Repasamos este concepto propio del mundo de la educación, especialmente la infantil. Unsplash.

A pesar de las investigaciones y avances realizados dentro del campo de la enseñanza y aprendizaje, en los últimos años las técnicas y recursos utilizados dentro de las aulas han cambiado relativamente poco si las comparamos con los procedimientos de enseñanza tradicionales.

Sin embargo, este hecho está comenzando a cambiar y cambio se hace patente, entre muchos otras cosas, con la aparición de las estrategias didácticas. A lo largo de este artículo hablaremos de las características de estas, así como de su forma de aplicación, sus utilidades y sus beneficios.

¿Qué son las estrategias didácticas?

El concepto de estrategias didácticas hace referencia al conjunto de acciones que el personal docente lleva a cabo, de manera planificada, para lograr la consecución de unos objetivos de aprendizaje específicos.

Más concretamente, las estrategias didácticas implican la elaboración, por parte del docente, de un procedimiento o sistema de aprendizaje cuyas principales características son que constituya un programa organizado y formalizado y que se encuentre orientado a la consecución de unos objetivos específicos y previamente establecidos.

Tal y como se menciona anteriormente, para que estos procedimientos puedan ser aplicados en el día a día dentro del ámbito académico, es necesario que el educador planifique y programe este procedimiento. Para ello debe de escoger y perfeccionar las técnicas que considere más oportunas y eficaces a la hora de conseguir un proceso de enseñanza-aprendizaje efectivo.

Para ello, además de la planificación de los procedimientos, el docente también deberá realizar un trabajo de reflexión en el que se deberá tener en cuenta todo el abanico de posibilidades que existen dentro de los procesos de enseñanza-aprendizaje para, a continuación, realizar una toma de decisiones en relación a las técnicas y actividades a las que puede recurrir para lograr los objetivos establecidos.

Estas técnicas o maneras de proceder dentro del ámbito escolar, pueden resultar especialmente útiles para la transmisión de información o conocimientos especialmente complejos, así como para enseñanzas consideradas como más arduas o complicadas como pudieran ser algunos procedimientos matemáticos o el inicio a la lectura.

Finalmente, estas estrategias aparecen en respuesta a los métodos de enseñanza tradicionales. El motivo es que estos sistemas más novedosos, además de compensar las carencias de los procedimientos tradicionales de enseñanza, suelen resultar más estimulantes y motivadores para los alumnos, lo cual aumenta el nivel de atención de estos y ayuda a mejorar los resultados académicos.

¿Cómo se aplican en educación?

Al principio del artículo, ya mencionábamos que una de las principales características de las estrategias didácticas es que estas requieren de una planificación y organización previa. Para que estas estrategias puedan ser aplicadas dentro del aula, el docente deberá tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Establecer los objetivos específicos a conseguir dentro de una materia, disciplina o aprendizaje concreto.
  • Poseer los conocimientos necesarios para la trasmisión de la información.
  • Preveer y preparar todos aquellos materiales u objetos que serán necesarios para la enseñanza.
  • Enfatizar los aspectos importantes de la información que se quiere transmitir.
  • Promover la asociación de los conocimientos teóricos con los aspectos prácticos de estos.
  • Fomentar la autonomía del alumno a la hora de generar estrategias propias de aprendizaje.
  • El educador ha de ser consciente de que su rol es tan solo el de facilitar el aprendizaje y servir de guía en la adquisición de estrategias de aprendizaje.
  • Realizar evaluaciones periódicas para constatar el progreso de los alumnos.

Además, hay que considerar que estas estrategias didácticas parten de una visión constructivista de la enseñanza. Esto también significa que, además de elaborar la construcción del aprendizaje, las técnicas y estrategias utilizadas deberán ir modificándose en relación al progreso de lo alumnos.

De la misma manera, a la hora de establecer los objetivos el educador deberá partir de la base de conocimientos del alumno; por lo que una evaluación previa de estos puede resultar especialmente útil.

La utilización de este tipo de estrategias didácticas, potencia la adquisición de los conocimientos y habilidades previamente considerados como importantes u objetivos. Sin embargo, a pesar de esta planificación, el educador deberá prestar atención a si estos están siendo cumplidos o alcanzados.

Para ello, estas técnicas deberán ser igualmente novedosas y diferentes de las utilizadas de manera tradicional. Las herramientas y actividades llevadas a cabo dentro de las estrategias didácticas deben resultar atractivas e interesantes para los alumnos, asegurándonos así que estos mantengan su atención a lo largo de la clase.

¿Qué beneficios aporta?

La utilización de las estrategias didácticas en el día a día del aula, posee numerosos beneficios a la hora de conseguir un aprendizaje mucho más eficaz. En un primer momento, estas técnicas favorecen una mayor implicación, tanto del profesor como del alumno, en los procesos de enseñanza-aprendizaje, generando además dinámicas de interacción en las que el profesor y el grupo de alumnos trabajan unidos en la construcción del aprendizaje.

De esta manera, los alumnos adquieren un papel activo, desarrollando un sentido de responsabilidad frente a su aprendizaje. Además, el desarrollo de la autonomía del alumno favorece la creación de estrategias de aprendizaje propias, las cuales podrá aplicar también a otras áreas similares, generando en él sentimientos de autosuficiencia y utilidad.

Finalmente, si se realiza un correcto desarrollo de las estrategias didácticas, el educador conseguirá optimizar la adquisición de los conocimientos, favoreciendo el aprendizaje de los alumnos de aquellas habilidades o competencias que se hayan preestablecido como importantes.