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​Todo el mundo le decía que era la mujer más fea del mundo. Pero ella transformó las burlas en esto

Lizzy Velásquez: un ejemplo de superación inolvidable.

​Todo el mundo le decía que era la mujer más fea del mundo. Pero ella transformó las burlas en esto

Imagen: hybridstudio.com

Juan Armando Corbin Juan Armando Corbin Psicólogo de las organizaciones

Lizzy Velásquez es una mujer estadounidense que sufre una extraña enfermedad que solamente padecen dos personas más en el mundo además de ella. Es una mujer alegre, encantadora, con un gran corazón y una gran capacidad para amar, pero ha tenido que sufrir todo tipo de burlas por no ser físicamente agraciada debido a su enfermedad.

Hoy en día es mundialmente conocida por exponer al mundo lo que ha tenido que sufrir, y se ha hecho popular por contar es una de esas historias motivadoras que llegan al fondo del alma.

Quién es Lizzy Velásquez

Lizzy Velásquez nació en Austin, Texas (Estados Unidos) en una familia de tres hermanas, de las cuales ella es la mayor. Nació prematuramente a los 8 meses de gestación. A los 23 años de edad se reconoció su enfermedad, justo cuando se iba a graduar como Licenciada en Comunicación.

Lizzy ha utilizado sus conocimientos en esta área para hacerle llegar al mundo lo que ella considera que es una suerte: su enfermedad. Con tono irónico, realiza conferencias exponiendo su problema y relatando cómo las personas se han reído de ella.

Para saber un poco más de ella, puedes visualizar el vídeo que se muestra a continuación.

Su enfermedad

Lizzy sufre una enfermedad rara, que solamente padecen tres personas en el mundo (incluida ella). Esta patología no le deja ganar peso, y su nivel de grasa corporal permanece al 0%. De hecho, nunca ha pesado más de 30 kg. Está ciega del ojo derecho y tiene la visión limitada en el otro.

En cuanto al aspecto físico, es similar al de una persona con progeria y le da una imagen de mujer envejecida. Según relata, los médicos dijeron a su madre que no viviría mucho pero su estado anímico es tal que sigue viva y coleando. Los investigadores del del Centro Médico del Sureste de la Universidad de Texas piensan que su condición similar a la progeria pero sin atacar a sus huesos, órganos ni dientes, y no es hereditaria.

Un ejemplo para muchos

Lo curioso del caso de Lizzy es como ha sabido darle la vuelta a la situación que le ha tocado vivir. No solo por las consecuencias que tiene para ella esta enfermedad a nivel del organismo, sino cómo los seres humanos podemos ser tan crueles y dañinos con nuestros comentarios y nuestra actitud de rechazo.

En una de sus conferencias, Lizze contó que un día, mientras navegaba por internet, dio con un video de youtube en el que se le nombraba como “la mujer más fea del mundo”. Ella, en vez de echarse a llorar mientras lo cuente, reconoce que no es una mujer atractiva y que muchos desconocen que su fealdad es parte de su enfermedad.

Su noble corazón no le permite guardar rencor hacia esas personas que han utilizado la risa fácil para burlarse de ella, y de hecho, emplea toda su energía para animar a la gente con problemas a aceptar la situación y disfrutar de esta vida que, aunque muchas veces nos olvidemos, solo podremos disfrutar una vez.

Se toma su enfermedad con humor

Lizzy, como buena comunicadora, sabe que el sentido del humor atrapa a la audiencia, y en sus conferencias hace pasar ratos divertidos al público. Puede que la primera vez que la veas (si no la conoces aun) sientas lástima por ella, pero la realidad es que ella reconoce que es una bendición sufrir su enfermedad.

“Con mi enfermedad puedo comer todo lo que quiera (patatas fritas, hamburguesas, chocolate) y nunca engordo” afirma. Además, bromea diciendo que los gimnasios deberían contratarla como imagen suya, pues puede ser utilizada como modelo para demostrar que sus entrenamientos para perder peso funcionan.

Mucho tenemos que aprender los seres humanos de ella, especialmente los que se han reído de su apariencia física.

La discriminación que tienen que soportar los feos…

Por desgracia, vivimos en un mundo en el que las personas que nos son atractivas o no tienen éxito son frecuentemente olvidadas e incluso maltratadas. Ser feo puede hacer a una persona vivir una serie de obstáculos en la vida y puede hacerles sufrir una serie de actitudes discriminatorias que ha de soportar, como en el caso de Lizzy.

De hecho, existen distintos tipos de discriminación, como puedes comprobar en nuestro artículo “Los 16 tipos de discriminación (y sus causas)”, y uno de ellos es la discriminación por apariencia física.

Pero, ¿qué actitudes discriminatoria sufren los feos? En general, las personas que son consideradas feas…

  • Ganan menos dinero que los guapos, tal y como afirma una investigación llevada a cabo por la Universidad de California. Según los resultados, ganan un 12% menos de media que los individuos guapos
  • Tienen menos oportunidades laborales. Esto es lo que concluye un estudio dirigido por Ze´ev Shtudiner y Bradley J. Ruffle de la Universidad Ariel en Israel y la Universidad de Ontario en Canadá respectivamente.
  • Son más propensos a bullying y mobbing. Esto fue comprobado por los investigadores de la Universidad Estatal de Michigan y la Universidad de Notre Dame (Estados Unidos).
  • Son menos recordados, afirma Michael Baker, de la Universidad estadounidense de East Carolina, en su investigación publicada en la revista científica Evolutionary Psychology.
  • Son vistos como conversadores y no como objetos de deseo, por lo que tienen menos oportunidades de ligar.
  • Reciben menos ayuda, tal y como demuestran muchas investigaciones, una de ellas publicada en la revista Frontiers in Neuroscience.
  • Pasan desapercibidos en los eventos sociales y suelen quedar en segundo plano.
Puedes saber más sobre estas acciones discriminatorias en nuestro artículo: “Las personas "feas" deben aguantar estas 8 actitudes discriminatorias
Juan Armando Corbin Juan Armando Corbin Psicólogo de las organizaciones

Licenciado en Psicología por la Universidad de Buenos Aires. Máster en Recursos humanos y experto en comunicación empresarial y coaching. Posgrado en Nutrición y Alimentación Sanitaria y Social por la UOC. Especialmente interesado en el bienestar y el deporte.