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Ansiedad, estrés, abusos de sustancias, trastornos afectivos o problemas de desarrollo o ajuste social son elementos cada vez más presentes en nuestra sociedad. En un mundo como el actual son muchas las personas precisan de atención psicológica especializada y, como actividad profesional qué es, dicha atención supone una retribución para quienes la ejercen.

Sin embargo, algunas de las personas que precisan de estos servicios no disponen de suficientes recursos como hacer frente a los honorarios de un profesional privado, motivo por el cual ha aparecido la demanda de psicólogos low cost.

Psicólogos de bajo coste: explicando el concepto

Como ya se sabe, la psicología es una disciplina científica cuyo objeto de estudio es la psique humana. Los psicólogos dedican su actividad profesional a trabajar con personas, colectivos y organizaciones diversas, habiéndose formado durante años y pulido sus habilidades y competencias con el fin de ofrecer el mejor servicio posible.

Existen muchos profesionales que ejercen su actividad dentro del ámbito público, pero las características propias del medio público provoca que muchos profesionales decidan establecerse por sí mismos y crear o entren en consultas e institutos psicológicos de tipo privado.

Acudir a un centro privado de psicología suele implicar un trato más personal, diferenciado y con una disponibilidad más continuada, además de poder encontrar con mayor frecuencia otros enfoques que se alejen de las metodologías más habituales. Sin embargo, este tipo de consulta suele tener un costo moderado (hay que tener en cuenta que el profesional debe afrontar múltiples gastos en la gestión y mantenimiento de la consulta) que a la larga puede llegar a ser difícilmente asumible para muchos.

Así, es posible que muchas personas que precisarían de atención psicológica de una manera más continuada y específica que en la pública (si es que en el territorio en cuestión existe dicha sanidad pública) puedan no ser capaces de asumir los costos que implica. El conocimiento de este hecho ha provocado el nacimiento de algunas asociaciones y profesionales que ofrecen una intervención psicológica a bajo coste. Son los conocidos como "psicólogos low cost".

La psicología al alcance de cualquier bolsillo

Este tipo de psicología low cost pretende servir de puente entre los beneficios de la terapia y los pacientes que no pueden costearse-la. Suele tratarse de asociaciones, ONG y agrupaciones de profesionales que ante la observación de que muchos problemas quedan sin tratamiento debido a la falta de recursos deciden abaratar sus servicios, ajustándose éste aspecto a la capacidad económica del sujeto.

En lo que respecta a la legalidad y posibilidad de realizar terapia a bajo coste, según el código deontológico debe tenerse en cuenta que la retribución demandada por el profesional no debe implicar que la profesión sea desvalorizada o que haya una competencia desleal. Sin embargo, sí que es posible y legal realizar una intervención psicológica de estas características, e incluso de manera excepcional de manera gratuita, si los clientes precisan de ésta y son incapaces de hacer frente al gasto.

Para acudir a este tipo de asociaciones y psicólogos low cost se requiere presentar la documentación que demuestre el estado socioeconómico del susodicho, de manera que se pueda fijar la remuneración de acuerdo a sus posibilidades a la vez que se impide el uso abusivo de este tipo de servicios.

La situación en España

Si bien en España no es tan frecuente ya que existen profesionales de la psicología dentro de la Seguridad Social, se trata de una corriente en alza en otros países de América del Sur. A pesar de ello, debido a los problemas económicos asociados a la crisis y a la dificultad de acceso a los servicios públicos a causa de la mala relación entre oferta y demanda (excediendo en gran medida la demanda de psicólogos a la oferta) su elevado nivel de demanda han empezado a surgir asociaciones parecidas en nuestras fronteras.

A pesar de que el bajo precio pueda hacer pensar lo contrario, los profesionales que ofrecen este tipo de terapia siguen siendo psicólogos y psicólogas cualificados, precisando de acreditación suficiente para hacerse cargo de los pacientes y clientes que acudan a ellos o de lo contrario estarían actuando de manera fraudulenta y punible por ley.

En España, en el caso de la psicología clínica es necesario como mínimo estar en posesión del título y de la acreditación de psicólogo general sanitario o especialista en psicología clínica, además de estar colegiado en el Colegio Oficial de Psicólogos.

Ventajas e inconvenientes de ofrecer terapia a bajo precio

Como en casi todo, en la psicología low cost hay luces y sombras.

Lo bueno de esta política de cobro

La principal ventaja de este tipo de intervención es evidente: la psicología low cost permite proporcionar asesoramiento y terapia a aquellos que no pueden permitirse acudir a otro tipo de servicios. Esto puede procurar el alivio de una gran cantidad de personas que de otro modo no podrían recibir atención especializada.

El bajo coste puede inducir además a que se reduzca el nivel de abandono de la terapia, que en ocasiones se debe a disminuciones de la capacidad adquisitiva de los clientes (despidos, por ejemplo).

Del mismo modo, la mayor accesibilidad por parte de un gran número de personas permite contribuir a que acudir a un psicólogo deje de ser un tema socialmente estigmatizado, dado que sigue vigente en parte de la población la idea de que acudir a consulta es propio solo de personas con graves trastornos mentales.

Lo malo de la psicología low cost

Pero si bien acudir a un centro low cost puede suponer una gran ayuda y beneficio para la persona que acuda a él, es necesario tener en cuenta que puede suponer algunos riesgos y/o inconvenientes con respecto a otro tipo de profesionales.

Uno de los principales riesgos se encuentra en que el centro o asociación en cuestión sea real. Si bien existen centros e instituciones de psicólogos low cost de probada eficacia, en la era de internet resulta sencillo encontrar casos de supuestos profesionales que no tienen ni la formación ni la capacidad legal de ejercer la práctica de la psicología, corriéndose el riesgo de que bajo supuestas ofertas que llamen la atención puedan esconderse situaciones de estafa.

En este sentido, es necesario documentarse y recabar información sobre el centro y los profesionales que ofrecen terapia para comprobar que son quienes dicen ser. Los profesionales de la psicología deben estar acreditados como tales y colegiados por tal de poder ejercer.

El riesgo de denigrar al gremio

Otro riesgo viene de la mano de que, si bien la realización de terapia a bajo coste es posible, esta debe darse solo bajo el supuesto de que no denigre a la profesión o se incurra en la competencia desleal con otros profesionales. Se ha de tener en cuenta que un precio demasiado bajo puede hacer que se minusvalore la formación, esfuerzo, habilidad y dedicación requeridas para llevar con éxito un tratamiento o terapia.

Así, es necesario tener en cuenta que este tipo de terapias de bajo coste debería estar dedicado a situaciones en que los clientes que necesitan de una intervención no dispongan de los recursos suficientes.

Por último, otro inconveniente de este tipo de psicología low cost se refiere a que a pesar de que el servicio sea de calidad es posible que determinadas modalidades de tratamiento o evaluación no puedan ser llevadas a cabo. Esto se debe a las limitaciones propias de la falta de presupuesto, y es que los recursos de los que dispone un centro limita en gran medida el tipo de servicios que puede ofrecer.