Unsplash

Levantarse temprano es uno de los hábitos más complicados de llevar a cabo para algunos, especialmente esos días en los que la temperatura exterior es gélida y apetece quedarse acostado y disfrutar del confort de la cama y la almohada.

Seguro que también te ha pasado alguna vez, que pese a poner la alarma con la mejor de las intenciones y a sabiendas de que era necesario estar en pie pronto para completar una serie de tareas, has permanecido en tu lecho. De hecho, incluso has apagado la alarma y ni te has dado cuenta.

Las diferencias entre los matutinos y vespertinos

Aunque un estudio de la Semmelweis University encontró que las personas con un cociente intelectual alto preferían vivir de noche, ser inteligente, en realidad, pasa por adoptar unos hábitos de sueño saludables, que te permitan ser más productivo durante la jornada, rendir mejor y gozar de un mayor bienestar general (puedes saber más sobre esta investigación haciendo click aquí).

Sin embargo, algunos expertos afirman que las diferencias entre las personas que se levantan pronto y aquellas que no se encuentra en que unas son matutinas y otras vespertinas. Las personas vespertinas tienen una gran dificultad para despertar por la mañana, y en la tarde o noche se sienten lúcidas y enérgicas. Esto parece estar relacionado con el gen "clock", que segrega melatonina a un ritmo diferente al del resto. Ahora ya tienes la excusa perfecta para quedarte en la cama hasta las tantas.

Puedes profundizar en este tema en este artículo: “Las personas inteligentes prefieren vivir de noche y les cuesta más dormir

Estrategias para levantarse temprano

Ahora bien, es posible adoptar una serie de estrategias que te ayuden a levantarte temprano para poder llegar a todo. Son las siguientes.

1. Levántate con música

Lo de la clásica alarma pasó de moda. Ahora es posible programar algunos despertadores con canciones por la mañana. Puedes programar, por ejemplo, alguna canción de heavy metal que hará que retumben las paredes de tu habitación y te levantarán de la cama rápido. No te quedará más remedio que apagar esa molesta alarma para que no se resientan tus oídos. Sin embargo, esta estrategia no es muy útil si vives con otras personas o si duermes con tu pareja. A no ser que también quieran levantarse a la misma hora que tú.

Si no eres muy fan del heavy metal puedes probar otro tipo de canciones. Una buena alternativa son las canciones motivadoras y aquellas que afectan positivamente a tu estado de ánimo. En el artículo “Las 20 mejores canciones para levantarse de la cama, según la Universidad de Cambridge” puedes encontrar una gran variedad de temas musicales que te ayudarán a levantarte mejor y a estar más lúcido durante las primeras horas del día.

2. Pon el despertador lejos de tu cama

El principal problema de levantarte temprano cuando estás cansado es que, pese a programar la alarma, sueles posponer tu madrugón cambiando la hora de la alarma o simplemente apagándola casi sin darte cuenta. Es algo que nos ha pasado a todos, y que solemos hacer cuando realmente no nos apetece levantarnos, nos da pereza o nuestro cuerpo necesita más horas de descanso.

Una buena estrategia para evitar esta situación es poner la alarma lejos de la cama para que necesites levantarte para apagarla. Si encima lo combinas con el punto anterior (es decir, poner canciones con un volumen alto), te levantarás rápido a apagar esa canción que hace que se despierte todo el vecindario.

3. Utiliza una app

Con la irrupción de las nuevas tecnologías en nuestra vida, son muchas las aplicaciones que podemos descargar para hacernos las vida más fácil. Esto también incluye levantarse pronto. Es por eso que en la tienda de aplicaciones de tu dispositivo pueden encontrar algunas apps tan curiosas como “Puzzle Alarm Clock.

La característica de esta aplicación es que para apagar la alarma los usuarios deben realizar una serie de acciones especiales, por ejemplo, completar una operación matemática. Esto exige gran concentración, por lo que será necesario estar bien despierto y se te quitarán las ganas de seguir durmiendo.

4. Vete a dormir temprano

Es posible que consigas levantarte temprano un día si sigues estos consejos, pero si lo que deseas es poder levantarte temprano de manera habitual, es necesario que comiences a acostarte a una hora decente.

No pretendas levantarte a las 7 de la mañana si te acuestas a las 2. “Un factor importante para poder despertar fácilmente a la hora deseada por la mañana es tener controlado el ritmo circadiano o reloj corporal", afirma el investigador Leon C. Lack, profesor de la Escuela de Psicología de la Universidad Flinders, en Australia. Para despertarse temprano, gran parte de lo que hacemos el día anterior (o días anteriores) tiene mucho que ver.

5. Evita la cafeína después de las 6

Este punto está muy relacionado con el anterior, pero es necesario recordarlo para que entiendas que no es positivo tomar estimulantes por la noche. Los expertos aconsejan no tomar cafeína después de las 6 de la tarde, para evitar así un efecto contraproducente en lo que respecta al sueño nocturno. Recuerda que no solo el café contiene cafeína, sino que otros alimentos o bebidas como la Coca-Cola también contienen esta sustancia.

6. Cuida el entorno

Si lo que quieres es levantarte temprano, debes cuidar tu entorno. Esto quiere decir que tengas una temperatura correcta en la habitación, un colchón cómodo y una almohada confortable que te permitan dormir bien y tener un sueño de calidad y reparador.

También debes evitar tener el televisor puesto cuando te vayas a la cama, porque si te gusta lo que miras, seguramente tardarás más en dormirte y muy posiblemente tengas que despertarte por la noche a apagarla.

7. Cena ligero

Si cuidar tu entorno es importante para dormirte a una buena hora y para no despertarte a mitad de la noche porque estás sudando demasiado o porque tienes que apagar la televisión, cenar ligero es importante. ¿Por qué? Pues porque las comidas copiosas por la noche pueden causar insomnio y entorpecer el sueño reparador.

8. Trabaja la higiene del sueño

La higiene del sueño son un conjunto de prácticas permiten dormir bien. No solamente se refiere a la cantidad de sueño , sino también a la calidad de éste. Tener una buena higiene de sueño influye en el bienestar y en el rendimiento a lo largo del día.

La buena higiene del sueño es clave si queremos despertarnos temprano y ser productivos el dia siguiente, y son muchas las causas que pueden entorpecerla: horario laboral, hábitos antes de acostarte, estilo de vida, etc. Por tanto, el objetivo de la higiene del sueño es acostarse y despertarse respetando un horario durante toda la semana, pero también es su finalidad que duermas de manera saludable, es decir, respetando las 6-8 horas que recomiendan los expertos.

Si quieres profundizar en este tema, puedes hacerlo en este artículo: “10 principios básicos para una buena higiene del sueño