La psicología muchas veces es entendida como una ciencia que se dedica a estudiar al individuo, la persona. Sin embargo, esto no siempre es así.

Buena parte de los fenómenos psicológicos que son investigados desde esta disciplina tienen que ver con la interacción, el modo en el que nos relacionamos con los demás y, en definitiva, lo social.

Esto hace que aparezca fácilmente una pregunta: ¿cuáles son las diferencias entre la psicología y la sociología? ¿Qué es lo que permite distinguirlas?

Diferenciar entre Sociología y Psicología

Tanto la psicología como la sociología son disciplinas muy amplias, por lo cual entre ellas hay varios puntos de solapamiento. Sin embargo, llegar a reconocer sus diferencias no es complicado. Veamos cuáles son.

1. La Psicología no es solo una ciencia social

La sociología es la ciencia que estudia y analiza los fenómenos sociales y las relaciones entre las personas, es decir, aquellos que no pueden ser entendidos partiendo del estudio del individuo.

La psicología, si bien tiene una faceta que entra de lleno en el ámbito de las ciencias sociales, no puede ser totalmente incluida en esta categoría. Esto es así porque su objeto de estudio es bio-psico-social. Es decir, tiene muy en cuenta la biología e incluso lo genético. Estos últimos elementos son por definición algo que afecta al individuo en primer lugar, y no pueden ser considerados fruto de l interacción con el entorno. (el genotipo solo cambia mediante pequeñas mutaciones aleatorias).

La biopsicología y la psicología básica, por ejemplo, estudian los procesos mentales más básicos y universales, así como los problemas que aparecen cuando el sistema nervioso es alterado de forma drástica. Se trata de procesos que no dependen tanto de la cultura y lo social como los cambios materiales que se llevan a cabo directamente dentro del organismo humano.

A través de la investigación en este tipo de ámbitos ligados a lo que los seres humanos tenemos en común se intenta comprender la "materia prima" con la que llegamos al mundo y que, en combinación con la relación con el entorno, hará de nosotros los seres humanos con personalidad propia que todos conocemos.

2. La Sociología estudia solo fenómenos colectivos

La sociología no centra su objetivo en un individuo concreto, sino que analiza los patrones de comportamiento de los colectivos y las multitudes. Por ejemplo, el modo en el que la gente responsabiliza de la subida del paro al gobierno o a la economía de mercado.

La psicología, a través de la rama de la psicología social, también tiene muy en cuenta los fenómenos sociales, pero no centra en ellos su estudio. En vez de eso, analiza cómo estos fenómenos sociales tienen un efecto sobre el individuo.

Por ejemplo, los experimentos sobre el conformismo que realizó el psicólogo Solomon Asch servían para observar los efectos que tenía la presión social sobre el comportamiento individual , llevando a las personas a dar una respuesta que creían errónea solo por no ser la nota discordante del grupo.

3. La metodología que usan es diferente

La psicología utiliza mucho el método experimental, que consiste en generar un fenómeno psicológico controlando todas las variables para ver qué es lo que lo causa y qué consecuencias tiene. Es decir, se pretende ver el nexo causal que hay entre un hecho y otro que viene después.

Por ejemplo, los experimentos en los que se mide la eficacia de los diferentes tipos de psicoterapia son un ejemplo de esto. En ellos, se observa cómo una serie de pacientes son involucrados en un programa de intervención psicológica y, una vez ha pasado el tiempo necesario, se observa qué cambios se han producido en ellos, y se compara estos resultados con el estado de otras personas que no han pasado por el tratamiento (para aislar mejor las variables).

La sociología, en cambio, no se caracteriza por utilizar el método experimental, sino que se basa más bien en el método correlacional (si bien este último también es utilizado por la psicología).

El método correlacional no permite conocer qué causas producen qué efecto, sino que describe la realidad mostrando tendencias que se producen a la vez y que quizás guardan un nexo causal entre ellas o quizás no.

Por ejemplo, si las personas más ricas tienden a votar más a un partido, se registrará una correlación entre la cantidad de dinero que se gana y las probabilidades de votar a esa opción electoral. Sin embargo, de esta manera no se sabe si esas personas deciden utilizar así su voto porque ese es el partido que encaja mejor con su ideología, o si lo hacen para evitar que gane otro partido a pesar de que hay otro muy minoritario que representa mejor su visión del mundo.

En definitiva, la sociología renuncia a conocer muy bien las causas de aquello que estudia, porque lo que analiza es un proceso histórico que está cambiando constantemente con el paso del tiempo y, por consiguiente, no se puede extraer leyes universales y atemporales sobre ello.

4. El tamaño de los grupos

Ambas disciplinas pueden basar sus investigaciones en la observación de grupos de personas, si bien ya hemos visto que la psicología y la sociología se diferencian en un aspecto cualitativo fundamental: la primera estudia más bien el efecto de lo social sobre el individuo y la segunda estudia los fenómenos colectivos en sí mismos.

Ahora bien, existe además de esta otra diferencia relacionada con el uso de los grupos en la investigación. En este caso, se trata de una diferencia de tipo cuantitativo; la psicología se fija en los grupos pequeños, mientras que la sociología tiende a investigar fenómenos colectivos mucho más amplios, que involucran a miles de personas.