso que, cuando un dueño se cansa de tener un animal en casa que se ha comprado por capricho, es capaz de abandonarlo en una carretera y desearle suerte sin ningún tipo de remordimiento.