La Psicología es un ámbito lleno de mitos, en parte quizás por lo amplio que resulta este campo de conocimiento y de intervención. Es por eso que, a pesar de que se hable mucho sobre este tipo de profesionales, muchas personas aún no tengan claro qué es un psicólogo. Se trata de un ámbito de trabajo que algunos relacionan con los experimentos crueles, otros con sesiones de interpretación de los sueños y otros incluso con rituales casi chamánicos.

Sin embargo, en la actualidad el trabajo de los psicólogos no tiene nada que ver con eso. Lejos han quedado los tiempos en los que las sesiones de terapia en Psicología se fundamentaban en la “cura hablada” que proponían los seguidores de Freud, y, a pesar de las influencias del relativismo posmoderno, los rituales ancestrales nunca han llegado a formar parte de esta ciencia.

¿Qué es un psicólogo? Una ayuda para comprenderlo

A continuación daremos un repaso a la cuestión de qué son y qué hacen los psicólogos, pasando por las características fundamentales de esta profesión.

Los psicólogos y la relación con la salud mental

La figura del psicólogo suele ser asociada con la salud mental y con el hecho de recibir en su consulta a personas con trastornos como la depresión, la bipolaridad, etc. Esto puede hacer que se confunda su labor con la de los psiquiatras. Sin embargo, la psicología potencia la salud a través de programas que en el fondo son formas de entrenamiento, o de educación sofisticada.

Por ejemplo, a una persona con depresión se la ayuda a pasar por las fases de su trastorno mitigando los efectos negativos de este fenómeno, a una persona con una fobia se le enseña ir rebajando el nivel de miedo y de ansiedad sentido, etc. Desde la psiquiatría, en cambio, se trata de influir en el organismo de un modo más directo, modificándolo física o químicamente.

Está claro que esta no es la única diferencia entre psicólogos y psiquiatras, pero sí una que ayuda a captar las esencias de estos profesores. Por otro lado, hay que señalar que la salud mental es solo uno de los muchos ámbitos en los que trabaja la Psicología.

Investigación en temáticas amplias

¿Qué es lo que se dedica a estudiar la Psicología? Si tuviésemos que buscar una versión resumida de respuesta a esta pregunta, esta sería “la conducta humana”, entendiendo como conducta pensamientos y emociones, no solo movimientos físicos. Sin embargo, también hay muchos psicólogos que se encargan de estudiar la conducta de animales no humanos, e incluso algunos que estudian a unos para poder entender mejor a los otros.

La relación con lo inconsciente

La Psicología actual no trabaja con la concepción freudiana de lo inconsciente en la mente humana, dado que rechaza la idea de que la mente pueda ser dividida en entidades con una agenda de intereses propia. En cambio, trabaja asumiendo que en los procesos mentales la no-consciencia es lo normal (igual que lo es en otras especies animales) y que la consciencia solo cobra protagonismo para algunas cosas de nuestra vida, aquello en lo que centramos la atención en cada momento.

Los psicólogos no son consejeros ni brujos

La psicología no es una profesión caracterizada por dar consejos, sino que, como ya hemos visto, entrena y educa en formas adaptativas de enfrentarse a los retos, y no en formas concretas de actuar frente a ellos. Por ejemplo, ayudan a gestionar el estrés producido por la participación en un programa de ascensos profesionales, pero no indican en cada momento cómo actuar para maximizar las opciones de ganarse el favor del jefe.

Del mismo modo, no toman decisiones de vida importantes para du cliente basado en su “sabiduría” ni nada parecido. Las grandes decisiones las debe tomar uno mismo.

No se interviene solo en la biología

Los psicólogos no intentan detectar una “pieza” averiada en la mente de sus pacientes, del mismo modo en el que lo haría un mecánico con su coche. En cambio, observan los hábitos de conducta de este y su forma de relacionarse con el exterior para detectar relaciones que, por su contenido o por la forma en la que se dan, generan un foco de problemas sociales o psicológicos.

Por ejemplo, una persona que tienda a creer que todo lo malo que le ocurra es culpa suya exclusivamente tiene un patrón de relaciones poco saludable sobre el que se interviene. El problema s la dinámica que se establece entre uno y el mundo externo, y no una parte determinada de su cerebro.

Si bien partes de su sistema nervioso pueden actuar de manera anómala, esto es fruto de los hábitos a los que se está acostumbrado, no tiene por qué ser la causa. Así, los psicólogos suelen actuar desde los eventos hacia la biología, y no al revés.