Infancia

La infancia (también llamada niñez) es el término que utilizamos para designar la etapa vital que transcurre entre el nacimiento y la adolescencia.

La infancia es una etapa sumamente decisiva a la hora de desarrollarnos como personas a todos los niveles. Por supuesto, entre estos aspectos están el biológico y el psicosocial. En el período de la infancia es cuando ocurre el mayor crecimiento físico que experimentamos en la vida, con una rápida progresión de las estructuras esqueléticas y musculares, gracias a una adecuada nutrición. Por otra parte, y esta es la que más nos interesa, es durante la infancia donde construimos las relaciones con otros seres humanos, generando vínculos y afectos.

Entre los diferentes modelos que pretenden explicar la construcción de la personalidad durante la niñez, se suele remarcar la relevancia que tiene el potencial genético, las experiencias, la afectividad (durante los primeros meses) y las relaciones sociales (a partir de los dos o tres años). La importancia de estos elementos es tal que las alteraciones de estos aspectos pueden redundar en problemas psíquicos que podrían causar, años después, el caldo de cultivo de ciertos trastornos mentales.

Es por esta razón que la infancia debe ser una etapa vital que merezca toda nuestra protección y atención, tanto en el ámbito familiar, donde se educará al niño y se le dotará de un marco afectivo y de la estabilidad necesaria para su correcto desarrollo cognitivo y emocional, pasando por el ámbito educativo institucional, donde se le enseñará a enfrentarse a la vida, a tejer conceptos de una complejidad creciente y a relacionarse con sus pares. Y, por último, no es menor la relevancia de la sociedad hacia el desarrollo cognitivo y emocional de los niños.