Pixabay

El 15 de Octubre de 2014 se entregaban los presupuestos de cada uno de los estados que conforman la zona euro. Los datos económicos presentados fueron (en parte) causantes de un batacazo de las principales bolsas del mundo entero. Por otra parte, son síntoma de estancamiento económico y de una falta de consenso político importante en Europa (el PIB del tercer trimestre de 2014 de la zona euro y de la Unión europea son respectivamente +1% y +1,4%[1]). Estos datos (centrados en el déficit y deuda pública) son maneras (mejores o peores) de considerar la buena dirección o no de las políticas presupuestarias de un estado miembro. El pacto de estabilidad y de crecimiento[2], ratificado por el Consejo Europeo en 1997[3], impone una hoja de ruta sobre las cuentas de los estados miembros de la UE. Esta pauta no es una manera objetiva de interpretar la realidad, sino que una interpretación subjetiva de ella.

La configuración de los tratados europeos beneficia en buena medida los intereses del estado alemán -sobre todo a lo que respecta a la política monetaria[4]. La imposición de una política de rigor, “a la alemana”, no implica necesariamente que vaya a funcionar en otro territorio con realidades distintas. Sin embargo, el modelo alemán, casi perfecto en el imaginario de las instituciones y estados miembros (y los ciudadanos), parece últimamente flaquear o, al menos, sus perspectivas de crecimiento económico[5]. Este deshinchamiento -de alrededor de 0,7% del PIB- conduce inexorablemente a la revitalización de la geopolítica infra-europea[6]. 

Esto se explica porque los modelos económicos de cada estado, se ven como alternativa a los criterios de una desanimada economía alemana. Francia es el estado mejor posicionado para cuestionar las políticas de rigor, aunque la Unión Europea tiene voto en esta contienda -la Comisión puede sancionar los gobiernos que incumplan el pacto establecido en 1997[7]. En fin de cuentas, la Alemania de Merkel forja la dureza -sobre todo en el ámbito presupuestario- de la UE cosa que le otorga una responsabilidad importante. La imposición de su modelo económico u otro reconfigura las realidades territoriales con consecuencias graves.

Un acercamiento conceptual de los Modelos económicos y jerarquías en el marco europeo

¿Que son entonces los modelos económicos? En geopolítica, los modelos económicos son una estrategia territorial de orden económico donde determinados actores intentan convencer -o imponer- a otros estados una determinada visión sobre la economía y, por ende, de sociedad. Las estrategias económicas se instauran en una voluntad de imponer por la fuerza económica (y no tanto por la fuerza militar) el control sobre otros estados dentro de un marco de globalización. Esta rivalidad se asemeja -como decíamos en otra ocasión en el artículo sobre: Los desastrosos efectos del Tratado Transatlántico– a lo que Joseph S. Nye, llamaba SoftPower o poder blando[8].

Desde este punto de vista, los estados se convierten en “predadores económicos” para tal de perpetuar sus ventajas comparativas en la economía. Puesto que, como veníamos diciendo, un modelo no se adapta igual creciendo en tu territorio (“endógeno”) que impuesto por el otro (“exógeno”). El estado “agresor” se beneficia de una renta económica importante si consigue atribuir su manera de ver el mundo a otros estados, garantizando, al alza, su capacidad de ejercer como pivote central. Así, bajo una explicación un tanto reduccionista, nos dirigimos hacía la creación de estados centros y periféricos (o también semi-periféricos). Los actores estatales se acuerdan al modo de hacer del estado pivote cuya hegemonía se sustenta por la capacidad de obtener más plusvalías en la circulación de capital. Lo que Immanuel Wallerstein[9] llama economía-mundo[10], en este caso lo que vendría ser la economía-mundo capitalista, se asemeja a la materialización de un modelo económico por encima de otros. 

La globalización sería –grossomodo- la cristalización de una o varias visiones: la hegemónica visión americana y de sus subordinados estados europeos -Alemania, Francia y el Reino Unido serían los grandes estandartes. Estos últimos, pero con mayor notoriedad la pareja franco-alemana, se rivalizan el porvenir del modelo europeo, cada uno quiere dejar su firma. Alemania se ve como epicentro de Europa con un fuerte subordinado (Francia). Por el contrario, Francia ve una Europa dirigida por la pareja Franco-Alemana e intenta valer su poder político para ello[11], pero quizás no pesa de la misma manera (por el momento[12]).

Una rivalidad alrededor de la pareja franco-alemana

El modelo económico alemán proviene de una corriente aparecida en la década de los ’30 llamada Ordoliberalismo o economía social de mercado. Esta consistiría en un espacio donde el estado fijaría un orden específico de normas generales para aplicarse, entonces, el principio de competencia y de libre mercado para las empresas. En mayor o menor medida, la mayoría de estados europeos aplican este modelo económico aunque rivaliza con el francés. Este marco económico parce funcionar muy bien en Alemania. Tanto es así que el estado germano, con una política basada en la exportación de productos industriales de alto valor añadido, refuerza su estatus de dominación en detrimento de los otros estados[13]. Este se ha esforzado en convertirse en la fábrica de Europa (y parte del mundo). Los otros estados europeos se han visto renegados a explorar otras vías visto el éxito alemán (la deslocalización de la industria europea ha causado numerosos estragos sobre todo en los países del sur). No obstante, el peso de Alemania reside en su influencia en los estatutos y en la política del sistema monetario europeo.

En la otra acera, nos encontramos confrontado el modelo francés. Este consistiría en una economía social de mercado mucho más controlada (politizada). En otras palabras, vendría ser un modelo liberal dónde la intervención del estado –mayor que en Alemania- ha garantizado el crecimiento del país. El estado es mucho más solidario, proteccionista y por lo tanto más sensibilizado con las necesidades sociales. No obstante, el peso de Alemania en la economía está arrastrando, directamente o indirectamente, a Francia y todos los otros países, a realizar políticas de rigor presupuestario y reestructuración del mercado.

¿Cuáles son las consecuencias de la falta de solidaridad europea?

Como bien ya hemos comentado, los modelos económicos son estratégicas económicas que, en fin de cuentas, representan el sustento de la sociedad. La forzada austeridad Alemana (y europea) ha forzado a quebrar los estados de bienestar, modelos económicos quienes estaban muy arraigados en algunos de los países europeos. La pérdida de un modelo social es vigente en toda la Europa de la Solidaridad. En España este proceso es muy reinante y, más aún, con el gobierno conservador de Mariano Rajoy quién se ha sumergido de cabeza a los dictámenes de la austeridad. El problema, a nuestro parecer, no es buscar el crecimiento del PIB sino ajustarse a las necesidades (sanidad, vivienda, empleo digno…) del pueblo el verdadero soberano.

No obstante, si Alemania ha conseguido imponer su modelo en los otros estados europeos su hegemonía resta menos clara en vistas de la presión política ejercida por Francia (con el apoyo de Italia quien acoge la presidencia semestral del consejo de la UE). Tanto es así que el BCE, el FMI y la UE parecen bascular hacia posiciones a medio camino entre ambos actores. Aún así, la monolítica visión alemana resta una de las grandes cargas para volver a relanzar la economía de la UE.

Referencias bibliográficas:

  • [1] Datos del 5 de septiembre en Eurostat
  • [2] El 17 de junio de 1997 se ratificaba, en Amsterdam, el pacto de estabilidad y crecimiento de los estados miembros cuyas exigencias se centraban en controlar el déficit público excesivo (no más del 3% del PIB) y de una deuda publica (se aconseja no más del 60% sobre el PIB). El Consejo europeo publica el 22 y 23 de marzo de 2005 una mejora de la resolución del 1997.
  • [3] Durante el Consejo europeo del 22 al 23 de marzo de 2005, los ministros de Finanzas encontraron un acuerdo político para mejorar la gestión del pacto de estabilidad y de crecimiento ratificado en el 1997.
  • [4] “Économie et Géopolitique”, Hérodote. Revue de géographie et géopolitique, La découverte, nº151, 2013, Paris.
  • [5] La producción industrial alemana ha caído un 4% este mes de agosto. Asimismo, las previsiones sobre la economía germana –tanto por el gobierno alemán o el FMI- han disminuido considerablemente (de una previsión aproximada del 2% al 1,2% del PIB en 2015). Los factores coyunturales así como los factores geopolíticos han hecho ralentizar la economía alemana, europea e mundial.
  • [6] Entendida la geopolítica como la “designación de un conflicto, una rivalidad de poder en un territorio lo que implica al menos dos protagonistas” (Yves Lacoste).
  • [7] “Bruselas pide las cuentas a Francia” (“Bruxelles demande des comptes à la France”), Les Echos, 23/10/14, Paris.
  • [8] “La capacidad de influenciar las representaciones que los dirigentes i las poblaciones se hacen de ciertas normas de comportamiento o de ciertas orientaciones políticas”.
  • [9] Immanuel Wallerstein es un sociólogo reconocido mundialmente. Es investigador en la Universidad de Yale, dirige el Centro Fernand-Braudel en el estudio de economías, de sistemas históricos y de civilizaciones en la Universidad de Binghamton (NY). Él es también investigador ligado con la Maison des sciences de l’homme a Paris y, asimismo, él ha presidido la Asociación Internacional de sociología.
  • [10] “La economía-mundo es una expresión utilizada por la mayor parte de los economistas para describir, no un sistema integrado de producción, pero las relaciones comerciales entre los estados.” I. Wallerstein.
  • [11] “Économie et Géopolitique”, Hérodote. Revue de géographie et géopolitique, La Découverte, nº151, 2013, Paris.
  • [12] Diversos estudios apuntan que el peso económico alemán descenderá a medida que su población, ya muy envejecida, empiece a perder efectivos. Por el contrario, la alta salubridad en términos de relevo demográfico hacen augurar un aumento del peso francés en la economía europea.
  • [13] “Économie et Géopolitique”, Hérodote. Revue de géographie et géopolitique, La découverte, nº151, 2013, Paris.
  • [14] http://europa.eu/legislation_summaries/glossary/ex...