Aunque parezca increíble en pleno siglo XXI, en el mundo contemporáneo siguen existiendo gobiernos y regímenes dictatoriales o, en otros casos excepcionales, sistemas de gobierno democráticos con carácter de dictadura.

Sin embargo, esto no es tan extraño si tenemos en cuenta que la dictadura fue una forma de gobierno habitual desde la existencia de las primeras civilizaciones, en las que “un señor” ostentaba todos los poderes concernientes a administrar los recursos, las preocupaciones y vida de sus conciudadanos. Éste ofrecía protección a cambio de poder.

A continuación veremos cuáles son los tipos de dicatadura que han existido y cuáles son sus características.

¿Qué es la dictadura?

El origen del término dictadura proviene de la palabra latina "dictator", y se remonta a la época de la Antigüedad, concretamente durante el Imperio Romano, donde se invocaba a ese “dictador” para que pusiera orden y estabilidad en momentos de revuelo institucional.

El concepto de dictadura corresponde a un tipo o sistema de gobierno (comúnmente conocido también como régimen) cuyos poderes estatales legislativos, judiciales y ejecutivos recaen directa y exclusivamente sobre un individuo o, en muchos casos, grupo político como puede ser un partido hegemónico.

Los rasgos característicos de este tipo de sistemas políticos son la no aceptación ante cualquier tipo de oposición a sus directrices, promulgación de leyes o a sus ideas. Dicho con otras palabras, el dictador tiene poder y autoridad de forma absoluta. No existen la participación o expresión del resto de fuerzas o del mismo pueblo.

Otro de los puntos a tener en cuenta es la manera en la que se dan lugar a las dictaduras o cómo han sido instauradas. Al igual que sucedería en la antigua Roma, los gobiernos autoritarios se preceden de inestabilidad política, fuertes crisis económicas y, en definitiva, un descontento social que genera dependencia hacia una figura salvadora que toma el poder a la fuerza, escudándose en restablecer la paz.

Tipos de dictadura

Aunque los nuevos tiempos apuntan a la desaparición de este sistema político, desde su decadencia en el pasado siglo XX la dictadura ha ido evolucionando y tomado distintas formas.

Aquí detallaremos los tipos de dictadura que todavía persisten en algunos países del globo.

1. Autoritarismo

El autoritarismo es una vertiente de la dictadura en la que la forma de gobierno está compuesta por una sola persona o élite política. La etimología proviene del concepto autocracia, del griego “autokráteia”, que significa “uno mismo” (auto) y “poder” (krátos), entendiéndose así como poder absoluto.

En este tipo de gobiernos se restringen las libertades civiles e incluso sociales, de pensamiento y de reunión. Cualquier confrontación con el Estado se suele considerar como un acto de conspiración y traición. En ocasiones, sin ningún tipo de evidencia, eludiendo así cualquier tipo de justicia.

Lo curioso de los autoritarismos es que a menudo se llega al poder mediante elecciones democráticas, pero que con el tiempo el mandatario configura la constitución del país para perpetuarse en el poder e ilimitar sus funciones.

2. Totalitarismo

El totalitarismo es lo opuesto al autoritarismo. A diferencia del primero, en el totalitarismo se busca el apoyo de las masas, la aceptación y legitimidad, aunque luego usen el poder para erradicar cualquier tipo de disidencia a menudo con prácticas del terror.

En esta dictadura la ideología propia está bien elaborada y tiene un marco de actuación muy amplio dentro de la sociedad como son la cultura, la economía, los valores, costumbres y la religión. El poder está concentrado igualmente en una sola persona esbozando un culto de idolatría hacia esa figura denominada líder.

Otro elemento distintivo es que el totalitarismo busca cambiar radicalmente la mentalidad de sus ciudadanos, eliminar cualquier otro tipo de pensamiento y crear una nueva identidad que les permita tenerlos controlados de manera psicológica.

3. Militar

La dictadura militar también fue muy popular en el siglo XX debido a los profundos cambios que se dieron con el período de descolonización de América Latina, Oriente Medio y África. En este caso todo el poder reside en manos de lo que se denomina la Junta Militar, cuyo jefe de estado es el Jefe de las Fuerzas Armadas y cuenta con el apoyo del ejército.

Normalmente las dictaduras militares se mantienen en el poder únicamente mediante el uso de la fuerza, de los golpes de estado que han derrocado a otro tipo de sistema político anterior, ya sea democrático, legítimo o autoritario.

4. Teocracia

La teocracia es un modelo relativamente nuevo, con tintes autocráticos pero no exclusivamente, ya que existen gobiernos teocráticos que han llegado al poder mediante elecciones libres, como es el caso de Irán o el Sultanado de Omán.

Sea de manera consentida o mediante imposición, los regímenes teocráticos se rigen por la divinidad, por una religión concreta, y legislan en función de ésta. La constitución pertinente suele reconocer a la religión como forma de administrar el Estado, tanto en lo político como en lo civil. Estos sistemas suelen tener un líder supremo religioso dentro del gobierno.

5. Monarquías tribales

Hay que distinguir bien este tipo de monarquías con respecto a las Europeas, ya que las monarquías tribales son un concepto post-colonial que se instauró por todo el golfo pérsico hasta el norte de África.

Como en cualquier monarquía convencional, el poder lo controla un sólo rey rodeado de súbditos a los que dicta las normas sociales o políticas, que suelen ser de carácter religioso al igual que en una teocracia, con sus respectivos líderes divinos y una constitución rígida.

El poder lo ostenta una familia que se ha perpetuado en el poder mediante la fuerza o el engaño, erigiéndose como líderes de la nación.

El control de la sociedad es total, la oposición es perseguida, castigada y reprimida con crueldad. Además, este tipo de prácticas no se ocultan, lo que las diferencia de los anteriores modelos de dictadura. Las ejecuciones en plazas públicas o espacios cívicos concurridos se realizan con total normalidad. Como ejemplos podemos destacar el Reino de Arabia Saudí, Dubái, Qatar o Kuwait.