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En un artículo anterior afrontábamos la pregunta de si elegimos nuestras parejas sentimentales basándonos en las diferencias que guardamos con ellas o bien en las semejanzas

Hoy, además, analizaremos una reciente investigación que comparó la semejanza genética entre los amigos.

¿Genética parecida entre amigos? Una investigación así lo sugiere

Un reciente estudio señaló que las personas de un mismo círculo de amistades tienen coincidencias genéticas que podrían compararse a un grado de parentesco de primos de cuarto grado.

Investigación

La National Science Academy ha puesto en relieve, basándose en una investigación de Framingham Heart Study, que los individuos escogen amistades con un alto grado de coincidencia genética. Los autores del hallazgo trabajaron con una muestra de 1.900 sujetos y examinaron más de millón y medio de variables y marcadores genéticos.

Una semejanza genética equivalente a la de los primos de cuarto grado

El estudio comparó a parejas de amigos sin relación de parentesco alguna con parejas de sujetos que no tenían ninguna vinculación ni se conocían de antemano. Se reportó que las parejas de amigos comparten un 1% de genes. Según James Fowler, coautor de la investigación y profesor de genética en medicina, “este porcentaje de coincidencia genética equivale al que tienen los primos de cuarto grado”.

Además, los indicadores genéticos que compartimos con nuestras amistades son también los que se caracterizan por sufrir evoluciones con más frecuencia en comparación con el resto de genes, según los investigadores. El estudio revela que las amistades tienen un papel influyente en nuestra salud: “La salud no solo se basa en cuestiones fisiológicas, sino que las personas que nos rodean también influyen en ella, especialmente los amigos”, afirma el coautor del estudio Nicholas Christakis, profesor de biología, sociología y medicina evolutiva en Yale.

La clave esta en la 'metagenómica'

La investigación concluyó también que las personas que escogemos como amigos suelen tener diferencias notables respecto a nosotros en su tipo de sistema inmunológico, cosa que puede repercutir positivamente en ambos porque nos ofrece una protección inmunológica complementaria. Este estudio avala la línea científica que apunta que los seres humanos somos metagenómicos, esto es, no solo somos una combinación de genes individuales, sino también una mixtura de genes de las personas que conforman nuestro círculo de amistades.

Referencias bibliográficas: