Este autor propuso una nueva manera de ver la pedagogía.

Son múltiples las teorías y enfoques existentes dentro de la psicología. A la largo de la historia, han nacido y desaparecido diferentes modos de ver y estudiar la mente humana. Inicialmente la preocupación de los estudiosos de la psique era estudiar qué es y cómo está configurada la mente, buscando sus elementos nucleares y estructura básica.

Sin embargo, al margen de este enfoque denominado estructuralismo, apareció otro en que la preocupación principal era investigar no tanto qué o cómo era, sino para qué sirve y que funciones tiene. Estamos hablando de la teoría funcionalista de John Dewey.

¿Qué es el funcionalismo en psicología?

En el ámbito de la psicología, el funcionalismo es una corriente de pensamiento o en enfoque que propone la necesidad de estudiar los fenómenos psíquicos a partir de las funciones que realizan, y no de su estructura. En vez del cómo, se centra en el para qué existen las diferentes funciones psíquicas. Este movimiento tiene como principal objeto de estudio la conciencia como acto, y se pregunta que hacemos y porqué.

Se considera que la mente tiene como principal finalidad adaptar la estructura interna al ambiente. En este punto se puede observar una fuerte influencia de las teorías evolutivas, que junto con el pragmatismo propio de la época terminaría por configurar esta corriente de pensamiento. Ello viene de la mano de un gran interés en los efectos del ambiente sobre la psique y la evolución del hombre. Se parte de la idea de que la conducta no puede explicarse como respuesta automática a un estímulo, siendo la mente un sistema complejo en el que ocurren diferentes procesos y estados interrelacionados.

Una de sus principales características el uso de metodología no introspectiva para estudiar de manera objetiva la conciencia y el resto de fenómenos psíquicos, aceptando cualquier metodología siempre que tenga resultados útiles. Pero sin embargo, se rechazaría la introspección experimental que solía utilizarse desde la perspectiva estructuralista al considerarla poco válida y natural (si bien William James defenderá el uso de una introspección sin adiestramiento).

Este enfoque del estudio de la psique terminaría por usar la asociación como principal manera de explicar la conducta compleja. Ello hace pensar en escuelas de pensamiento posteriores como el conductismo, del que de hecho el funcionalismo es en parte precursor. Y es que el funcionalismo acabaría por ir integrándose en diferentes escuelas y sirviendo de precursor al desarrollo de diferentes modelos teóricos, como el anteriormente citado conductismo o la psicología de la Gestalt.

Los funcionalistas serían pioneros en el estudio del aprendizaje, y sería a partir de ellos que empezarían a aparecer los primeros tests mentales (apareciendo con Cattell). También las diferencias individuales y el estudio de la psicopatología se verían impulsados por esta corriente de pensamiento.

El origen del funcionalismo: William James

William James es considerado el padre fundador del funcionalismo, a pesar de que nunca se consideró a sí mismo como tal y rechazaba la separación de la psicología en escuelas de pensamiento. Este autor considera que la conciencia tiene como principal objetivo o función elegir la conducta de manera que nos permita la supervivencia y la mejor adaptación posible.

La consciencia es un fenómeno que emerge de la acción: estamos continuamente realizando asociaciones, cambiando de foco de atención y realizando diferentes operaciones mentales en un flujo que no puede detenerse.

El principal foco de interés de William James fue la modulación de ésta de manera adaptativa en diferentes contextos, interesándose e investigando de manera profusa aspectos como la formación de hábitos. Creía que la psicología debía centrarse en las experiencias del día a día en vez de centrarse en fenómenos y constructos abstractos (que no dejan de ser productos de la mente).

Además, este investigador consideraba difícil observar alteraciones psíquicas que no fueran directamente observables mediante conducta o cambio fisiológico, y que la psique y los procesos que llevamos a cabo tienen un sentido evolutivo que permite la supervivencia o de lo contrario hubiesen desaparecido.

También observaría y tendría en cuenta las emociones dentro de los procesos mentales, así como la existencia de arcos reflejos ante estímulos emocionales. Concebía la emoción como consecuencia de una reacción automática, apareciendo primero la reacción física y luego la reacción emocional.

John Dewey y su teoría funcionalista

John Dewey es otro de los grandes padres fundadores del funcionalismo psicológico. Este importante psicólogo coincidiría y empezaría a trabajar junto con uno de los discípulos de William James, James Angell (quien expandió en gran medida el funcionalismo por diferentes ámbitos), y sería uno de los principales promotores del uso del pragmatismo y del enfoque funcionalista en el ámbito educativo. De hecho, juntos harían de la Universidad de Chicago el centro de la escuela funcionalista.

Este autor consideraba la educación y el aprendizaje como elementos clave para el ser humano y su desarrollo, estando muy involucrado en el logro de cambios sociales.

Dewey trabajó y analizó en algunas de sus obras más importantes aspectos como el arco reflejo, llegando a la conclusión de que la visión tradicional estructuralista que se basada en dividirlo en fragmentos independientes tales como sensación, idea y acción no era capaz de explicar el fenómeno, siendo útil solo como mera descripción. Desde un punto de vista pragmático y funcional John Dewey consideraba la necesidad de entender dicho arco como un todo, más que la simple suma de las partes.

Abogaba por un enfoque molar y dinámico, en que debía tenerse en cuenta a la conducta tal y como funcionaba en vez de establecer divisiones aleatorias y el hecho de que esta evoluciona y varía en el tiempo. Y es que si se observa en conjunto puede observarse el papel biológico y adaptativo de la reacción física. También considera, al igual que James en su visión del funcionamiento de las reacciones emocionales, que la conducta es la que permite dotar de significado a las sensaciones.

Llevado al mundo de la educación, propone que este tipo de separación en partes diferenciadas es la que genera fracaso escolar, al no permitir la representación de un todo que integre toda la información. La simple memorización no es funcional ni útil, dado que no tiene un sentido que permita la supervivencia. Propugnaba un cambio en la educación que tuviese la estimulación del pensamiento y la exploración, la versatilidad y la actividad. También abogaba por la inclusión.

Durante gran parte de su carrera tuvo un influyente papel en la psicología de la educación y la psicopedagogía. De hecho, llegaría a asesorar a los gobiernos de países como China y Rusia.

La contraposición con el estructuralismo

Las principales ideas del funcionalismo surgieron en una época en que la posición predominante era principalmente estructuralista, surgiendo como reacción a esta. El funcionalismo proponía que en vez de analizar el qué y el cómo es la psique debía estudiarse la función o sentido que tiene la psique y los procesos mentales.

Titchener, principal fundador de la escuela estructuralista, pretendía estudiar la mente humana a partir de los elementos básicos o “átomos” que la conforman. Sin embargo el funcionalismo consideraba que no existen tales elementos, siendo la psique algo fluido y dinámico que no puede ser dividido ni detenido.

Además, desde el estructuralismo se entendería la conciencia como conformada por diferentes tipos fenómenos: sensaciones, afectos e ideas. El funcionalismo considera que dicha división no permite tener en cuenta la totalidad de la conciencia tal cual es y por tanto no permite una explicación válida del fenómeno, tal y como ocurría en el caso del arco reflejo con Dewey.

Asimismo, mientras que el estructuralismo tenía un enfoque esencialmente centrado en lo teórico, la teoría funcionalista de John Dewey y otros investigadores próximos a su perspectiva estaba más enfocada en analizar y dar una respuesta práctica a los sucesos que ocurren en el día a día.

Referencias bibliográficas:

  • García, L.; Moya, J. & Rodríguez, S. (1992). Historia de la Psicología. (Vols. I-III). Siglo XXI: Madrid.
  • Hothersall, D. (2004). History of psychology. New York: McGraw-Hill.