Varias vías por las que podemos mejorar nuestro bienestar. Unsplash.

Cuando hablamos de salud es habitual que muchas personas piensen en la salud física, en sí una persona padece o no padece una enfermedad. Sin embargo, el concepto de salud es mucho más amplio y abarca otras áreas de nuestra vida.

Existen diferentes definiciones de este concepto, pero uno de los más acertados es el de la OMS, que hizo público en el Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, que se aprobó en la Conferencia Sanitaria Internacional, celebrada en Nueva York en el año 1946. Esta definición, que no se ha modificado desde entonces, afirma que la salud es “un estado de completo bienestar, físico, mental y social”.

Los tipos de salud, explicados

A continuación veremos qué características presenta cada tipo de salud.

1. Salud física

La salud física se refiere la condición física general de las personas en un momento dado. Es el bienestar del cuerpo, y el óptimo funcionamiento de éste. Es la ausencia de enfermedades y el buen funcionamiento fisiológico del organismo. Los ataques víricos o las lesiones tienen un efecto negativo en nuestra salud física, que también se ve alterada por otros factores. Por eso es necesario:

  • Descansar y dormir de manera apropiada, así cómo hacer reposo cuando es necesario.
  • Alimentarse bien e ingerir nutrientes apropiadamente.
  • Hacer deporte y mantener una buena condición física.
  • Cuidar la higiene personal para evitar infecciones y enfermedades.
  • Visitar al médico de manera regular para detectar enfermedades.
  • Poseer una armonía emocional, puesto que la salud emocional afecta a la salud física. Por ejemplo, cuando una persona sufre estrés, su sistema inmunológico se debilita.

2. Salud mental

La salud mental, que también suele llamarse salud emocional, es un concepto complejo, que no solamente hace referencia a si una persona padece o no un trastorno psicológico. Se caracteriza por tener un nivel de autoestima alto, a sentirse bien con uno mismo, a estar motivado con la vida y tener objetivos vitales que le ayuden vivir los días con optimismo y esperanza, a la capacidad de resiliencia y de hacer frente a los problemas y de gozar de un equilibrio emocional, autonomía y una vida libre de estrés y preocupaciones excesivas.

Para mejorar la salud emocional, es posible seguir unos consejos como estos:

  • Cursar un taller de Inteligencia Emocional para mejorar la capacidad de gestión de las emociones.
  • Hacer deporte, porque no solamente mejora el aspecto y condición física, sino que facilita la liberación de neurotransmisores como la serotonina o las endorfinas, que provocan una sensación de placer y felicidad.
  • Hacer actividades que nos hacen disfrutar y que dan sentido a nuestra vida.
  • Tener objetivos vitales, que sean realistas y luchar por ellos.
  • Potenciar las relaciones interpersonales positivas.
  • Vivir el presente y practicar la aceptación.

Puedes profundizar en estos consejos en el artículo “Salud emocional: 7 consejos para mejorarla”.

3. Salud social

Los seres humanos somos seres sociales, y gran parte de nuestro bienestar viene determinado por las condiciones que nos rodean, es decir, nuestro entorno. De hecho, incluso nuestra propia identidad se construye y desarrolla en interacción con otros.

Ahora bien, la salud social no es simplemente el hecho de tener amigos o no, sino que tiene que ver con nuestras condiciones de vida, como por ejemplo, tener un trabajo estable, estabilidad económica, tener acceso a atención sanitaria, acceso a actividades recreativas y de ocio, etc.

Otros tipos de salud

Además de los tipos de salud mencionados en las líneas anteriores, y que forman parte de la definición de la OMS, también existen otras clasificaciones de salud, como veremos a continuación.

1. Salud sexual

La salud sexual es un estado de salud fisica, mental y social que se relaciona con la sexualidad, es decir, con disfrutar de nuestro propio cuerpo y tener relaciones sexuales saludables. Los problemas de salud sexual pueden ser variados. Para saber más, puedes leer nuestro artículo: “Los 8 problemas sexuales más frecuentes y cómo tratarlos”

2. Salud alimentaria

Comer sano es una parte importante de nuestro organismo. La salud alimentaria está relacionada con los nutrientes que ingerimos y con las cantidades que comemos, así como en los horarios en los que lo hacemos.

3. Salud ambiental

La salud ambiental es aquella que se vincula al ambiente en el que vive una persona. Es decir, que son los factores externos que afectan a una persona. Por ejemplo, el entorno laboral puede causar estrés que, a su vez, puede causar problemas psicológicos como ansiedad, insomnio y depresión, pero también problemas físicos, como diarrea o estreñimiento.

La contaminación acústica de un lugar también hace referencia a la salud ambiental, porque la exposición a un ruido dañino puede causar consecuencias de salud física a una persona.

4. Salud pública

Es la salud colectiva y la influencia de las decisiones políticas a la hora de asegurar la salud de una población determinada. Está relacionada con la protección gestionada por los gobiernos.

5. Salud económica

Un tipo de salud fundamentado en gozar de buena estabilidad económica y en que el balance entre los ingresos y gastos, ya sea de una persona o de un proyecto financiero, no sea negativo.

6. La salud familiar

La familia es importante en el desarrollo de una persona y en su salud, pero hay familias que se consideran tóxicas por su influencia dañina a causa de sus patrones relacionales. La buena salud de la familia afecta positivamente a sus miembros.

7. Salud laboral

La salud laboral tiene que ver con la aplicación de medidas que permitan mantener un clima laboral positivo y que favorezcan el bienestar de los empleados. En nuestro artículo “12 señales que indican que estás en un ambiente laboral tóxico” profundizamos en este tema.