Desde pequeños, todos los seres humanos estamos en un proceso de evaluación del éxito constante. Nuestros padres intentan inscribirnos a las mejores escuelas (desde sus posibilidades) para poder encarar el reto que es “ser exitoso”. Ahora más que nunca encontramos escuelas con tantos nombres, metodologías, teorías, que a veces ni sabemos qué significan.

La realidad es que en la escuela puede haber un gran trabajo increíble, pero somos muchos los psicólogos que votamos cómo, una vez que la gente llega a su casa, echa por la borda todo el progreso previo. Esto es porque cada persona desde su perspectiva, tiene una visión de éxito completamente diferente.

¿Qué relación hay entre la vocación y el éxito laboral? ¿De qué manera entendemos lo que es triunfar en la vida a través de las carreras profesionales?

El aspecto generacional y la idea de éxito

Entendamos primero la perspectiva generacional, sin duda los “Baby Boomers” (nacidos entre los años 1946 y 1965) vivieron un cambio político, social y cultural tan importante, que para ellos el trabajo es más que un estilo de vida. Según el punto de vista de esta generación, el trabajo debía ser digno, respetable, y si la gente duraba 30 años en el mismo puesto o empresa, eso era reflejo de que el éxito estaba garantizado, ya que era sinónimo de una estabilidad no solo profesional sino familiar.

La generación X es la que actualmente mueve al mundo laboral. Recibieron ese nombre ya que su generación anterior no la podía entender, es más, decían que no tenían rumbo. El cambio más fuerte que esta generación introdujo en el mundo laboral fue pasar de aparatos eléctricos a dispositivos electrónicos, el uso de Internet, el correo electrónico, etc.

La forma en la que los miembros de la generación X ven el éxito tiene que ver con escalar posiciones dentro de las empresas. Para ellos es muy importante trabajar en alguna organización, buscan estabilidad económica. Pocos entienden el emprendimiento; es más, me atrevo a decir que muchos lo ven con miedo.

La irrupción del millenial

Sin embargo, los “Millenials”, famosos por ser una generación controvertida y poco entendida, son personas que buscan el éxito no solo en una empresa. Ellos buscan proyectos a corto plazo que les ayuden a plasmar toda su inteligencia y potenciar su creatividad. No les llama la atención trabajar muchos años en una empresa, por lo mismo encontramos en esta generación a tantos emprendedores.

Su visión de éxito es conocer gente nueva, culturas nuevas, cambiar de proyectos con facilidad, poder administrar su tiempo, no depender de una organización, etc.

Formando la nueva idea de éxito

Ya hemos visto que la idea de progreso profesional ha ido mutando a lo largo del tiempo. Entonces, ¿cómo se logra el éxito?

Sin duda, algo que queda claro es que la gente, que hace lo que ama, hoy tiene mayores oportunidades de alcanzar el éxito. La vocación es fundamental en el proceso del mismo, y cada vez hay más preocupación por que el ser humano convierta su vocación en algún proyecto laboral. Aquí tenemos como ejemplo a grandes personajes como Steve Jobs, Indra Nooyi, Jack Ma, entre otros.

Así, actualmente la idea de éxito que poco a poco se va imponiendo tiene que ver con la idea de libertad y de expandir el dominio del éxito laboral al área de desarrollo personal. Aprender habilidades que resulten significativas desde un punto de vista íntimo y existencial, aprender capacidades que puedan ser trasportadas a otra clase de trabajos, por diferentes que sean a los que nos hemos acostumbrado. 

En definitiva, el éxito y la vocación se han fundido en uno como respuesta a un entorno laboral cada vez más flexible. Esto ers un reflejo de la necesidad constante de adaptarse al cambio.

Desarrollando vocación desde pequeños

Muchas veces pensamos que la vocación debe empezar en los 2 últimos años de preparatoria y no es así, es un proceso que dura muchos años. Por lo mismo propongo 3 aspectos que deben ser tomados en cuenta y a su vez trabajarlos con el desarrollo del niño. Estos son:

Educativo

Es fundamental que desde la infancia los niños aprendan habilidades que los ayuden a solucionar problemas, orientados a objetivos concretos. Cada vez con mayor frecuencia los empleadores nos dicen que no encuentran el talento; esto es porque en la mayoría de los países se les educa para memorizar y no para resolver.

Social

En el momento de decidir carrera, muchos jóvenes están más preocupados por ir al mismo Colegio que su mejor amigo(a), novio(a), que por investigar cuál es la mejor opción para su futuro. Además tenemos demasiados tabúes de carreras (universitarias o no), que son erróneamente diagnosticados. ¿Cuántas veces no hemos escuchado? “no estudies esa carrera porque te vas a morir de hambre”.

Individual

Es básico que las personas se preocupen por su salud física y psicológica. De esta manera podrán afrontar la vida desde una perspectiva equilibrada. Mi mejor recomendación es viajar, conocer otros lugares y culturas; eso ayuda a poder expandir la óptica con la que se interpreta la realidad y ayuda a adoptar un pensamiento más flexible. Conocer otras ideologías, incrementar la creatividad, saber qué se está haciendo en otro lugar y qué puede funcionar en nuestros proyectos.

La importancia de la preparación previa

Queda claro que la relación entre la vocación y el éxito, proviene no solo de saber elegir carrera, sino de una larga y divertida preparación personal. Pero debemos entender que para poder lograr el éxito, necesitamos de un camino y objetivos claros, los padres debemos ayudar a nuestros hijos a conocerse, dotarles de información, no estigmatizar sus creencias ni su vocación y mucho menos pensar que alguna u otra carrera es menos o más importante.

En la medida en que como sociedad aprendamos a valorar y respetar cada profesión, podremos entender que cada uno desde su punto de partida, está tratando de colocar poco a poco el escalón que nos llevará a la trascendencia.