Menopausia. Esta palabra es vista por muchas personas como algo negativo, pues supone el fin de la fertilidad femenina. Otras personas la ven como una liberación, pues tras ella dejan de tener la menstruación.

Independientemente de cómo sea vista, se trata de un fenómeno fisiológico inevitable en la vida de toda mujer y que en muchos casos genera diversas molestias y síntomas, elementos que pueden señalizar la llegada de la última de las menstruaciones.

En este artículo puedes conocer los 14 síntomas y señales de la menopausia y su llegada.

Menopausia: ¿de qué estamos hablando?

Se entiende como menopausia al momento en el que se produce la última menstruación, llamándose climaterio al periodo de tiempo que va de los momentos anteriores a su llegada como a los posteriores a ella. De hecho, lo que se considera en sí menopausia es el momento en el que se da el último período, la última menstruación. Se considera que que se ha llegado a la menopausia cuando se deja de tener la menstruación durante al menos un año.

Su origen es el fin de la producción de estrógeno y progesterona en el ovario. Con la edad, los ovarios van envejeciendo y los folículos se van desgastando, disminuyendo la cantidad de las hormonas antes citadas, hasta que llega un momento en que no se liberan nuevos óvulos. De media, la menopausia suele llegar entre los 45 y los 55, si bien en algunos casos puede ocurrir de manera precoz o tardía.

La menopausia puede suponer un punto de inflexión, perdiendo quien la sufre la capacidad de concebir por métodos tradicionales. Ello puede suponer un gran revés para algunas personas, especialmente debido a la consideración de que se está llegando a la vejez, al deseo no cumplido de ser madre o al estigma social que supone la pérdida de la capacidad de concebir derivado de los estereotipos clásicos de género, un estigma que si bien cada vez es menor, en algunos sectores de la sociedad aún persisten

De este modo, pueden aparecer problemas tales como crisis de ansiedad o depresión. Sin embargo, se trata de un fenómeno natural que no tiene porqué ser visto como algo negativo, puesto que no impide la realización de ningún tipo de actividad e incluso puede permitir vivir algunas otras de una manera diferente.

Pero la menopausia no llega de manera repentina. Incluso años antes, el cuerpo ya va manifestando poco a poco señales del envejecimiento ovárico, algunos de los cuales veremos en detalle a continuación.

Síntomas y señales de la llegada de la menopausia

La menopausia, como hemos indicado anteriormente, suele ir precedida por diversos síntomas que indican el cese de algunas de las funciones del aparato reproductor femenino y el cambio hormonal que se está produciendo en el cuerpo femenino. 

A continuación se reflejan una catorcena de síntomas y señales propios de la llegada de la menopausia. Algunos de ellos pueden ser tratados médicamente, especialmente cuando provocan sufrimiento intenso en la persona.

1. Sofocos

Uno de los síntomas más conocidos que nos avisa de la llegada de la menopausia son los conocidos como sofocos. Se entiende como tales aquellas olas de calor que empiezan con una súbita sensación de calor en el tórax y la cara para a continuación expandirse a todo el cuerpo. Suelen durar alrededor de cuatro minutos, y en ocasiones van seguidas de temblor y escalofríos. 

Los sofocos suelen aparecer un tiempo antes de la menopausia y pueden durar hasta años después del climaterio, siendo en general el año previo al cese de la menstruación cuando se dan con más frecuencia e intensidad. Son más comunes durante la noche.

2. Ciclos menstruales irregulares

La menopausia es la última menstruación, pero antes de su llegada es habitual que el cuerpo manifieste la degeneración progresiva de la función ovárica. Es frecuente que el período llegue de forma irregular, variando las fechas en que llega el período y alargándose cada vez más, si bien los periodos pueden ser más cortos es habitual que la cantidad de flujo menstrual sea mayor de lo habitual (aunque lo contrario también es habitual).

3. Insomnio y problemas de sueño

Las mujeres premenopáusicas tienen frecuentemente problemas de sueño, siendo habitual la presencia de insomnio o despertares durante la noche. En ocasiones estos problemas suelen estar facilitados por otros síntomas como lo sofocos, pero esto no es imprescindible.

4. Alteraciones del estado de ánimo

El hecho de estar en un período de cambios hormonales provoca que resulte fácil que el estado de ánimo presente grandes variaciones. Labilidad emocional e irritabilidad son frecuentes. De hecho, en esta etapa existe un elevado riesgo de que aparezcan síntomas depresivos. Algunos motivos para ello es que la persona en cuestión desee poder quedarse embarazada o el pensamiento de que está acercándose a la vejez.

5. Ansiedad

Al igual que la posible presencia de síntomas depresivos, la ansiedad es otro de los aspectos que resulta común encontrar en mujeres en el proceso de llegar a la menopausia. La disminución de estrógenos puede hacer que otras hormonas como la dopamina se reduzcan, potenciando estados de estrés y ansiedad.

6. Ganancia de peso

Es muy frecuente que mujeres que están cerca de llegar a la menopausia o después de ella tiendan a ganar peso. Esto es en parte debido a los cambios hormonales que sufre el cuerpo en este periodo, que facilitan la acumulación de lípidos. Además, la ansiedad y cambios de estado de ánimo que en muchas ocasiones acompañan a la llegada del climaterio facilitan la ingesta descompensada.

7. Alteraciones en el nivel de deseo sexual

Otro de los síntomas comunes de la llegada de la menopausia es la presencia de alteraciones en el nivel de deseo sexual. Por lo general, este disminuye debido a la bajada en los niveles de estrógenos. Sin embargo, se ha registrado que en muchos casos el apetito sexual llega a aumentar una vez pasada la menopausia, debido entre otros factores al aumento de testosterona que también se produce tras el climaterio.

8. Cefaleas y migrañas, vertigos y mareos

El dolor de cabeza es otro síntoma relativamente frecuente en mujeres premenopáusicas. Suelen aumentar especialmente las cefaleas de tipo tensional, y tienden a ser más típicas en mujeres que padecían de este tipo de problemas previamente. También es relativamente frecuente que aparezcan mareos y vértigo.

9. Cambios en la densidad ósea

Al llegar a la menopausia aumenta en gran medida la posibilidad de padecer osteoporosis, enfermedad ósea en la que se va produciendo una progresiva disminución de la densidad de los huesos y facilitando la existencia de fracturas. Este aumento de riesgo es debido a que el fin de la función ovárica provoca un aumento en la resorción ósea (eliminación del tejido, liberándose minerales del hueso a la sangre).

10. Problemas de memoria y concentración

La presencia de lapsos y olvidos en el periodo de tiempo que rodea a la menopausia es algo muy habitual. La disminución de estrógeno y otros neurotransmisores, junto a los efectos producidos por condiciones como el bajo estado de ánimo, suele facilitar la existencia de fallos de memoria.

11. Pérdida y sequedad en pelo, piel y uñas

La disminución de diferentes hormonas en las mujeres premenopáusicas tiene relación con la bajada del nivel de colágeno. Por ello, es frecuente que la piel se descame y se seque, así como que las uñas y el pelo se vuelvan quebradizos y de fácil rotura.

12. Disminución de energía

Las dificultades para conciliar el sueño, los cambios hormonales y el efecto de los cambios de estado del humor y la ansiedad hacen que los niveles de energía bajen rápidamente. Aparece fatiga tanto físico como mental, y puede producirse también cierta desmotivación.

13. Síntomas urogenitales: Incontinencia urinaria y sequedad vaginal

El hecho de que se produzca una progresiva pérdida de estrógenos provoca que se generen diferentes cambios en la vagina y en el aparato urogenital. En lo que respecta a la vagina, tiende a producirse cierta sequedad, pérdida de elasticidad e incluso reducción de la pared vaginal, lo que a su vez puede llevar a la presencia de dispareunia y evitación del contacto sexual. 

En lo que se respecta a la incontinencia, algunos de los cambios hormonales facilitan que la vejiga sufra diferentes cambios, los cuales facilitan que se produzcan pérdidas de orina. Tampoco es infrecuente que sean más habituales las infecciones urinarias.

14. Dolor en articulaciones

Los estrógenos tienen efecto antiinflamatorio. Su disminución, por consiguiente, facilita la presencia de inflamaciones en lugares como las articulaciones.