Las teorías de Sigmund Freud han dado lugar a un conjunto muy amplio de intervenciones psicoterapéuticas. Muchas personas clasifican como “psicoanálisis” cualquier tratamiento derivado de las ideas de Freud, pero en la actualidad las terapias psicodinámicas han adquirido una gran relevancia, superando limitaciones básicas del psicoanálisis tradicional.

No es sencillo ni totalmente adecuado diferenciar entre psicoanálisis y terapias psicodinámicas puesto que ambos tipos de intervención comparten aspectos clave y se solapan en buena medida. Aun así podemos establecer una serie de diferenciaciones que dan una idea del distanciamiento entre las terapias dinámicas que existen en la actualidad.

¿Qué es el psicoanálisis?

El psicoanálisis es un conjunto de teorías y técnicas terapéuticas que pretende tratar los trastornos mentales a través del análisis de la vida inconsciente. Es una de las terapias psicológicas más antiguas, datada en la última década del siglo XIX, e introdujo planteamientos que fueron recogidos posteriormente por muchos enfoques psicoterapéuticos.

Autores como Jean-Martin Charcot y Breuer influyeron en la aparición del psicoanálisis, pero el término y su fundación se atribuyen a Sigmund Freud y a su libro La interpretación de los sueños, de 1899. Posteriormente Carl Gustav JungAlfred AdlerKaren Horney y otros discípulos de Freud desarrollaron el psicoanálisis en distintas direcciones, alejándose del maestro.

Según el psicoanálisis la personalidad está determinada en gran medida por las experiencias infantiles, que ejercen una influencia significativa en el pensamiento, la emoción y el comportamiento. El objetivo terapéutico es que este material inconsciente pase a la consciencia a través del análisis de la conducta involuntaria, los sueños y la transferencia.

El tipo de intervención más característico de esta corriente es la cura-tipo psicoanalítica, en que se analiza la neurosis de transferencia en profundidad. Elementos clásicos del psicoanálisis, como la utilización del diván, la abstinencia del terapeuta, la globalidad del foco terapéutico y la larga duración del tratamiento, se identifican con la cura-tipo.

Las terapias psicodinámicas

Las terapias psicodinámicas son una serie de intervenciones basadas en determinados conceptos de la teoría psicoanalítica. En particular, este tipo de psicoterapias se centra en la influencia activa de los procesos inconscientes en la conducta, el pensamiento y las emociones conscientes del momento actual.

Estas psicoterapias comparten elementos fundamentales con el psicoanálisis, especialmente el énfasis en el inconsciente y el anclaje teórico en las aportaciones de Freud y sus seguidores. No obstante el término “terapia psicodinámica” se utiliza en oposición al de “psicoanálisis” para diferenciar el método clásico de otros más modernizados y científicos.

Hay un gran número de terapias que se engloban dentro de esta categoría. Entre ellas destacan especialmente la terapia centrada en el cliente de Rogers y la terapia interpersonal de Klerman y Weissman. Más recientemente han surgido otras terapias psicodinámicas influyentes como la terapia de mentalización y la psicoterapia de tiempo limitado.

Diferencias entre psicoanálisis y terapias psicodinámicas

Es imposible hacer distinciones definitivas entre el psicoanálisis y las terapias psicodinámicas porque ambos conceptos se solapan. No obstante, a grandes rasgos podemos establecer una serie de características que se utilizan frecuentemente para distinguir entre estos dos tipos de intervención.

1. Duración del tratamiento

La duración del tratamiento es el principal criterio de distinción entre el psicoanálisis clásico y las terapias psicodinámicas si nos centramos en un análisis de su práctica. Así, mientras que el psicoanálisis puede llegar a durar hasta 5 años, las terapias psicodinámicas son más breves puesto que se centran en la problemática actual del paciente y no en su personalidad como conjunto.

2. Frecuencia de las sesiones

El psicoanálisis es un tratamiento mucho más intensivo que las terapias psicodinámicas. La cura-tipo psicoanalítica se practica 3 o 4 veces por semana; por su parte, las sesiones de las terapias psicodinámicas tienen una frecuencia más variable, teniendo lugar semanalmente o incluso de forma menos habitual.

3. Encuadre de la terapia

Tradicionalmente en el tratamiento psicoanalítico se ha utilizado el diván, que facilita que los pacientes se concentren y accedan al material inconsciente sin las distracciones que supone la interacción directa con el terapeuta, que además es poco participativo.

La evolución del psicoanálisis hacia las terapias psicodinámicas ha fomentado una flexibilización del encuadre. Así, los terapeutas que aplican este tipo de intervenciones tienden a ser más activos y directos, y en muchos casos éste y el paciente se sitúan cara a cara. De forma sintética, las terapias psicodinámicas se adaptan más a cada caso particular.

4. Profundidad del análisis

Las terapias psicodinámicas se han desarrollado en buena medida como formas de aplicar los planteamientos del psicoanálisis al manejo de problemas concretos. Esto hace que resulten mucho más eficientes y, según algunas personas, superficiales, puesto que se abandona el objetivo tradicional de modificar la estructura de personalidad en su conjunto.

5. Focos terapéuticos

Esta diferencia se vincula a la profundidad del análisis. Mientras que muchas terapias psicodinámicas se focalizan en los procesos inconscientes relacionados con el motivo de consulta del cliente, en el psicoanálisis se plantea la necesidad de manejar focos múltiples y móviles: los pensamientos inconscientes que surgen a partir de la relación terapéutica y de la transferencia. En cierto sentido, los psicoanalistas se proponen intervenir en conflictos que el paciente no sabe que tiene (algo no exento de polémica).

6. Fundamentación teórica

En la actualidad cuando hablamos de psicoanálisis hacemos referencia a intervenciones que se centran principalmente en las aportaciones de Freud. Por contra, las terapias psicodinámicas recogen en mayor medida los avances de autores posteriores como Klein, Jung, Lacan o Winnicott, haciendo énfasis en conceptos como el apego o los mecanismos de defensa.

7. Técnicas utilizadas

Las técnicas clásicas del psicoanálisis incluyen la asociación libre, la interpretación de sueños o el análisis de las resistencias y de la transferencia. Las terapias psicodinámicas recogen estas aportaciones pero en muchos casos tienen un carácter más ecléctico, incluyendo técnicas propias de otras orientaciones, como la conductual, la cognitiva y la experiencial.

8. Investigaciones sobre eficacia

El psicoanálisis se ha caracterizado históricamente por su rechazo a los métodos experimentales y científicos, basándose sobre todo en las teorías desarrolladas por autores clave. No obstante, algunas de las hipótesis planteadas por psicoanalistas han sido validadas posteriormente por la investigación científica, como la teoría del apego.

En cambio, muchas terapias psicodinámicas se basan en la evidencia científica sobre la efectividad de los métodos. El tamaño del efecto de estas terapias es claramente superior al del psicoanálisis en el tratamiento de la mayoría de trastornos específicos.

9. Indicaciones terapéuticas

Tradicionalmente el psicoanálisis se ha centrado en dos grupos de trastornos principales: la neurosis y la histeria. Los desarrollos de determinadas terapias psicodinámicas han permitido la aplicación a un número mayor de alteraciones psicológicas, incluyendo los trastornos de personalidad y las psicosis.