Individuos que difícilmente se sienten mal por engañar a otros. Unsplash.

Vivir en sociedad implica estar constantemente presionados por una serie de normas, tanto escritas como no escritas, que en teoría nos ayudan a convivir sin que aparezcan importantes fricciones entre nosotros. Todos nos vemos afectados por ellas, pero no todos tenemos la misma tendencia a aceptarlas y a hacer que nuestras acciones encajen con ellas.

Lo que habitualmente conocemos como personas cínicas es un ejemplo de ello. Se trata de individuos que se caracterizan entre otras cosas por no tener reparos por mostrar de un modo bastante abierto que no se ajustan a las reglas que para la mayoría son importantes. Son acusadas frecuentemente por actuar con descaro, y esto hace que en un instante puedan pasar a ganarse la enemistad de muchos.

Aunque el cinismo es un patrón de comportamiento aprendido, normalmente se expresa de manera bastante consistente a lo largo que pasa el tiempo, a no ser que experiencias vitales puntuales o la simple maduración de la persona hagan cambiar eso. A continuación veremos cuáles son las características típicas que lo definen.

Características de las personas cínicas

Estas son las características que muestran una tendencia al cinismo en una persona. No están ordenadas según un criterio determinado, ni deben darse todas a la vez necesariamente. Por otro lado, ten en cuenta que en todo hay diferentes niveles de intensidad, y es muy difícil encontrar a personas que lleven todas estas características hasta el extremo más puro de lo que es el cinismo.

1. Tendencia al uso de falacias básicas

Las personas cínicas no tienen ningún reparo a la hora de utilizar trampas en su manera de argumentar, ya que en ocasiones tratan de persuadir al resto aprovechando nuestra propensión a pensar a través de atajos cognitivos, aunque esto implique hacernos llegar a una conclusión falsa.

Por eso, realizan comparaciones falaces, critican a la persona en vez de al argumento, apelan a la opinión de una supuesta autoridad en el tema sin mostrar por qué está en lo cierto, etc. Normalmente, el hecho de que en una misma discusión puedan aparecer muchas falacias hace que muchas de ellas sean detectadas como tales de inmediato, pero a las personas cínicas esto no les suele importar.

2. Tendencia al egocentrismo

Otra de las características más importantes de las personas cínicas es que viven casi totalmente orientadas hacia ellas mismas, y por eso no se sienten especialmente mal al pensar que otros pueden tener una mala opinión de ellas. Además, otra consecuencia de este egocentrismo es que fácilmente se dan situaciones en las que dañan a alguien voluntaria o involuntariamente, para conseguir algo que solo ellas disfrutarán.

3. Facilidad para fingir

Las personas cínicas no son simplemente individuos que no están conformes con las convenciones sociales; tampoco se ajustan a una moral en la que la honestidad tiene valor. Por eso, no les cuesta esfuerzo fingir que se preocupan por los demás y, cuando les interesa, romper totalmente esa ilusión para actuar tal y como realmente sienten y piensan, prácticamente sin ninguna vergüenza.

4. Perspectiva pesimista sobre la sociedad

Normalmente, las personas cínicas no esperan gran cosa de la sociedad como conjunto. En todo caso, pueden verla como una suma de individuos que se ponen de acuerdo para no dañarse unos a otros durante un tiempo, solo para no recibir daños. Se trata de una manera individualista de concebir las relaciones sociales.

5. Se muestran desconfiadas

Al tener una visión más bien negativa de la vida, las personas cínicas no se sienten empujadas a ganarse la simpatía de otros si no es por motivos concretos relacionados con ventajas específicas.

6. Pueden decir lo que piensan, sin vergüenza

En muchas ocasiones no lo hacen respondiendo a un propósito práctico, pero allí donde hacerlo no tiene consecuencias negativas claras, las personas cínicas pueden ser muy transparentes, lo cual significa que sin no dicen algo que sería relevante en una conversación, es más fácil que no sea por miedo al qué dirán o por vergüenza, elementos que son más bien irracionales. Esto puede ser bueno o malo, dependiendo del caso y de la sensibilidad de quien escucha o lee.

7. Mienten con facilidad

Como no hay un “tope” moral para ello, la mentira es considerada una herramienta más en un mundo en el que todo el mundo mira por lo suyo. Por consiguiente, las personas cínicas tienden más a mentir para conseguir sus objetivos.