Ludwig Wittgenstein (Viena, 1889 - 1951) fue un matemático, lingüista, filósofo y escritor austriaco. La obra de Wittgenstein es considerada una de las más prolíficas y significativas en el mundo de la filosofía, principalmente en el campo de la lingüística y la comunicación.

Uno de sus principales ensayos, Tractatus lógico-philosophicus, recoge algunas de las teorías que más influyeron a los integrantes del Círculo de Viena.

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Frases célebres de Ludwig Wittgenstein

Wittgenstein de Bertrand Russell en el Trinity College de la Cambridge University. Su entorno familiar favoreció su desarrollo intelectual y cultural, hasta el punto de ser considerado por la mayoría de estudiosos como uno de los pensadores de referencia en el siglo XX.

En este artículo vamos a conocer las mejores frases de Ludwig Wittgenstein, así como algunos extractos de sus libros que pueden considerarse citas célebres del pionero de la filosofía analítica.

1. Si el cristianismo es la verdad, es falsa toda filosofía al respecto.

Sobre la religión occidental y su discrepancia al respecto.

2. La forma en que empleas la palabra “Dios” no muestra en quién piensas, sino lo que piensas.

Un ejemplo de cómo usamos el lenguaje de una forma autorreferencial.

3. La sabiduría no tiene pasiones. Kierkegaard llama a la fe, por el contrario, una pasión.

Sobre las creencias, rememorando la visión de otro filósofo célebre.

4. ¿Qué te importa? ¡Ocúpate de ser tu mejor! Tal como eres, ni siquiera puede entender lo que aquí pueda ser la verdad.

Una frase de Wittgenstein que nos acerca al autodescubrimiento.

5. La religión dice: ¡Haz esto!, ¡piensa así! Pero no puede fundamentarlo y cuando lo intenta repugna; pues para cada una de las razones que dé, existe una razón contraria sólida. Más convincente sería decir “¡Piensa así!, por extraño que te parezca”. O: “¿No quisieras hacer esto?”

En este caso nos habla sobre la fragilidad argumental de los dogmas religiosos.

6. Diles que mi vida fue maravillosa.

Poco antes de fallecer, Wittgenstein pronunció esta frase a su médico.

7. La filosofía es una lucha contra el embrujamiento de nuestra inteligencia mediante el uso del lenguaje.

Una de esas citas filosóficas que te pueden dejar pensando durante horas.

8. Revolucionario será aquel que pueda revolucionarse a sí mismo.

No sirve con querer cambiar el entorno. Lo principal es cambiarnos a nosotros mismos.

9. Sentimos que aún cuando todas las posibles cuestiones científicas hayan recibido respuesta, nuestros problemas vitales todavía no se han rozado en lo más mínimo. Por supuesto que entonces ya no queda pregunta alguna; y esto es precisamente la respuesta.

Un extracto de su principal obra, Tractatus lógico-philosophicus.

10. De lo que no se puede hablar hay que callar.

Simple y llanamente.

11. Lo inefable (aquello que me parece misterioso y que no me atrevo a expresar) proporciona quizá el trasfondo sobre el cual adquiere significado lo que yo pudiera expresar.

Siempre conversamos desde la prudencia, pero lo no expresable se cuela en los confines de lo que expresamos entre líneas.

12. Que toda la sabiduría es fría y que con ella es tan difícil ordenar la vida como forjar hierro frío.

Los conocimientos puros no son garantes de felicidad.

13. La sabiduría es gris. En cambio, la vida y la religión son multicolores.

En la línea de la cita célebre anterior.

14. La religión cristiana es sólo para aquel que necesita una ayuda infinita, es decir, para quien siente una angustia infinita.

Otra de sus sentencias en que cuestiona la necesidad de creer en una religión.

15. Sentimos que aun cuando todas las posibles cuestiones científicas hayan recibido respuesta, nuestros problemas vitales todavía no se han rozado en lo más mínimo. Por supuesto que entonces ya no queda pregunta alguna; y esto es precisamente la respuesta.

Anteponiendo la ciencia a la expresión vital, en esta célebre paradoja.

16. No nos damos cuenta de la prodigiosa diversidad de juegos de lenguaje cotidianos porque el revestimiento exterior de nuestro lenguaje hace que parezca todo igual.

Sobre la complejidad de las formas comunicativas.

17. El sentido del mundo tiene que residir fuera de él y, por añadidura, fuera del lenguaje significativo.

Otra frase filosófica de Wittgenstein en que expone su pensamiento acerca del lenguaje y la existencia.

18. Una proposición sólo puede decir cómo es una cosa, pero no qué es ella.

Reflexión todavía estudiada en las facultades de comunicación y en el campo de la lingüística.

19. La arquitectura exalta algo. Por eso, allí donde no hay nada que exaltar, no puede haber arquitectura.

Curiosa visión sobre la función de la arquitectura.

20. Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo.

Tal vez la frase más célebre de Wittgenstein, en que se sintetiza gran parte de sus postulados teóricos.

21. La muerte no es ningún acontecimiento de la vida. La muerte no se vive. Si por eternidad se entiende no una duración temporal infinita, sino la intemporalidad, entonces vive eternamente quien vive en el presente.

Gran reflexión acerca de los límites de la existencia.

22. ¡No juegues con las profundidades de otro!

Hay que mantenerse prudentes a la hora de descubrir los sentimientos de los demás.

23. Nuestra civilización se caracteriza por la palabra "progreso". El progreso es su forma, no una de sus cualidades, el progresar. Es típicamente constructiva. Su actividad estriba en construir un producto cada vez más complicado. Y aun la claridad está al servicio de este fin; no es un fin en sí. Para mí, por el contrario, la claridad, la transparencia, es un fin en sí.

Teorizando acerca del desarrollo de la civilización.

24. El método correcto de la filosofía sería propiamente éste: no decir nada más que lo que se puede decir, o sea, proposiciones de la ciencia natural, o sea, algo que nada tiene que ver con la filosofía, y entonces, cuantas veces alguien quisiera decir algo metafísico, probarle que en sus proposiciones no había dado significado a ciertos signos. Este método le resultaría insatisfactorio, pero sería el único estrictamente correcto.

En resumidas cuentas, necesitamos interpretar los acontecimientos observables (naturales) para poder dar significado a todo aquello que nos rodea.

25. Nuestras palabras sólo expresan hechos, del mismo modo que una taza de té sólo podrá contener el volumen de agua propio de una taza de té por más que se vierta un litro en ella.

Una gran metáfora que ejemplifica su visión sobre el medio lingüístico.