La teoría de los constructos personales de George Kelly se adelantó a su tiempo al describir la personalidad humana de un modo similar al de los modelos constructivistas que se han popularizado en las últimas décadas. 

En este sentido la obra de Kelly no puede ser enmarcada estrictamente dentro de la orientación cognitivista, dominante en la época.

La teoría de los constructos personales de Kelly

El psicólogo y educador George Alexander Kelly (1905-1967) planteó su modelo de personalidad en sus dos obras fundamentales: “Teoría de los constructos personales”, publicado en 1955, y “Teoría de la personalidad”, de 1966.

De modo similar a los modelos de personalidad factoriales o de rasgos (por ejemplo el de Raymond B. Cattell o el Big Five de Costa y McCrae), Kelly propone el uso de adjetivos calificativos para explicar la personalidad. No obstante, en este caso lo importante es el modo en que cada individuo construye y da significado a las palabras en cuestión.

Kelly concibe al ser humano como un científico que construye y modifica con la experiencia su conjunto de conocimientos y de hipótesis, o su filosofía vital, por tal de anticipar los resultados de su conducta y otros eventos. Esto tiene lugar a través de la formación de los constructos personales, categorías descriptivas que usamos para conceptualizar los acontecimientos.

Los constructos personales son dicotómicos y bipolares; esto significa que entendemos la personalidad y la experiencia humana en general a partir de adjetivos con polos opuestos. Algunos ejemplos de constructos personales serían las dicotomías feliz-triste, inteligente-tonto y alto-bajo. Los constructos no siempre son bipolares, como veremos más adelante.

Este autor consideraba que su perspectiva puede ser considerada como “alternativismo constructivo”. Con esto quería decir que, al estudiar la personalidad y el pensamiento humanos, convienecentrarse en la relevancia de una interpretación de la realidad para una persona concreta más que en su grado de veracidad en comparación con los hechos objetivos.

Los once corolarios de de esta teoría

El postulado fundamental de la teoría de Kelly afirma que todos los procesos psicológicos de un individuo dependen de la forma en que anticipa los eventos. De esta idea nuclear se derivan once corolarios, que resultan muy útiles para comprender cómo funcionan los constructos personales y cómo se desarrolla la personalidad según este autor.

1. Construcción

Los seres humanos utilizamos el pensamiento abstracto para construir modelos mentales de la realidad y con ellos predecir acontecimientos. Así, a partir de eventos del pasado anticipamos los del futuro.

2. Individualidad

Las diferencias psicológicas entre las personas dependen del grado de similitud entre sus sistemas de constructos, es decir, entre sus respectivos modos de construir la realidad mentalmente, puesto que son estos los que determinan el comportamiento y los contenidos mentales.

3. Organización

Los sistemas de constructos personales están organizados de forma jerárquica en función de su ámbito de aplicación. Esto permite evitar contradicciones al predecir a través de distintos constructos, dado que siempre habrá uno que tenga un peso mayor.

4. Dicotomía

Como hemos dicho, según Kelly las personas conceptualizamos la realidad a partir de pares opuestos de términos, como “frío-calor” o “nervioso-tranquilo”. Cuando sólo se conoce uno de los polos decimos que se trata de un constructo sumergido.

5. Elección

Los sistemas de constructos extensos permiten predecir muchos acontecimientos pero el riesgo de error es elevado; por contra, los que son más restrictivos minimizan la probabilidad de fallos pero anticipan un menor número sucesos. Las personas con un carácter más arriesgado tienden hacia la extensión, y las precavidas hacia la definición.

6. Ámbito

El corolario de ámbito o de aplicación hace referencia a que cada constructo es eficaz para predecir un determinado rango de fenómenos. El concepto “centro de conveniencia” se utiliza para hablar de los aspectos para los que el constructo resulta particularmente útil.

7. Experiencia

Aunque la experiencia vital puede modificar el sistema de constructos de una persona, esto no sucede de forma espontánea sino que tiene lugar a través de la construcción psicológica que hacemos de los eventos en cuestión. La susceptibilidad al cambio de un constructo o de un sistema de constructos determinado es un factor muy relevante en la personalidad.

8. Modulación

Este postulado habla de la permeabilidad, es decir, de la capacidad de un constructo para introducir elementos nuevos en su ámbito de aplicación y de la posibilidad de modificación de los constructos jerárquicamente superiores a éste.

9. Fragmentación

La fragmentación es la capacidad de un sistema de constructos de incluir subsistemas de los cuales se extraen predicciones contradictorias sin que ello conlleve una desorganización del conjunto. Este corolario se relaciona estrechamente con el de organización, puesto que la fragmentación depende de la jerarquización de los constructos.

10. Comunalidad

Un aspecto relevante de la teoría de Kelly es el énfasis en que los sistemas de constructos de dos personas que comparten la misma cultura tendrán una mayor probabilidad de parecerse que si no es así. Por tanto, lo mismo sucederá con el comportamiento, los valores y otros procesos psicológicos y contenidos mentales.

11. Sociabilidad

El onceavo y último corolario de la teoría de los constructos personales afirma que es más probable que entendamos a un individuo y que éste nos caiga bien si somos capaces de reproducir su sistema de constructos. Este postulado puede relacionarse de forma clara con el concepto de empatía, y se ve influido por el corolario de comunalidad.