Se habla mucho acerca de formas de discriminación contra la mujer, pero existen otros tipos de rechazo y violencia contra personas por cuestiones de género. Es el caso de la transfobia, un concepto que ha empezado a popularizarse en tiempos relativamente recientes y que tiene que ver con las minorías transgénero.

¿Qué es la transfobia?

La transfobia es un concepto que hace referencia a las actitdes y acciones a través de las cuales se expresa odio, intolerancia o menosprecio hacia la diversidad de maneras en las que el género y el sexo biológico se relacionan.

Dicho de otro modo, las personas que manifiestan transfobia discriminan a personas transgénero en general por el hecho de serlo, siendo estas últimas individuos que escapan a las identidades de género binarias tradicionales (hombre o mujer con genitales masculinos o femeninos, respectivamente).

Las personas que sufren transfobia

La gente que es víctima de la transfobia no presenta un perfil estereotípico que suela ser atribuido a los transgénero. Se trata de un gran abanico de identidades de género. como por ejemplo:

  • Personas que practican el travestismo: se sienten identificadas con una estética y símbolos que no se corresponden con el género atribuido a su cuerpo.
  • Transexuales: personas cuya identidad de género no coincide con la que les atribuye la sociedad a partir de su sexo biológico.
  • Genderqueer: personas que no notan que su identidad esté vinculada a una identidad de género fija y bien identificable, sino que tiene límites difusos y/o es cambiante.
  • Intersexuales: personas con unos genitales que en algún momento de sus vidas se han formado de forma ambigua, sin llegar a ser completamente masculinos o femeninos.

Las diferencias culturales

La transfobia ha estado muy arraigada en una gran cantidad de culturas, aunque puede adoptar diferentes formas. Por ejemplo, en muchas culturas africanas, occidentales o asiáticas lo transgénero ha sido reprimido e invisibilizado en prácticamente todas sus formas de expresión.

En otras sociedades, como por ejemplo la de Pakistán, es habitual invitar a transexuales para que animen las fiestas de las bodas, aunque más allá de estos elementos de folklore, estas personas son excluidas de la vida pública.

¿Cuáles son las causas de esta discriminación?

Existe una gran variedad de teorías acerca de qué es lo que motiva esta forma de discriminación contra transexuales, intersexuales y personas transgénero en general. Cada explicación debe hacer frente al reto de no solo explicar las actitudes hostiles de personas aisladas, sino un poso cultural y legal que supone una discriminación colectiva y sistemática hacia una minoría.

Actualmente, una gran cantidad de antropólogos y sociólogos cree que la transfobia es, básicamente, el modo en el que se expresa un sistema de dominación que se perpetua a sí mismo de generación en generación, sin necesidad de justificarse. Básicamente, se apoya en la idea de que los roles de género deben ser respetados por ser "lo natural" y que, en todo caso, quien quiera salirse de ellos es quien debe argumentar y convencer.

Sin embargo, al igual que lo que ocurre con la homosexualidad, este principio no se aguanta en bases racionales: la tradición se justifica sí misma.

La perspectiva feminista y de estudios de género

Otras teorías apelan al concepto de heteropatriarcado para señalar que la transfobia no es simplemente la resistencia a romper con la tradición, sino que hay colectivos cuyos privilegios dependen de que los roles de género no sean trascendidos.

Esta perspectiva señala que el hecho de discriminar a las personas transgénero es una herramienta para someter e imponer el poder, con todo lo que esto implica: mantener abierta la posibilidad de controlar la vida de otros para obtener beneficios.

Estos beneficios, sin embargo, no serían personales, sino colectivos, a repartir entre una minoría que casi siempre es relacionada con grupos de hombres blancos heterosexuales y cuya identidad de género es masculina. El hecho de mantener a raya las amenazas contra los roles de género permitiría explotar a las mujeres y a las minorías transgénero sin necesidad de superarlas en número de forma amplia.

Es por eso que la transfobia suele ser muy relacionada con los tipos de sexismo en general: ambas son formas de legitimación de roles tradicionales que benefician a una parte de la sociedad y perjudican a otra.

Superar las barreras

La transfobia no tiene que ver con predisposiciones innatas que determinen nuestras actitudes, sino que puede ser corregida y eliminada, al igual que las formas de sexismo en general. 

Un cambio de mentalidad y de hábitos puede hacer que se acepte la existencia de personas transgénero con todo lo que esto implica. Para ello, hay que revisar los esquemas mentales a través de los cuales se juzga a estas minorías, y preguntarse hasta qué punto son buenos y útiles para uno mismo y para los demás.