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Sobre lo que no es la diversidad sexual y su relación con la psicología

En términos generales, la psicología se encarga del estudio de la conducta humana para la comprensión de la misma y su predicción. Esto la puede encasillar en procesos de condicionamiento y una premisa que está bien que se apoye en la evidencia científica, pero sin llegar al reduccionismo, que en cualquiera de sus ámbitos no es muy adecuado.

El concepto de Psicología gay

La psicología es tan amplia como la complejidad del ser humano, ni qué decir de la sexualidad. Aquínos encontramos con la diversidad sexual, enmarcada en un abanico muy variado lleno de matices. Por tanto, más allá de imposiciones, ya sea por la cultura, la sociedad y la religión especialmente. Posiblemente cuando escuchamos hablar de diversidad sexual pensemos vagamente o exclusivamente en homosexualidad, pero se encuentran muchos otros aspectos implicados. En lo que hace referencia a la homosexualidad, mucho es lo que se dice de lo que se cree saber que es, pero se habla muy poco de lo que no es.

Entonces, a qué nos referimos exactamente: ¿psicología gay o la psicología relacionada con la diversidad sexual? La diversidad sexual, por tanto, contempla la orientación afectiva y sexual más allá de la heterosexualidad, que nos viene dada por los parámetros construidos por nuestra sociedad de acuerdo al género y su directa correspondencia. Todo esto, como si de un dogma se tratase, sin tener en cuenta sus posibles variantes. Negando cualquier opción que se oponga a la heteronormatividad. 

Nos encontramos con una falta de flexibilidad que no tiene en cuenta componentes como el biológico, que se hace factible junto con el ambiente en la persona, sino los impuestos por el hombre a su parecer. Otro punto a tener en cuenta es la afectividad, puesto que todos y todas sentimos la necesidad de amar y ser amados, esto en cuanto a una relación de pareja se refiere. Entonces la inclinación pasa a denominarse como la orientación afectiva-sexual, pueden ir juntas o separadas, lo cual se expresa con la atracción.

La homosexualidad, por consiguiente, será la inclinación afectiva y/o sexual por personas del mismo sexo, independientemente del género, la identidad, el rol y su correspondiente expresión. A menudo nos podemos encontrar con la sigla LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales). Estas iniciales engloban la diversidad sexual o la mal llamada minoría sexual, razón por la cual se le da una connotación de estigma, pero que para nada tiene por qué ser siempre así. Curiosamente, muchos acusan a las propias personas que se identifican como tales, de responsables del rechazo patente en la discriminación, pero se produce debido a la concepción errónea del entorno.

Las etiquetas dan un nombre y clasifican, aunque no definen a la persona en su totalidad, en cambio las hacen visibles. Siendo el testimonio, las etiquetas, de que somos diferentes pero con iguales derechos. Son muchos los aspectos a tratar en esta amplia temática y su relación directa con la psicología radica en comprender a la persona en su individualidad. Darnos cuenta de cómo se construye, se desarrolla y se hace consciente de quién es. Ofreciendo apoyo y ayuda. Porque todos y todas estamos en pleno derecho a ser cómo nos sentimos, aunque lo que se nos haya impuesto por diferentes convencionalismos lo contradigan.

La psicología entonces, abre un campo de posibilidades al alcance de todos para entender y entendernos, esto mejora la calidad de vida y el bienestar. En algún momento podemos actuar, pensar, sentir y hablar de manera que exprese homofobia o rechazo a las diferentes "opciones" o variantes de la sexualidad que no sean, precisamente la heterosexual, puesto que hemos crecido en entornos donde de alguna manera se fomenta implícitamente, pero queda al criterio de cada uno ser conscientes de si es o no lo correcto. Ante todo somos personas dignas de respeto, seamos como seamos o nos definamos. Está bien que no se pueda exigir que todo el mundo "entienda", pero más que tolerancia deberíamos ofrecer respeto por las diferentes maneras de ser y sentir en cuanto a la sexualidad y la afectividad.