Psicología social y relaciones personales

La prostitución y el falso glamour: estos son sus efectos reales

Aunque a veces parezca liberadora, en términos globales la prostitución va unida a la violencia.

La prostitución y el falso glamour: estos son sus efectos reales
Jonatan Serrano Perales Jonatan Serrano Perales Psicólogo clínico en Barcelona

Una amiga me confesó que años atrás se había planteado la posibilidad de ejercer la prostitución una temporada mientras estudiaba. Eran los tiempos del destape y la ansiada libertad sexual en España y la práctica de sexo, incluso de pago, parecía una opción liberadora. “Menos mal que no llegué a hacerlo” me contó espantada tras investigar la realidad de la prostitución. 

Este es el glamour del infierno en el que caen algunas y al que son empujadas y forzadas la gran mayoría. En nuestros días de redes sociales, millones de webs de contenido sexual y pornográfico se producen cada vez más intercambios sexuales de todo tipo incluyendo el sexting, el envío de imágenes de contenido sexual o desnudos y el coqueteo por muchos adolescentes con la exposición de su cuerpo en los medios digitales llegando algunas a obtener beneficios económicos por ello, entrando fácilmente en la pornografía, posible puerta de entrada en la prostitución

Y es que el mérito de la prostitución ha sido, en muchos casos, camuflar sus efectos psicosociales con el embalaje de un marketing asociado al glamour.

Los efectos psicológicos y sociales de la prostitución

Los datos que expongo provienen de serias investigaciones y trabajos científicos. Veamos la realidad de ese falso glamour de la prostitución.

1. Exposición a situaciones de maltrato

El 86% de las mujeres que acaban ejerciendo la prostitución son maltratadas física, psíquica y verbalmente y/o fueron abusadas sexualmente en su infancia

2. Violencia, abuso y degradación sexual

Algunos estudios han encontrado que entre mujeres prostituidas es hasta 200 veces más probable sufrir una muerte violenta que en la población normal.

3. Presencia de tráfico de menores

La edad media de iniciación en la prostitución es entre los 13 y 14 años (datos de EE.UU). El panorama general y mayoritario son mujeres y niñas abusadas y explotadas sexualmente desde su infancia y que son disuadidas mediante una mezcla de violencia y uso del aparente glamour.

4. Vulnerabilidad de la mujer

El 90% de las mujeres prostituidas en España son importadas como mercancías de países del este, África, oriente o Sudamérica. La mayoría son víctimas de la pobreza, algunas son analfabetas. Esta condición no solo es causa de su victimización sino a la vez consecuencia de mantenerse atrapadas e incapaces de escapar. Muchas no hablan nuestro idioma tras varios años aquí.

5. Enfermedades de Transmisión Sexual

Lógico en una actividad donde se realizan en promedio entre 20 y 30 relaciones sexuales al día, donde muchos clientes piden sexo sin protección y donde el intercambio de fluidos corporales es inevitable, incluyendo saliva, orina, semen y heces.

6. Efectos dañinos sobre la salud

Trastornos ginecológicos, dolor pélvico crónico y abortos forzados son habituales entre mujeres que tienen hasta 30 relaciones sexuales al día y podemos hacernos una idea de la delicadeza de los compradores de sexo. En Alemania es muy normalizado, legal y publicitado como un servicio más, el sexo con embarazadas de hasta 6 meses, incluso en grupo, con graves consecuencias no solo para la mujer sino evidentemente para el feto.

7. Trastornos alimentarios

Las personas que caen en la prostitución viven sin horario, que pueden “trabajar” toda la noche y levantarse al mediodía o cuando llegue un cliente, lo que las lleva a ir picando entre servicios y consumiendo cafeína u otros estimulantes sin tener hora regular de desayuno, comida o cena.

8. Adicción al alcohol y otras drogas

Estas adicciones las permite sobrevivir a la situación “anestesiadas” además de permitir un mayor control por las mafias.

9. El 75 % son violadas

El maltrato físico extremo lo sufren la mayoría. El 95 % son atacadas y las agresiones físicas o los abortos forzados son inherentes a su actividad, algo normalizado y banalizado por muchos: “si están ahí será porque les gusta”.

10. Maltrato psicológico

Los insultos y vejaciones forman parte de este mundo donde los hombres pagan por utilizar y humillar a una mujer. La autoestima de una mujer maltratada e insultada a diario acaba completamente destruida.

11. Depresión, ansiedad, irritabilidad e insomnio son habituales

La ansiedad y la depresión son consecuencia lógica a la situación de desprotección, maltrato y violencia y suelen ser la base a partir de la cual se desarrollan otros síntomas y trastornos.

12. Relaciones patológicas

Debido al estigma y realidad propios de la prostitución, se produce un alejamiento de las familias que suele estar rodeado de mentiras y una tendencia al aislamiento. Con el tiempo acaban relacionándose solamente con compañeras, chulos y clientes hasta desarrollar una relación patológica con los hombres a los que ven bajo el prisma de su relación con los clientes. 

La mayoría ya aprendió cómo tratar a los hombres desde su infancia, tiempo de su inicio en la prostitución o su abuso sexual.

13. Tendencia al aislamiento y falta de expectativas

El ejercicio continuado de la prostitución se convierte en un pozo de destrucción y degradación, ya que las personas que trabajan ofreciendo su cuerpo sienten que no sirven para otra cosa. La mayoría son trasladadas de club cada pocas semanas con lo que se dificultan sus relaciones sociales y arraigo

14. Posibilidad de desarrollar Trastorno de Estrés Postraumático

Lo sufren hasta el 68 % de ellas. Se trata de un gravísimo trastorno, con un índice de sufrimiento mayor que el sufrido por veteranos de la guerra y mayor en las que están en los clubs que las que están en la calle

15. Posibilidad de desarrollar trastornos disociativos

Trastornos disociativos como el Trastorno de Despersonalización provocan periodos persistentes de distanciamiento de uno mismo, o de sentirse como un observador ajeno. Estos graves trastornos, así como la adicción a las drogas, son una forma de mitigar el dolor y la ansiedad, a la vez que una tortura e incluso una muerte lenta. 

El suicidio también llega a ser una puerta de escape, aunque las mafias se encargan mantener las amenazas a ellas y sus familias, y también la esperanza de escapar, saldar la deuda o salir de ese mundo para cumplir el sueño de una vida normal.

¿No siempre es así?

Algunos dirán: Pero esto solo les pasará a algunas, hay muchas prostitutas y escorts que viven muy bien, según aparece en algunos programas de televisión y otros medios.

La realidad es que la prostitución va unida a la violencia, el abuso, la posición de superioridad del hombre sobre la mujer, una situación de maltrato de género puesto que más del 99% de clientes son hombres. 

Hay que tener en cuenta que los datos expuestos son obtenidos del promedio de las mujeres que ejercen la prostitución. Pude ser que alguna diga estar a otro nivel, uno en el que no le afecte todo eso, pero con el tiempo, llegará la primera violación, así como el maltrato psicológico o físico; también puede ser paulatino el alejamiento de la familia, cuando no el rechazo directo o la dificultad para mantener una relación de pareja o familiar. 

Puede ser que alguna mujer diga que eligió ese tipo de vida, pero eso no dignifica el hecho de ser utilizada por muchos hombres, de arriesgar la vida y la salud. Puede ser que alguna mujer joven y fuerte o algún hombre también, crea que está por encima de todo eso, y sienta curiosidad por ese mundo. Para ellos especialmente es este artículo y para mostrar datos que muchos ocultan, teniendo en cuenta el poder de la industria del sexo. 

Jonatan Serrano Perales Jonatan Serrano Perales Psicólogo clínico en Barcelona

Licenciado en Psicología por la UNED especialidad en Psicología Clínica. Tiene estudios de Postgrado en Terapia de Pareja. Especialista en el Tratamiento de las Disfunciones Sexuales y Postgrado en Terapia Breve Estratégica, cursados en IESP (Instituto de Estudios de la Sexualidad y la Pareja) y la Universidad de Girona.

Antes de todo ello, fue Ingeniero Técnico en Informática de Sistemas por la Universidad Autónoma de Barcelona, hasta que decidió dar el salto a sistemas más complejos, como los seres humanos, donde también ha trabajado como educador juvenil y en la dirección de equipos.

Trabaja en consulta privada como terapeuta individual y de pareja además de impartir talleres para jóvenes y adolescentes junto a su mujer. Es socio fundador de Esclavitud XXI, asociación donde colabora activamente contra la trata de seres humanos.