Si oímos la palabra colonoscopia la mayor parte de las personas sabemos de qué se está hablando, y probablemente reaccionemos con cierta angustia o malestar ante la idea de que puede que sea necesario realizarse una en algún momento de la vida.

A pesar de que suele considerarse desagradable, es un procedimiento necesario que permite diagnosticar y tratar diversas patologías. En este artículo vamos a ver qué es una colonoscopia, para qué sirve y cómo se realiza.

La colonoscopia como procedimiento médico

La colonoscopia es un tipo de prueba o procedimiento exploratorio médico en el que a través de la inserción de un colonoscopio (un instrumento en forma de tubo con una microcámara en su extremo) es posible examinar y evaluar el estado del colón y el intestino grueso del paciente.

Se trata de un tipo de examen objetivo que permite el reconocimiento y evaluación del estado de parte del sistema digestivo y especialmente del excretor, en el que además de la visualización a través de la cámara es posible obtener datos a través de la realización de biopsias. En algunos casos también se realiza la colonoscopia de manera terapéutica, puesto que se pueden introducir algunos instrumentos a través de cavidades en el propio colonoscopio que pueden ayudar entre otras cosas a succionar o extraer cuerpos extraños o a cerrar pequeñas lesiones.

Procedimiento básico

A la hora de realizar una colonoscopia, en primer lugar es necesario que la parte del organismo que se quiere visualizar esté libre de materia que pueda impedir el correcto análisis del órgano. Es por ello que previamente se suelen emplear elementos como laxantes o enemas que permitan que el cliente evacúe y no tenga material fecal en el colon.

Una vez hecho esto, según el caso puede ser recomendable la administración de un anestésico o analgésico de modo que se eviten posibles dolores o molestias en el paciente. El médico realiza un tacto rectal para comprobar si existen obstrucciones y a la vez para dilatar el ano. Después se procede a colocar el aparato: se recuesta al paciente de costado y con las rodillas flexionadas para introducir el aparato a través del ano.

A continuación se introduce aire en la zona a examinar con el fin de facilitar la exploración, y finalmente se realiza esta. En función de lo que se encuentre, si hubiese algo extraño es posible que el médico decida tomar muestras o realizar otras acciones.

Finalmente se extrae el aparato con cuidado, momento en que también pueden irse realizando observaciones. Es frecuente que, dado que se ha introduce aire, aparezcan algunos dolores o gases que pueden ser incluso expulsados en el propio momento de la extracción del colonoscopio.

Generalmente el sujeto suele permanecer unas horas en observación hasta que se le hayan pasado los efectos de la anestesia.

Subtipos

El procedimiento que hemos indicado anteriormente es el que se emplea con mayor frecuencia. Sin embargo, podemos encontrar diversos subtipos de colonoscopia.

1. Colonoscopia convencional

La más utilizada, se refiere al procedimiento básico descrito anteriormente: se introduce por el ano y el recto el colonoscopio para hacer un recorrido y análisis del interior del colon. En la colonoscopia convencional se examina la totalidad del colon-

2. Sigmoidoscopia flexible o proctosigmoidoscopia

Al igual que la colonoscopia convencional, se utiliza el colonoscopio (en este caso sigmoidoscopio) para visualizar únicamente una parte del colon, concretamente su tercio inferior o sigmoideo. En este caso no suelen usarse sedantes.

3. Colonografía por Tomografía Computerizada o Colonoscopia virtual

Esta vertiente de colonoscopia es menos molesta e invasiva. Previamente se administran medidas de contraste. Se introduce por el recto un colonoscopio pero sin necesidad de adentrarse en gran medida en el organismo: únicamente se introduce aire para facilitar la observación. Las imágenes serán tomadas mediante rayos X desde el exterior.

4. Colonoscopia con cápsula

Este tipo de colonoscopia alternativa es una de las modalidades más recientes y resulta mucho menos invasiva que las anteriores. El paciente ha de tragarse una pequeña cápsula con microcámaras incorporadas que enviarán imágenes a unos sensores colocados en el abdomen del paciente (si bien previamente habrá realizado una limpieza de colon de cara a que se obtengan imágenes útiles). Este no necesita permanecer ingresado ni ninguna sedación. Una vez excretada la cápsula, se procederá a analizar los datos obtenidos.

¿Ante qué casos se usa y qué permite detectar?

A pesar de que sea incómoda, esta prueba es de una importancia fundamental. En la actualidad es una de las maneras más efectivas para detectar enfermedades como el cáncer de colon o de pólipos que puedan degenerar en él. Dicha extracción también se suele realizar mediante colonoscopia. Es frecuente que se lleve a cabo en personas de más de cincuenta años.

Otro motivo frecuente de su uso es el estudio de las causas de la aparición de sangre en el proceso de defecación o simplemente de sangrado por el recto. Permite ver sus causas y detectar enfermedades como el síndrome del colon irritable. En casos de dolor persistente y pérdidas de peso súbitas también resulta recomendable.Fisuras, abscesos o bloqueos por cuerpos extraños son también visibles mediante esta técnica.

La colonoscopia, como hemos dicho, no solo permite tomar imágenes. También es posible realizar biopsias de contenidos sospechosos para su posterior análisis o incluso realizar procedimientos como cauterizaciones, suturas o extirpaciones.

Riesgos

Aunque es una prueba muy útil y necesaria, puede suponer algunos riesgos. Concretamente, en ocasiones puede llegar a provocar perforaciones en el colon o el intestino, provocando hemorragias. Sin embargo, este extremo solo se da en casos muy raros.

El uso de técnicas como la colonoscopia virtual y por cápsula reducen estos riesgos, si bien pueden no ser tan efectivas. Otras posibles molestias son la presencia de dolor abdominal y gases.

Referencias bibliográficas:

  • Lieberman, D.A.; Rex, D.K.; Winawer, S.J.; Giardiello, F.M.; Johnson, D.A. & Levin, T.R. Guidelines for colonoscopy surveillance after screening and polypectomy: a consensus update by the US Multi-Society Task Force on Colorectal Cancer. Gastroenterology. 2012;143(3):844-857.