Ser capaz de leer los ojos de cualquier persona, mujer u hombre, ha sido uno de esos poderes que popularmente se han atribuido a los psicólogos. 

Si bien la idea de que observando la mirada de alguien se puede ser capaz de saber lo que piensa resulta totalmente falsa y basada en una exageración, lo cierto es que las señales que manda el lenguaje no verbal resultan muy útil para saber ciertas cosas del estado emocional de los demás.

Ahora bien… ¿cómo es posible llegar a saber mejor lo que ocurre en la mente de una persona a partir de la observación de sus ojos? Veámoslo.

Comunicando a través de los ojos

Cuando conversamos con alguien cara a cara, una buena parte de nuestra atención se centra en los ojos de esa persona, incluso aunque no nos demos cuenta. En situaciones normales, nuestra mirada se centra en los ojos del otro durante más de un tercio del tiempo que pasamos conversando, siempre que tengamos a esa persona delante y mirando en nuestra dirección.

Esto indica, entre otras cosas, que los ojos tienen un gran poder expresivo, en parte porque los músculos que intervienen en su movimiento y en el de las zonas adyacentes reflejan el estado de activación emocional que marca cada momento. Hemos evolucionado para que un pequeño movimiento milimétrico y casi imperceptible sea un mensaje que nos permita saber lo que le pasa al otro sin generar ningún ruido. Pero, además, somos capaces de aprovechar este hecho para potenciarlo y saber más acerca de los otros.

Leer los ojos de mujeres y hombres

Lo primero que hay que tener claro es que, aunque entre hombres y mujeres hay ciertas diferencias psicológicas en términos estadísticos, estas no existen a la hora de leer los ojos de alguien. ¿Por qué? Entre otras cosas, porque a la hora de experimentar emociones y responder ante estas todos los seres humanos somos bastante parecidos.

Los músculos que controlan el movimiento de los ojos y de las zonas adyacentes no se mueven siguiendo patrones que muestren de manera detallada lo que se piensa, sino que en todo caso expresan sensaciones y emociones en el sentido más básico. Así pues, esas pequeñas diferencias en los estilos de pensamiento de ambos sexos no se plasman en la mirada. Leer los ojos de una mujer no es significativamente distinto a hacerlo con cualquier otra clase de persona, por ejemplo.

Si te interesa saber más detalles acerca de las claves básicas para leer la mirada, a continuación puedes encontrar las principales.

1. Elevación de cejas

Un levantamiento de cejas que no resulta exagerado señala que la persona pone más atención en controlar su forma de comunicarse y que, de algún modo, trata de “tomar el timón” de su expresividad de forma semi-consciente. Sin embargo, si el movimiento es exagerado esto indica distanciamiento.

2. Dilatación y contracción de las pupilas

Las personas no pueden controlar voluntariamente si sus pupilas se dilatan o se contraen. Este movimiento puede ser producido por muchas variables, como la falta o exceso de luz; sin embargo, se ha visto que también influye si se ve algo o alguien que resulta interesante o atractivo, en cuyo caso se abren más.

3. Evitar mirar a los ojos

Hay dos aspectos psicológicos que pueden ser indicados por una negación de mirar al otro a los ojos. Si esto se hace manteniendo la mirada baja o moviendo rápidamente los ojos de un lado para otro, es señal de inseguridad

En cambio, si la mirada se mantiene apartada pero ni mira para abajo ni barre rápidamente el entorno, esto es muestra de un sentimiento de superioridad y de dominio sobre la otra persona.

4. El número de parpadeos

Los parpadeos reflejan fielmente el grado de activación del cerebro de una persona. Alguien que se siente muy nervioso parpadea más, y alguien que siente atracción por la persona con la que está interactuando, también, ya que su mente está realizando muchas operaciones a la vez.

5. Entrecerrar los ojos

Esta señal indica distanciamiento y un estado emocional vinculado a una actitud a la defensiva. Por ejemplo, puede señalar incredulidad o la previsión de un ataque.

6. El tiempo transcurrido durante el contacto ocular

No solo hay que fijarse en la contracción de los músculos de los ojos: también es bueno tener en cuenta el factor tiempo. Es por eso que resulta relevante saber el rato que se pasa manteniendo contacto ocular con alguien.

Si se pasa mucho rato fijando la mirada en los ojos de la otra persona, esto indica voluntad de que haya un intercambio simétrico de información por ambas partes. En cambio, si alguien establece menos contacto visual, esto puede indicar que esconde algo y que prefiere no ofrecer flancos vulnerables por los que puede ser “atacado”.