Personalidad

​12 características y hábitos de las personas negativas

El pesimismo por bandera: varios esquemas mentales que nos atan a la mediocridad.

​12 características y hábitos de las personas negativas
Juan Armando Corbin Juan Armando Corbin Psicólogo de las organizaciones

Hay muchos tipos de individuos, y cada uno con sus virtudes y sus defectos. Sin duda, uno de los mayores defectos que puede tener el ser humano es una actitud negativa frente a la vida, porque todos sabemos que el día a día no siempre un paraíso, y la manera como interpretamos y afrontamos los eventos que nos suceden influye en nuestra felicidad y en nuestra capacidad de resolver problemas.

Si bien hay personas optimistas, las cuales todo el mundo desea tener a su lado, también hay las personas negativas, que lo ven todo negro. En este artículo hablaremos de estas últimas.

Mentalidad positiva versus mentalidad negativa

Evidentemente, nuestra felicidad no depende solamente de nuestra actitud, pero siempre es mejor enfrentar los problemas con una mentalidad positiva que con una mentalidad negativa. Y es que son muchos los motivos por los que debemos ser agradecidos de poder disfrutar de esta vida, por lo que siempre es mejor afrontar los días con buena cara, independiente del tiempo que haga o de cómo se nos presente la jornada.

La mentalidad positiva aumenta el bienestar emocional y psicológico, y también el físico: los estudios afirman que las personas con mentalidad positiva sufren menos enfermedades del corazón. Por tanto, siempre es mejor ser positivo que negativo, y si adoptas esta mentalidad, la gente que tienes a tu alrededor te lo agradecerá.

Características de las personas negativas

Si quieres saber cómo son las personas negativas, en las siguientes líneas podrás encontrar una lista con las características que presentan estos individuos.

1. Siempre se quejan

Las personas negativas son personas pesimistas y, por tanto, ven el vaso medio vacío en vez de medio lleno. Siempre están protestando y, en vez de tomar medidas, se quedan lamentándose por lo ocurrido. Las quejas siempre van dirigidas hacia afuera (otras personas, situaciones, etc.), por lo que así evitan tener que reflexionar por lo que ellos puedan haber hecho mal. Así es difícil mejorar.

2. Renuncian a las primeras de cambio

Si algo caracteriza a las personas negativas es que raramente consiguen sus objetivos porque siempre abandonan en cuanto las cosas se complican. Esto ocurre porque tienen una autoconfianza baja, es decir, que no creen en sus capacidades para superar las adversidades. La autoconfianza no es lo mismo que la autoestima, aunque también suelen tener una autoestima baja.

3. Se toman las cosas demasiado a pecho

Este tipo de personas se toman todo demasiado a pecho, como algo personal, incluso aquellas situaciones que no pueden cambiar. Y puesto que tienen la autoestima baja, es decir, que se valoran negativamente, todo les afecta.

4. No viven el presente

Son personas que no viven el presente porque tiene miedo a encontrarse consigo mismas. Las personas negativas prefieren vivir en expectativas poco realistas y arrepintiéndose del pasado que en lo que realmente importa, que es estar en el aquí y el ahora.

5. Se centran en sus debilidades

Otra característica de este tipo de individuos es que, al valorarse negativamente, suelen centrarse en sus defectos en vez de en sus virtudes. Esto es una manera de pensar errónea que les paraliza y no les permite mirar al futuro con optimismo.

6. Se quedan en la zona de confort

Centrarse en las debilidades provoca que la persona no tenga la suficiente confianza para seguir adelante, y permanece anclada en la zona de confort, pues allí se siente segura. La zona de confort puede parecer un lugar agradable, pero a la larga no permite que el individuo crezca como persona y sea feliz.

7. Se preocupan en exceso por lo que los demás piensen de ellos

Todos queremos gustar a los demás, pues somos seres sociales. Pero este tipo de personas se preocupan en exceso por lo que los demás piensen de ellos. Como su felicidad depende de factores externos, son personas que están siempre preocupadas y no tienen la paz interior necesaria para ser felices. Uno debe trabajar en su propio autoconocimiento, en encontrar sus propios deseos y sentirse bien consigo mismo para no sufrir por la valoración de los demás.

8. No controlan su vida

Y como no han logrado la paz interior ni tienen una personalidad fuerte, no controlan su vida. Cuando dependes de factores externos más que internos para ser feliz, no sabes lo que quieres, ni te conoces, ni luchas por tus sueños. Todo lo contrario, te dejas influenciar por lo que los demás piensen.

9. No perdonan y guardan rencor

Suelen ser personas que no olvidan el pasado, en gran parte porque no perdonan y siempre tienen un gran rencor. Esto no les permite vivir en el presente, conectados consigo mismos. El perdón y la aceptación son actitudes sanadoras que permiten cerrar heridas del pasado.

10. Culpan a los demás en vez de hacer autocrítica

Cuando uno no perdona ni acepta, generalmente es porque le cuesta afrontar la realidad. Este tipo de individuos no hacen autocrítica y, por tanto, prefieren culpar a los demás por sus fracasos. Para cambiar y aprender del pasado, es necesario ver las cosas de manera objetiva y extraer de las situaciones no muy agradables la parte positiva.

11. No ven en los fracasos oportunidades para crecer

Y si las personas negativas culpan a los demás y no hacen autocrítica, es muy difícil que aprendan de las situaciones. Estos individuos suelen quedarse estancados en los fracasos, sin desprenderse ni aprender de ellos. Mientras una persona positiva aprende de las cosas malas que le pasan en la vida, las personas negativas se quedan removiendo la herida durante mucho tiempo. Algo que no permite avanzar.

12. Les gusta la palabra “pero”

Al ser personas con la autoconfianza y la autoestima baja suelen ver el futuro como algo confuso. Pueden tener expectativas elevadas, pero a la hora de la verdad, siempre aparecen los “peros”. Es lógico teniendo en cuenta que se centran en las debilidades más que en las virtudes. Su gran defecto es no confiar en sí mismos y ver la vida de forma negativa.

¿Y cómo son las personas optimistas?

Como ves, la mentalidad negativa no beneficia para nada al individuo que piensa de esta manera. Es mucho mejor tener una mentalidad optimista, para poder afrontar las dificultades con esperanza creyendo en las posibilidades de uno mismo. Pensar en positivo puede marcar la diferencia cuando uno desea alcanzar sus sueños

Juan Armando Corbin Juan Armando Corbin Psicólogo de las organizaciones

Licenciado en Psicología por la Universidad de Buenos Aires. Máster en Recursos humanos y experto en comunicación empresarial y coaching. Posgrado en Nutrición y Alimentación Sanitaria y Social por la UOC. Especialmente interesado en el bienestar y el deporte.