El cuerpo humano funciona al igual que lo hace una cadena de producción. Para obtener un resultado final (en este caso una respuesta física o corporal) primero deben darse una serie de reacciones previas. Por ejemplo, cuando percibimos los síntomas del estrés, antes ya se han dado una serie de reacciones en cadena en el interior de nuestro organismo.

Uno de los agentes que hacen posible esta reacción en cadena es la hormona adrenocorticotropa. Una hormona de complejo funcionamiento y con multitud de funciones de la cual hablaremos a lo largo de este artículo.

¿Qué es la hormona adrenocorticotropa?

Conocida también como ACTH, adrenocorticotropa o corticotropina, esta hormona secretada por la hipófisis forma parte de la categoría de hormonas polipeptídicas trópicas y aunque se encuentra principalmente relacionada con los procesos y reacciones de estrés también es utilizada como medicamento y factor de diagnóstico de un gran número de afecciones orgánicas.

Descubierta en el año 1933 por la bioquímica estadounidense Evelyn M. Anderson, esta hormona ha constituido el objeto de estudio de innumerables investigaciones, debido al gran número de funciones y efectos que esta posee en el organismo, así como por su compleja forma de actuación.

Por el momento sabemos que la hormona adrenocorticotropa es uno de los principales agentes involucrados en el funcionamiento del eje hipotalámico-pituitario-adrenal y su producción ha sido tradicionalmente asociada a una respuesta de estrés biológico.

Además, esta hormona posee un papel fundamental en la regulación y liberación de otras hormonas conocidas como esteroideas. Mediante la estimulación de la actividad de las glándulas adrenales y suprarrenales, la ACTH favorece la liberación de hormonas como la adrenalina y la noradrenalina.

Sin embargo, como comentábamos anteriormente la principal función de la hormona corticotropa es la de aumentar los niveles de cortisol y corticosterona en sangre. Este sucede como una respuesta al estrés y su principal efecto en el organismo está relacionado con el metabolismos de las grasas, los carbohidratos, las proteínas y con la presión arterial.

Asimismo, el papel de la hormona adrenocorticotropa se encuentra íntimamente relacionado con los ritmos circadianos de nuestro organismo. Ella misma funciona de manera diferente a lo largo de todo el día, generando picos más altos de ACTH por las mañanas, sobre todo en el momento de despertar, y que van decayendo a lo largo de todo el día. Esto es conocido como ritmo diurno de la adrenocorticotropina.

En cuanto a los posibles efectos terapéuticos de la adrenocorticotropina, esta es suele ser utilizada en el tratamiento de la inflamación. Elaborada en forma de medicamento antiinflamatorio se administra en casos de afecciones inflamatorias tales como la artritis reumatoide, el lupus eritematoso y la colitis ulcerosa.

Producción y regulación

La síntesis de hormona adrenocorticotropa se realiza en el lóbulo anterior de la glándula pituitaria, también conocida como adenohipófisis. Sin embargo, la regulación y el control de la liberación de esta se encuentra ligado a tres regiones interconectadas de nuestro cuerpo: el hipotálamo, la glándula pituitaria y las glándulas suprarrenales. Esta estructura es conocida como eje hipotalámico-pituitario-adrenal.

Cuando los niveles ACTH en sangre son más bajos de lo habitual, la pequeño grupo de células del hipotálamo liberan una hormona conocida como hormona liberadora de corticotropina, la cual estimula la actividad de la glándula pituitaria para que secrete más cantidad de adrenocorticotropina en el torrente sanguíneo.

Sin embargo, cuando las glándulas suprarrenales detectar un exceso de esta hormona, lo cual provoca un aumento del los niveles de cortisol en sangre, se produce automáticamente una disminución de la hormona liberadora de corticotropina, por lo que la cantidad de adrenocorticotropina en el torrente comienzan a disminuir. Esto es lo que se conoce como un ciclo de retroalimentación negativa.

Patologías asociadas a la ACTH

Debido a su papel en un gran número de actividades y funciones de nuestro organismo, los niveles anormales de hormona adrenocorticotropa pueden provocar gran cantidad de enfermedades y afecciones clínicas.

Estas enfermedades relacionadas con la ACTH varían significativamente según si estas están provocadas por un aumento de los niveles de esta hormona en la sangre o, por el contrario, si su causa es un deficiencia de adrenocorticotropina.

1. Exceso de ACTH en sangre

Los efectos de un exceso de hormona adrenocorticotrópica son una consecuencia directa del aumento de los niveles de cortisol en sangre. A pesar de que este aumento de las hormonas corticosteroides no tiene por qué suponer un peligro para la salud, unos niveles anormalmente altos suelen estar relacionados con las siguientes afecciones:

  • Enfermedad de Cushing: esta afección es provocada por un tumor canceroso o adenoma localizado en la glándula pituitaria y suele estar relacionada con unos niveles anormales de ACTH.
  • Formaciones tumorales situadas fuera de la glándula pituitaria conocido como tumor de la hormona adrenocorticotrópica ectópica.
  • Enfermedad de Addison: caracterizada por presentar unos niveles anormalmente bajos de cortisol pero excesivamente altos de ACTH.
  • Hiperplasia suprarrenal congénita: un trastorno genético que se distingue por la producción inadecuada de cortisol y/o aldosterona.

2. Déficit de ACTH

Por el contrario, puede ocurrir que la persona experimente un déficit de hormona adrenocorticotrópica debido también a la aparición de formaciones tumorales o como efecto secundario de la radioterapia o de una cirugía en la pituitaria.

En este caso, las principales afecciones asociadas a este déficit son:

  • Insuficiencia suprarrenal: las glándulas suprarrenal dejan de producir ACTH como es debido lo que provoca una disminución de los andrógenos adrenales.
  • Enfermedad de Cushing: además de con un exceso de ACTH, también puede relacionarse con un déficit de esta.
  • Condiciones clínicas de la glándula pituitaria como el hipopituitarismo.

A pesar de que estas son las principales enfermedades clínicas relacionadas con la adrenocorticotropina, existe un gran listado de otras afecciones en las que esta hormona posee un papel especial. Entre ellas encontramos:

  • Carcinoma de células pequeñas
  • Síndrome de Nelson
  • Síndrome de West o espasmos infantiles
  • Síndrome de enfermedad postorgásmica

Referencias bibliográficas:

  • Backers A, Stevenaert A, Foidart JM, Hennen G and Frankenne F (1991). Placental and Pituitary growth hormone secretion during pregnancy in acromegazic women. J Clin Endocrinol Metab 71:725.

  • Guyton-Hall (2001). Tratado de Fisiología Médica.10ª ed., McGraw-Hill-Interamericana.