Los tiempos están cambiando. Los jóvenes llevan teléfonos móviles y nacen con un iPad bajo el brazo, desarrollando un nivel de autoaprendizaje e independencia nunca vistos antes. Bien pues, con la docencia y especialmente en las escuelas, sucede exactamente lo mismo: también se da esta interconexión constante para aprender.

El aprendizaje colaborativo es una tendencia al alza en la que los alumnos de primaria aprenden a gestionar sus tareas de manera cooperativa, reduciendo así la carga y autoridad que recaía exclusivamente en la figura del docente.

¿En qué consiste el aprendizaje colaborativo?

En la actualidad, el mundo laboral y profesional exige cada vez más el trabajo y dinámicas de equipo, grupos de trabajo y estructuras más horizontales que jerárquicas. De esta manera, en las escuelas hace años que se está enfatizando los valores del aprendizaje colaborativo para asegurar, entre otros muchos fines, que las futuras generaciones estén preparadas para el nuevo mercado laboral.

El aprendizaje colaborativo parte de un modelo de enseñanza que se aplica en las aulas desde hace prácticamente una década, y consiste básicamente en el desarrollo cognitivo de los alumnos que comprenden las edades de 7 a 15 años haciendo de este aprendizaje un desarrollo gradual de interacción entre las personas.

Además, el aprendizaje colaborativo puede potenciar la integración entre alumnos de distintas culturas, religiones y costumbres debido al carácter multicultural que cada vez más adquieren las sociedades modernas en todo el mundo.

Beneficios de este método de aprendizaje

A continuación, puedes encontrar las 7 ventajas que puede ofrecer el aprendizaje colaborativo.

1. Combate la ansiedad

A menudo la personalidad y confianza de los alumnos se ha visto mermada por la imponente autoridad del profesorado y los modelos arcaicos de la enseñanza, especialmente la primaria, que es donde las personas más información absorven y empiezan a mostrar inquietudes.

Haciendo partícipes a los niños desde temprana edad, se contribuye a potenciar una mayor autoconfianza y autoestima de los mismos, permitiendo un mayor desarrollo personal que será beneficioso a largo plazo.

Así, el aprendizaje colaborativo ayuda a reducir las dosis de ansiedad porque permite que los alumnos se relajen y trabajen en un ambiente armonioso donde encuentran tiempo suficiente para pensar, ensayar y de generar feedback entre ellos, ya que el apoyo de los compañeros es un elemento fundamental de este método.

2. Permite optimizar la enseñanza

Debido al bajo ratio que existe hoy en día entre profesor-alumno (fruto de las clases superpobladas), el aprendizaje colaborativo permite a los centros educativos maximizar todos los recursos con los que cuentan para optimizar así el proceso de enseñanza.

3. Desarrolla la independencia

Como hemos visto anteriormente, estas dinámicas de aprendizaje reducen considerablemente la dependencia que tienen los alumnos para con el profesor, ya que, ante cualquier problema o duda a resolver, los compañeros se ofrecen el tipo de asistencia necesaria que antes era tarea exclusiva del profesorado.

Así mismo, entre los integrantes del grupo cooperativo, se pueden dar a desarrollar un código de conducta, de adecuación de la materia, de vocabulario e incluso de comunicación resultante del feedback entre los mismos alumnos. Ello no significa que en un caso concreto, la figura del docente no interviene tanto.

4. Potencia el pensamiento crítico

Siempre y cuando los alumnos trabajen y desarrollen sus actividades en un ambiente colaborativo, aprenderán además a proyectar sus propios pensamientos e inquietudes con más libertad y osadía, promoviendo a la reflexión y desarrollo de habilidades metacognitivas.

5. Responsabilidad individual

Como parte de un equipo o grupo de trabajo, cada miembro es considerado individualmente responsable de contribuir en la misma dirección para la consecución de los objetivos del colectivo.

Al mismo tiempo, la participación de cada uno de los individuos debe ser con igualdad de oportunidades, de manera equivalente y con el mismo grado de responsabilidad y protagonismo que el resto de los miembros. Sólo así se llega a la eliminación de un pensamiento y hacer individualista.

6. Contribuye a la interdependencia positiva

Esto tiene que ver directamente con el objetivo o meta final que el grupo en cuestión persigue. Está directamente relacionado con las tareas individuales de cada miembro que, conocedor del interés colectivo, tiene que hacer todo lo posible para ayudar y atender a la petición de los demás integrantes cuando éstos lo necesiten.

En todos los grupos existen alumnos mejor preparados y peor preparados. Pero los segundos pueden aprovecharse del conocimiento de los primeros, mientras que los más aventajados pueden igualmente enriquecer y fortalecer sus capacidades y habilidades.

7. Responde a una sociedad heterogénea y multicultural

Las sociedades están cambiando, las costumbres evolucionan y adquieren un carácter cada vez más complejo. El aprendizaje colaborativo puede aprovechar este tipo de diversidad y convertirla en un potente recurso educativo.

De esta manera, se consigue aprovechar positivamente la variedad y la riqueza de experiencias que el centro educativo puede proporcionar, permitiendo así la evolución de las habilidades intelectuales, potenciando a mejorar la capacidad de expresión y comunicación, así como aumentar la capacidad de comprensión verbal.

Donde algunos ven dificultad en gestionar una clase de niños de distintas culturas provocando guetos escolares en algunos casos, la cooperación se convierte en una necesidad para responder al “problema”.