Se le conoce como “el maestro indiscutible del terror”. Y no es para menos: con 300 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, Stephen King es probablemente de los escritores contemporáneos con más fama y que más repercusión ha tenido en la cultura popular de finales del siglo XX y principios del XXI.

Influido por clásicos del género como Poe o Lovecraft, este autor de grandes éxitos comenzó su genial obra a principios de los años 70; y a día de hoy, no parece que tenga intención de parar. Si bien es cierto que no sería justo intentar realizar un análisis en profundidad acerca de todo su trabajo en unos pocos párrafos, este escrito se propone exponer las claves y singularidades que permitan entender con qué se topará el lector que se sumerja en las páginas del universo King.

Stephen King y los secretos del terror

A lo largo de más de 50 libros, entre los que se incluyen novelas de terror, fantasía y ciencia ficción; relatos cortos, una saga literaria y novelas de no ficción, Stephen King explora la forma en que los miedos más primarios, los traumas infantiles y las obsesiones penetran en la psique humana, dejando una cicatriz incurable en sus protagonistas, envenenando su mente y condicionando su existencia futura.

Como bien dijo el escritor: “la clave del terror es que activa ciertos puntos de presión fóbica que son comunes a todos” Ahí es donde radica su genialidad; y es que Stephen King sabe hacer conectar al lector de una forma u otra con aquello que le infunde terror. Al fin y al cabo, todos tenemos una serie de temores que nos encogen el corazón y nos quitan el sueño: algunos son comunes en el inconsciente colectivo (el miedo a la muerte sería bastante ilustrativo), otros son más concretos (miedo a las serpientes, a los payasosa la oscuridad…), mientras que muchos nacen de experiencias en la infancia.

Hay que mencionar la importancia que King da a estas últimas, pues en varios de sus títulos más célebres (como podrían ser It, El misterio de Salem’s Lot o El cazador de sueños), uno o varios de los sujetos principales son acechados por el recuerdo sombrío de un acontecimiento que tuvo lugar en su niñez y al que tendrán que enfrentarse para vencer a sus demonios personales.

Hechos autobiográficos decisivos en su obra

Si por algo se caracteriza Stephen King es por teñir con tintes autobiográficos sus narraciones. No es extraño encontrar que autores de varias disciplinas del mundo del arte utilicen sus creaciones para referenciarse de un modo u otro, y este caso no iba a ser diferente.

Un denominador común en toda su trayectoria ha sido el contar con protagonistas escritores de novelas famosísimos (El Resplandor, El misterio de Salem’s Lot, IT, Misery, o Un saco de huesos, entre muchos otros), probablemente a modo de guiño u homenaje a su carrera.

Una habitación de hotel para inspirar

Tras su primer best-seller (Carrie, 1974), King era ya un conocido y famoso autor. A pesar de ser un experto en infundir terror a través de sus novelas, él también tenía sus propios fantasmas. Aquejado del conocido como “bloqueo de escritor”, trató de alejarse del ensordecedor ruido de la ciudad en un hotel medio deshabitado situado en las Montañas Rocosas, en un intento por recuperar la inspiración perdida.

Sin saberlo, resultó que en la habitación en la que se hospedaba (la 217), la antigua dueña del hotel había muerto cortocircuitada en 1911. Por otro lado, varios huéspedes se habían quejado al personal del hotel de que por las noches alguien aporreaba la puerta y, al abrir, no había más que silencio y el pasillo desierto.

Estos y otros fenómenos que por lo visto tuvieron lugar le sirvieron de base para la archiconocida El Resplandor (1977), probablemente uno de sus trabajos en los que establece más paralelismos con su vida real. No es casualidad pues, que la trama gire en torno a Jack Torrance, un padre de familia que se ha trasladado con su mujer e hijo a vivir a un hotel en las montañas de Colorado para encargarse del mantenimiento durante el crudo invierno, mientras espera así poder terminar su última novela; ni que en ese hotel sucedan todo tipo de sucesos inexplicables que tienen que ver con una habitación en concreto: la 217.

El doble filo del éxito y la fama

Otro de los temores de King eran los fans, o más bien la manera en la que su obra podía influir para bien o para mal en el público. En una ocasión, durante una firma de libros, un joven se le acercó a King con un ejemplar para que se lo dedicase y le dijo: “soy su fan número uno”. Aquellas palabras fueron decisivas para uno de sus títulos más renombrados: Misery (1987). En ella, el novelista Paul Sheldon, a raíz de un accidente automovilístico, acaba postrado en una cama en una cabaña perdida en las montañas nevadas.

Para su desgracia, la enfermera que le ha rescatado y se encarga de su cuidado es también una ferviente seguidora de la heroína protagonista de sus libros; por lo que no se tomará demasiado bien la forma en que el escritor ha decidido acabar su último volumen…

Atropello

Un tercer evento que marcó un punto de inflexión en su obra ocurrió 1999. Mientras caminaba por la cuneta de una carretera comarcal, fue arrollado por una furgoneta y salió despedido varios metros del lugar. Paradójicamente, en aquella época estaba escribiendo Buick 8, un coche perverso, que, tras realizar algunas anotaciones, se publicaría en 2001. 

Esta novela narra cómo el hijo de un sheriff muerto en acto de servicio intenta descubrir el misterio que envuelve a un viejo coche que lleva años aparcado en un almacén bajo custodia policial; mientras trata de averiguar si la muerte de su padre guarda algún tipo de vínculo con el vehículo. Posteriores novelas también se basan en este momento decisivo de la vida de Stephen King (Duma Key, 2008).

Anécdotas y curiosidades

Son muchos los sucesos que han ido ocurriendo durante el recorrido como escritor de Stephen King. No en vano, el éxito cosechado comenzó en los años setenta y ha durado hasta nuestros días. Veamos cuáles han sido los más decisivos y los más llamativos.

1. Papeles a la basura

Durante el proceso de escritura de Carrie, Stephen King estaba tan poco convencido de que fuera a triunfar que lanzó el borrador a la basura. Su esposa, cuando éste no se hallaba en casa, lo recuperó, leyó en secreto y le apremió para que lo llevara a su editor. El resto, como suele decirse, ya es historia.

2. Autógrafo

El joven que le pidió un autógrafo y cuyas palabras sirvieron de fundamento para Misery (1987), era Mark David Chapman, tristemente célebre por asesinar a John Lennon.

3. El Resplandor y Stanley Kubrick

Muchos de sus libros se han trasladado con mayor o menor éxito al mundo del cine. Uno de los más ilustres es la versión que rodó Stanley Kubrick de El Resplandor (1980). Este clásico imperecedero del séptimo arte, no obstante, nunca ha gustado a Stephen King, pues dista mucho de su versión escrita.

4. Odio reprimido

Rabia (1977) es el título de una novela inédita en su bibliografía. ¿El motivo? Cuenta cómo un alumno de instituto asesina a varios profesores y compañeros debido al odio reprimido que siente. Tristemente, guarda ciertos paralelismos con matanzas que ocurrieron posteriormente, como las de San Gabriel High School (California, 1988) o Jackson County High School (Kentucky, 1989). El propio Stephen King tuvo que pedir la retirada de inmediato de todos los ejemplares y lanzó un comunicado de prensa pidiendo perdón.

5. Miedo a los payasos

La coulrofobia es el miedo insuperable a los payasos. Varias investigaciones han tratado de averiguar dónde se encuentra el origen de dicha fobia y han hallado que muchos casos se remontan a partir de 1986, curiosamente el año de publicación del superventas IT. IT relata cómo cada 27 años, en un pueblo del estado de Maine aparecen asesinados varios niños vecinos del lugar. Un pequeño grupo de supervivientes debe volver a enfrentarse al horror si quieren acabar con el mal que allí habita, un mal que adopta la forma de un payaso bonachón…

6. Pistas que conectan sus obras

Salvo los libros de la colección de La Torre Oscura, el resto de historias son independientes. No obstante, Stephen King aprovecha para dejarnos pistas que las conectan entre ellas. En IT (1986), aparecen referencias a Christine (1983) y a la saga La Torre Oscura; esta última también mentada en La danza de la muerte/ Apocalipsis (1979). Si leemos Tommyknockers (1988) o El cazador de sueños (2003), hallaremos sendas alusiones a IT... ¿qué más guiños al lector avispado ha depositado Stephen King a lo largo de su obra?

7. Contra viento y marea

Tras unos comienzos tortuosos (un pasado marcado por las penurias económicas, la depresión y el abuso del alcohol), Stephen King logró encumbrarse como el gran mito literario que hoy en día es. Por si no tuviera suficientes dificultades con sus problemas personales, también tuvo que hacer frente a los críticos de la época, que consideraban que las novelas de terror eran de segunda categoría.

Para su fortuna, el público fue unánime y, a pesar de todo, consiguió hacerse un hueco en las listas de los más vendidos hasta posicionarse como número uno en todo el mundo en varias ocasiones.

Sin duda, un novelista cuya labor vale la pena descubrir a fondo.