El ibuprofeno y el paracetamol son dos medicamentos que se usan muy frecuentemente para tratar la fiebre y todo tipo de dolores, como el de cabeza o el de garganta producido por resfriados y gripes.

Aunque ninguno de estos medicamentos suele tener riesgos graves para la salud y ambos son útiles para aliviar determinados síntomas, conviene tener en cuenta que en algunos casos es mejor tomar paracetamol y en otros ibuprofeno.

¿Qué son el ibuprofeno y el paracetamol?

El paracetamol o acetaminofeno se comercializa como Gelocatil, Frenadol y Panadol, entre otros nombres. Es el medicamento más usado en Europa y en los Estados Unidos para aliviar el dolor y la fiebre, sobre todo si son leves.

Aunque no se conoce en detalle su mecanismo de acción, se considera uno de los medicamentos más efectivos y con menos riesgos que existen, excepto en casos de sobredosis.

El ibuprofeno, como el diclofenaco (Voltarén) o el dexketoprofeno (Enantyum), forma parte del grupo de medicamentos conocidos como “antiinflamatorios no esteroideos” (AINEs), que tienen efectos analgésicos y antipiréticos.

El ibuprofeno destaca entre los AINEs por sus menores efectos secundarios, aunque no deja de ser relativamente agresivo con el estómago, el corazón y los riñones. Podemos encontrar este medicamento bajo muchos nombres comerciales, entre ellos Espidifen, Advil o Dalsy.

¿Para qué sirven?

Muchas personas utilizan el paracetamol y el ibuprofeno indistintamente para tratar síntomas del mismo tipo, especialmente dolor y fiebre, ya que ambos medicamentos producen efectos similares.

El paracetamol se recomienda como tratamiento para dolores leves de cabeza, de muelas, de músculos y de huesos. También es útil para aliviar las molestias asociadas al resfriado y a la gripe.

Este medicamento también se utiliza frecuentemente para potenciar los efectos analgésicos de opiáceos como la codeína, mucho más potentes, en el tratamiento de dolores intensos como los provocados por operaciones quirúrgicas o por algunos tipos de cáncer.

Por su parte, el ibuprofeno y otros AINEs se usan para tratar todo tipo de dolores, en especial los que son causados por inflamaciones, como la artritis. Aun siendo un potente antiinflamatorio, los efectos del ibuprofeno en este sentido son inferiores a los de otros AINEs, lo cual también explica su mayor tolerabilidad.

¿Es mejor tomar paracetamol o ibuprofeno?

Aunque los usos del ibuprofeno y los del paracetamol se solapan en cierto grado, la eficacia de cada uno de estos medicamentos varía en función del tipo de síntoma al que nos refiramos.

1. Para bajar la fiebre

El ibuprofeno es mejor que el paracetamol para bajar la fiebre intensa. Mientras que el ibuprofeno tiene efectos antipiréticos demostrados, no está tan claro que el paracetamol sea eficaz más allá de la reducción del dolor y de la fiebre leve.

Según los estudios, resulta especialmente dudoso que el paracetamol baje la fiebre en niños, por lo que en estos casos el ibuprofeno es el medicamento de primera elección.

2. Para el dolor de cabeza

Tomar paracetamol solo o con cafeína es muy eficaz para tratar dolores de cabeza tensionales o por migraña. Aunque el ibuprofeno también puede ayudar a reducir este tipo de dolor, el paracetamol se considera más eficaz porque tiene efectos a nivel neurológico. No obstante la mayor potencia del ibuprofeno puede compensar esta desventaja en caso de dolor intenso.

3. Para el dolor de garganta, el resfriado y la gripe

El paracetamol suele ser más recomendable para tratar los síntomas del resfriado y la gripe, como el dolor de garganta, porque en general conlleva menos riesgos que el ibuprofeno, así que conviene optar por este medicamento cuando queramos tratar prácticamente cualquier molestia leve o moderada.

5. Para el dolor de muelas

El ibuprofeno y otros AINES como el Voltarén son muy efectivos para tratar el dolor dental y se consideran el medicamento de elección para el dolor de muelas y el que se produce después de operaciones dentales. Esto se debe a sus efectos antiinflamatorios.

Combinar ibuprofeno y paracetamol puede ser útil para tratar dolores intensos de este tipo que no mejoren sólo con ibuprofeno. Asimismo se recomienda tomar sólo paracetamol en caso de que la persona tenga problemas estomacales como las úlceras.

6. Para la resaca

A pesar de que en general se recomienda el paracetamol para los dolores de cabeza, la resaca es un caso especial: como se produce debido al consumo de alcohol y el paracetamol potencia sus efectos negativos, tomarlo en estos casos puede ser contraproducente. Por tanto, se recomienda optar por el ibuprofeno para combatir la resaca.

7. Como antiinflamatorio

Aunque ambos medicamentos son analgésicos, sólo el ibuprofeno tiene efectos antiinflamatorios significativos. No se ha demostrado que el paracetamol sea eficaz en combatir la inflamación, aunque sí el dolor producido por ésta.

Esto significa que en caso de dolores inflamatorios el ibuprofeno ataca la causa del problema, mientras que el paracetamol tiene efectos más superficiales.

8. Para el dolor postoperatorio

Ambos medicamentos son eficaces para tratar el dolor producido por operaciones quirúrgicas. En estos casos se suele utilizar paracetamol en conjunción con AINEs como el ibuprofeno o bien con codeína u otros opiáceos, como hemos dicho previamente.

9. Para el dolor menstrual

Nuevamente, los efectos antiinflamatorios del ibuprofeno lo hacen superior al paracetamol en casos como el del dolor menstrual. El paracetamol tiene un efecto superficial para dolores inflamatorios, aunque al ser menos agresivo que el ibuprofeno puede tener sentido tomarlo para el dolor menstrual si éste es leve.

10. Para el dolor de articulaciones

El paracetamol es eficaz para aliviar el dolor causado por problemas en las articulaciones pero como hemos dicho no reduce la inflamación que provoca dicho dolor, mientras que el ibuprofeno sí lo hace.

Por tanto, se recomienda tomar ibuprofeno para dolores articulares provocados por inflamación, como la artritis, los esguinces y las torceduras.

Contraindicaciones y efectos secundarios

El ibuprofeno no debe tomarse durante el embarazo ya que se ha demostrado que es dañino para el bebé durante el tercer trimestre, como mínimo. Tampoco se recomienda consumirlo durante la lactancia. En cambio, no parece que conlleve ningún riesgo tomar paracetamol durante el embarazo y la lactancia.

El paracetamol tiene el problema de que la dosis efectiva está cerca de la dosis a partir de la cual puede provocar una sobredosis. Es peligroso mezclar paracetamol con alcohol porque incrementa su toxicidad y el riesgo de sufrir efectos adversos.

Los efectos secundarios de estos medicamentos también difieren. El ibuprofeno es agresivo para el estómago, por lo que debe tomarse con comida e incluso combinado con medicamentos que protejan este órgano. El paracetamol no afecta al estómago pero a largo plazo sí puede dañar el hígado en mayor medida que el ibuprofeno.

Recomendaciones finales

Ni el paracetamol ni el ibuprofeno deberían ser consumidos de forma habitual por sus potenciales efectos secundarios a largo plazo.

Aunque en general ante la duda deberíamos usar paracetamol porque es menos agresivo que el ibuprofeno, también tiene menos usos. Recordemos que los efectos del ibuprofeno son superiores porque además de ser útil para aliviar el dolor y la fiebre también reduce la inflamación, a diferencia del paracetamol.

Asimismo, cuando queramos tomar uno de estos dos medicamentos conviene tener en cuenta sus efectos secundarios: si tenemos problemas de hígado deberíamos evitar tomar paracetamol y si nos preocupa más dañar el estómago se aconseja no tomar ibuprofeno o tomarlo junto con un protector estomacal.