El mundo está sorprendido de que Donald Trump sea el nuevo presidente de los Estados Unidos, pero lo cierto es que el pueblo le ha votado, en parte, por los rasgos de personalidad que quedan expresados en sus mítines. 

Está claro que aquí han influido numeroso factores, aún y así, no deja de ser curioso el tipo de emociones que este personaje despierta entre la población. El mundo está en shock y pocos entienden los resultados de estas elecciones fuera de las fronteras del considerado país de las oportunidades.

He podido ver por televisión que, cuando preguntaban a los ciudadanos estadounidense su opinión sobre Trump, unos respondían, llenos de euforia, que es de admirar la fuerza y la honestidad que mostraba el candidato. Sin embargo, este sentimiento propio de las pasiones que despiertan los líderes carismáticos, es totalmente opuesto al de una gran parte de la población, los que le acusan de ser una persona mezquina y horrible. 

Perfil psicológico del futuro presidente de los EEUU

Puede que en un primer vistazo parezca que Donald Trump haya salido de una película de Batman y que ningún presidente de los Estados Unidos ha provocado tal sensación de repulsa, pero las mismas características que unos detestan y que han hecho que la política de los Estados Unidos se haya polarizado tanto (a costa del voto oculto) han hecho que otros muchos le hayan dado apoyo

A fin de cuentas, en sociología y en psicología existen evidencias de que la personalidad de los candidatos y su estética tienen un gran peso en el apoyo que cosechan entre los electores, en ocasiones siendo esto más importante que sus propuestas. 

Y, lo que transmiten líderes con una personalidad tan marcada como Trump, puede llegar a eclipsar los planteamientos racionales de su programa político. Analicemos, pues, cuáles son los principales rasgos de personalidad de Donald Trump que lo han catapultado a la presidencia.

La personalidad de Donald Trump

Ya que la personalidad nuevo presidente de Estados Unidos genera un gran interés, en este artículo podrás encontrar una lista con 15 características de la personalidad de Donald Trump.

1. La faceta narcisista de Trump

Donald Trump presenta unos rasgos narcisistas muy marcados. Lo que caracteriza a las personas narcisistas necesitan ser admiradas y necesitan tener poder. En este sentido, frecuentemente se rodean de formas estéticas que, por amplio consenso, se consideran deseables o admirables: alguien narcisista no mostrará una estética que no sepa que va a ser vista con buenos ojos por parte de la mayoría "relevante". En la personalidad de Donald Trump esta tendencia hacia el narcisismo se plasma en su ostentación de la riqueza y sus ganas de buscar admiración. 

Tanto la torre dorada que lleva su apellido como su libro Cómo hacerse rico, por ejemplo, muestran esta voluntad de posicionarse como una figura a admirar. Además, la idea de que esto forme parte de una estrategia de branding emprendida por Trump para medrar socioeconómicamente es difícilmente defendible, ya que con su poder de adquisición, vender libros o hacer de su persona algo memorable a través del aspecto de sus posesiones no son recursos con un valor significativo. Donald Trump está donde quería estar: dominando el mundo.

2. Megalomanía trumpiana

El narcisismo está muy relacionado con otra vertiente de la personalidad de Trump: su megalomanía, la creencia de que uno mismo tiene mucha importancia sobre lo que ocurre en su entorno y que se tiene el poder y el derecho de cambiar la vida de los demás tal y como uno quiere. 

En el caso del nuevo presidente de los Estados Unidos, esta parte de su personalidad basada en ideas de grandeza se revela en la falta de humildad con la que ha tratado a sus rivales políticos, a pesar de que ellos tuviesen más experiencia en política y, por lo tanto, tuviesen mayor capacidad para crear pautas de acción políticas eficaces (independientemente de lo ético de estos planes).

3. Tendencia a la manipulación

Trump está donde está porque es un gran manipulador. El magnate norteamericano ha recogido muchos votos gracias a su discurso impreciso y basado en ideas poco definidas, ideales para hacer que su significado cambie con el paso del tiempo de acuerdo a una lógica oportunista. Esta estrategia de discurso (que algunos llaman populismo), es perfecto para ganar votos de gente que históricamente se ha sentido ignorada por los políticos profesionales y que estaba esperando a alguien que presentase un discurso estridente y rupturista para depositar sus confianzas en esa fuerza emergente; gente que estaba harta del modelo que Clinton representa, asestando un duro golpe al establishment

En definitiva, el discurso de Trump es indicado para manipular a las personas apelando a grandes pasiones e ideas fáciles de entender por su arraigo cultural en la sociedad occidental: el miedo a la invasión de otras poblaciones, la necesidad de reagruparse y defenderse, el rechazo al discurso del feminismo radical que atenta contra "lo natural", etc. Trump se ha beneficiado de la crisis capitalista porque ha sabido hacer pasar su defensa de ideales vagos y desdibujados por una defensa de pilares consistentes de seguridad y bienestar.

3. Piensa que el mundo gira en torno a él

Las personas narcisistas piensan que el mundo gira en torno a ellos. El nuevo presidente de los Estados Unidos dice estar preocupado por los problemas de la gente, pero su falta de sensibilidad hacia minorías revela que no se preocupa demasiado por lo que es un poco diferente a él mismo. 

Puede que haya momentos en sus discursos donde parece ser cálido, pero Donald Trump no deja de ser un “showman”, y muestra una imagen que puede llegar a ser perturbadora simplemente para estar allí donde se sitúan los focos de la prensa, sea cual sea el resultado.

4. Es racista

Lo que realmente le causa estupor a la opinión pública es que Donald Trump sea presidente después de haber hecho declaraciones racistas. Una de sus propuestas es construir un muro que separe México de Estados Unidos, lo cual revela su manera de pensar segregadora y excluyente. 

En sus discursos, no han dejado de sonar declaraciones racistas y xenófobas, no solo contra los mexicanos sino también contra la comunidad musulmana. Esto indica que Trump tiende a categorizar a las personas según unos conceptos muy rígidos que marcan cuál es la frontera entre "los suyos" y "los demás". En este caso, su grupo de referencia está relacionado con la idea de ciudadano estadounidense blanco y cristiano.

5. Es autoritario

Las referencias hacia México han sido una constante en el discurso electoral de Trump, como ya hemos comentado. Pero Vicente Fox, ex-presidente mexicano, explicó en una entrevista que “estaba más preocupado por el autoritarismo de Trump que de los insultos y desprecios hacia México”. 

De hecho, en una clara manifestación de autoritarismo, Trump expulsó de una rueda de prensa al periodista mexicano Jorge Ramos, muy crítico con su política antiinmigración. Del mismo modo, ha defendido la idea de que haría que el país vecino pagase la barrera que los separaría a lo largo de la frontera, una postura muy alejada del ánimo conciliador y negociador que se suele esperar en un presidente.

6. Es prepotente y arrogante

El caso anterior demuestra su prepotencia y su arrogancia. Trump se cree superior a los demás y trata a las personas como si fuesen inferiores. En multitud de ocasiones ha tratado a la gente con desprecio no por sus ideas, sino por su "condición innata". Sus muestras de machismo son un ejemplo de ello, ya que muestran hasta qué punto cree que tiene razón sobre ellas por el simple hecho de ser un hombre.

7. Es misógino

Hemos podido ver en su campaña electoral como realizaba comentarios sexistas. Se ha hablado mucho en estos últimos meses de cómo el presidente trató a Alicia Machado, la elegida Miss Mundo en 1996, de origen venezolano. Según ésta, “viví momentos muy humillantes. Es un hombre déspota, frío y calculador. Tiene muy poca consideración hacia la gente que él cree es inferior". Aunque las acusaciones de varias mujeres contra Trump no se sostengan en pruebas, hemos podido ver como el magnate ha sido "cazado" haciendo comentarios machistas.

Por otro lado, Trumop es conocido por sus intentos de utilizar la condición de mujer de Hillary Clinton para adoptar un rol dominante e incluso paternalista ante ella cuando fue su rival político.

8. Menosprecia a los demás

Y claro, Trump desprecia a los que considera que son inferiores. Se cree único y critica constantemente, así quiere demostrar que es poderoso y que es mejor que los demás. Este es otro de los rasgos característicos de las personas narcisistas: su facilidad de encasillar a los demás en roles de sumisión.

9. Necesita ser admirado

Algo que caracteriza también a las personas narcisistas es su constante necesidad de admiración. En el caso de Trump, esto se revela en varias de sus apariciones públicas en las que busca captar el protagonismo con un lenguaje no verbal expansivo e incluso fuera de lugar, e incluso tweets suyos en los que habla de manera gratuita acerca de sus logros. Siempre quiere que los demás admiren. Esto le hace sentir especial y único.

10. Carece de empatía

Las personas empáticas saben ponerse en la piel de los demás y comprenden sus emociones y sus necesidades. Solo hace falta escuchar el discurso de Trump durante 10 minutos para darse cuenta de que no es precisamente una persona empática. De hecho, basa sus ideas en prejuicios y estereotipos, por eso ataca de la manera que ataca a distintos colectivos y minorías.

11. Es extravertido

Trump es claramente una persona extravertida, disfruta cuando está rodeado de otras personas y le gusta expresarse en eventos públicos. Para el psicólogo Dan P. McAdams, Trump presenta dos rasgos de personalidad muy marcados. Extraversión alta y baja amabilidad, y por tanto, tiende a ser insensible, grosero, arrogante y carente de empatía.

12. Siente ansias de poder

Trump, como ya se ha dicho, tiene ansias de grandeza. Pero no solo esto, sino que tiene ansias de poder. Ser presidente de Estados Unidos significa tener el mundo prácticamente bajo tu control, al marcar la agenda de la geopolítica y ser capaz de desestabilizar otros países (algo que, por cierto, han hecho buena parte de sus antecesores en el cargo de la presidencia). La imprevisibilidad de Donald Trump tiene en vilo a la población mundial.

13. Es intolerante

Las personas intolerantes están llenas de prejuicios, discriminan, no escuchan, son autoritarias, etc. Todas estas características las presenta Donald Trump, que ya ha manifestado, en muchas ocasiones, lo que tiene pensado hacer con buena parte de los inmigrantes.

14. Es agresivo

Trump es una persona agresiva y en alguna ocasión se le ha visto atacando a muchas personas. De hecho, las personas intolerantes ven a las demás personas como amenazas. No aceptan la crítica y cuando la reciben suelen actuar de forma hostil. Al ser discriminatorios y fanáticos de sus ideas, suelen ser agresivos ante otros individuos o grupos. En realidad, le hemos visto emplear más bien un discurso frentista y agresivo de "ellos contra nosotros".

Por otro lado, esta actitud agresiva encaja con su discurso político, basado en "comerciar" con la fuerza militar de los Estados Unidos y no ofrecer protección gratis, de modo que quede claro que el uso de la fuerza es algo que solo responde a los intereses del país... que quedan expresados a través de su propia voluntad como presidente.

15. Es fanático

Trump es fanático de sus ideas, por eso las defiende con una pasión exagerada y a veces desmedida. Este fanatismo es caldo de caldo de cultivo para el conflicto entre grupos pero también entre personas, que pueden experimentar un efecto contagio del esencialismo de Trump. De hecho, justo después de su triunfo se registraron en Estados Unidos episodios de enfrentamiento racial.

La idea de que el Inglés es el idioma de los Estados Unidos, por ejemplo, ha sido expresada por él mismo y ha calado en parte del electorado, a pesar de que los EEUU no tienen idioma oficial.