Conjugando diferentes formas de comunicación, se crea un significado. Wikimedia Commons.

La semiótica, también conocida como semiología o teoría de los signos, es el estudio de cómo utilizamos los signos para crear y transmitir sentidos y significados mientras nos comunicamos.

Es una teoría que ha tenido repercusiones importantes en las ciencias humanas y sociales porque nos ha ayudado a comprender de manera profunda nuestra comunicación, las interacciones que establecemos así como algunos elementos de los contextos donde nos desarrollamos.

A continuación repasamos de manera general qué es la semiótica, cuáles son algunos de sus antecedentes y los efectos que ha tenido en las ciencias sociales y humanas.

¿Qué es la semiótica?

La semiótica es la disciplina científica que se encarga de estudiar los signos y las formas en que se construye y se transmite el sentido durante la comunicación. Forma parte de las teorías de lenguaje, donde el signo se define como la unidad mínima de una oración; un elemento (objeto, fenómeno, señal) que se utiliza para representar o sustituir a otro que no está presente; con lo cual, el signo es un elemento cargado de significados.

Para estudiar esto, la semiótica se divide en tres ramas principales: la semántica, la pragmática y la sintáctica. Entre sus antecedentes se encuentra la teoría de los signos de Saussure, que también es conocida como semiología.

De hecho, el término semiología viene del griego “semeion” que significa signo. Sus antecedentes pueden encontrarse en el campo de la filosofía atomista, y también en el siglo XVII, cuando John Locke habló de la semiotiké como una ciencia o un conjunto de principios para explicar los signos.

En el mismo siglo, el filósofo alemán Johann Lambert escribió un tratado donde abordaba el mismo tema, ya bajo el concepto de semiótica. No obstante, el antecedente más reconocido de esta disciplina viene del siglo XX y de los estudios de Ferdinand de Saussure y Charles Sanders Peirce.

Como cualquier otra disciplina, la semiótica ha pasado por distintas etapas y se ha transformado de acuerdo con diferentes corrientes filosóficas y científicas. Zecchetto (2002), habla de tres generaciones de la semiótica: la primera de ellas surge aproximadamente en 1950 y se caracterizada por el pensamiento estructuralista; la segunda, en 1970, tiene un enfoque que se mueve hacia el postestructuralismo; y en la tercera, sobre 1980, surge la pregunta por la interacción entre el texto y el interlocutor, por lo que se trata de un paradigma interaccionista.

¿Semiótica o semiología? Diferencias

Aunque la respuesta depende en gran medida de a qué autor se le pregunte, en general son términos que se se utilizan de manera indistinta.

No obstante, hay quienes defienden que la semiología es la descripción teórica de los sistemas simbólicos en general; y la semiótica se refiere al estudio de los sistemas particulares, por ejemplo, las imágenes, las modas, el cine, la publicidad, entre otros.

A nivel formal, y especialmente desde 1969 que se institucionalizó la Asociación Internacional de Estudios Semióticos (IASS por sus siglas en inglés), se reconoce un solo término: semiótica; para abarcar los dos tipos de estudio que hemos mencionado.

Más allá del texto: semiótica de la imagen

Los seres humanos nos comunicamos por medio de casi todas (si no es que todas) las cosas que hacemos: lo que decimos y lo que no; a través de nuestros movimientos, gestos o posturas, e incluso por medio de herramientas más complejas que involucran a nuestros sentidos, como la publicidad, el cine, la música, etc.

Por eso, la semiótica es una ciencia que tiene más de un método: puede investigar el significado que se construye y se transmite no solo mediante el lenguaje oral o el lenguaje escrito, sino que puede analizar, por ejemplo, un cartel publicitario y sus elementos (el cómo se estructura y se utiliza su lenguaje, las imágenes o las formas estéticas), y de esta manera comprender cuál es el sentido, el significado e incluso el efecto o la relación que se busca establecer con los receptores.

Su importancia en las ciencias sociales

La semiótica ha tenido una repercusión importante tanto en los estudios del lenguaje y la comunicación humana, como en la comprensión de los fenómenos psicológicos y sociales que se generan a través de esa comunicación.

Por eso es que la semiótica se relaciona de manera importante con el problema del conocimiento, y con el modo por medio del cual los signos nos permiten llegar a él. En otras palabras, la semiótica, el estudio de los signos, nos ofrece un punto de vista sobre la realidad, y sobre el modo en que las cosas adquieren y transmiten un significado, lo que ha sido especialmente útil para extender los alcances de las ciencias humanas.

Algunas de sus críticas giran en torno a que la semiótica es una disciplina que trata de abarcar demasiadas cosas, con lo cual sus métodos se vuelven difusos y en ocasiones difíciles de justificar por medio de los métodos científicos tradicionales.

Referencias bibliográficas:

  • Bobes, M. (1973). La semiótica como teoría lingüística. Madrid: Editorial Gredos.
  • International Association of Semiotic Studies (IASS). (S/A). Short Story. Recuperado 10 de abril de 2018. Disponible en http://iass-ais.org/presentation-2/short-history/.
  • Zecchetto, V. (2002). La danza de los signos. Nociones de semiótica general. Ecuador: Ediciones ABYA-YALA.