La sexualidad humana es uno de los aspectos de nuestra vida más importantes. Independientemente de si tenemos pareja o no, o de nuestra orientación sexual, este factor psicológico nos afecta mucho en nuestro día a día; incluso las personas asexuales, que no experimentan ese tipo de deseo, viven inmersas en sociedades en las que las relaciones íntimas basadas en el sexo influyen en prácticamente todo lo que las rodea.

Es por eso, entre otras cosas, que estudiar Sexología como especialización universitaria o posgrado puede ser una interesante opción para muchas personas. Sin embargo, si afinamos más la vista seremos capaces de encontrar muchas razones por las cuales decantarnos por esta trayectoria de formación. Pero antes, empecemos por lo básico.

¿Qué es la Sexología?

La Sexología es la disciplina que estudia la sexualidad humana, en general, y con todos los procesos psicológicos y biológicos que tiene asociados. Eso significa que es un ámbito de investigación y de intervención relacionado especialmente con las ciencias de la salud, pero también mantiene contacto con las ciencias sociales, ya que lo cultural modula nuestra manera de experimentar y de expresar la sexualidad.

Así pues, Sexología puede ser una trayectoria de formación y de estudios a la que se llega por diferentes caminos. En muchos casos se trata de una especialización a la que se llega tras haber empezado carreras universitarias más generales.

¿Por qué estudiar Sexología?

Tener competencias y formación en Sexología permite expandir los propios conocimientos en salud y bienestar, y por eso esta es una opción especialmente interesante para estudiantes de Psicología o de Medicina.

A continuación puedes encontrar 8 motivos para estudiar Sexología.

1. Ofrece una visión más global de la salud

Las personas interesadas en el mundo de la salud pueden encontrar una poderosa aliada en la Sexología, ya que ofrece una concepción global del bienestar que no se centra solo en la enfermedad, sino también en la mejora de lo que ya es funcional. En este caso, puede ser la mejora de las relaciones sexuales, un hábito vinculado al placer y al reforzamiento de los vínculos emocionales.

2. Ayuda a romper el bloqueo informativo

El sexo sigue siendo un tema tabú incluso en las sociedades occidentales, y esto contribuye a que exista desinformación sobre esta faceta de nuestras vidas. Por eso, estudiar Sexología tiene efectos sociales beneficiosos, ya que ayuda a que la información fiable acerca del tema vaya circulando y extendiéndose a través de la cultura.

3. Permite conocernos mejor

Buena parte de la sexualidad está relacionada con las sensaciones, las emociones y lo subjetivo. Por eso, formarse en Sexología permite conocerse mejor a uno mismo y vincular los conocimientos a nuestras propias experiencias.

4. Ofrece el poder de romper mitos

El sexo también ha estado modulado a partir de una visión falocentrista y machista de las relaciones, y por eso estudiar Sexología ayuda a derribar muchos mitos acerca de cómo debe ser experimentada la sexualidad. De algún modo, sirve para derribar estructuras de dominación de la mujer y de las minorías como los homosexuales o los bisexuales.

5. Es un buen complemento para la terapia de pareja

Si te dedicas a la psicología, formarte en Sexología puede ofrecerte la posibilidad de tratar un rango de problemas más amplio, de modo que podrás intervenir tanto en la clase de problemas relacionados con este ámbito concreto de la salud como en los aspectos psicológicos de las crisis matrimoniales y de la falta de autoestima que muchas veces van asociados a los primeros.

6. Podrás trabajar en educación sexual

La Sexología no solo tiene una parte clínica, sino que también ofrece la posibilidad de centrarse en la educación de niños y jóvenes y la prevención de enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, etc. Esta salida profesional es muy útil para los profesionales cuyo trabajo los mantiene en contacto con escuelas e institutos, como por ejemplo los psicopedagogos.

7. Permite entender mejor la sociedad

Tal y como hemos visto, la sexualidad está en todas partes: en los anuncios, en la división del trabajo, en el diseño y los rituales, etc. Por eso, estudiar Sexología es una manera de comprender mejor el modo en el que las culturas modulan la manera en la que se experimenta este ámbito de la vida. Esta es una opción especialmente interesante para psicólogos sociales y antropólogos.

8. Ayuda a comprender mejor el organismo

Los estudiantes provenientes de carreras como medicina o biomedicina pueden comprender mejor los procesos biológicos y fisiológicos que intervienen en la manera en la que se vive la sexualidad