Cuando el trabajo es un suplicio... Unsplash

El trabajo es uno de los factores que más influye en nuestro bienestar y nuestra felicidad. Pasamos muchas horas del día trabajando, y sentirnos realizados en este ámbito de nuestra vida es crucial para tener una vida plena.

Los estudios científicos muestran que la satisfacción en el trabajo es una variable clave no solo para el bienestar del trabajador, sino también para la productividad de la empresa y los resultados de ésta.

Cuándo cambiar de trabajo

Ya que el trabajo es una de las áreas más importantes de nuestra vida, es necesario que estemos contentos con la labor que realizamos, que nos sintamos valorados y que podamos crecer dentro de la empresa.

Por desgracia, no siempre vamos a sentirnos satisfechos en el trabajo, y algo que puede afectar a las otras áreas de nuestra vida. Pero, ¿cómo saber si es momento de cambiar de empleo? En las siguientes líneas te damos algunas claves para tomar la decisión de cambiar de trabajo o seguir en el puesto en el que estás.

1. El trabajo no te llena

Muchas veces, elegimos trabajos por necesidad o pensando solamente en el dinero. En nuestro artículo “La ciencia afirma que el dinero es una droga y no da la felicidad” ya hablamos de las desventajas de tener esta mentalidad.

Ya que el trabajo es tan importante para nosotros, es necesario que disfrutemos con lo que hacemos; de lo contrario, de alguna u otra manera va a afectar a nuestra felicidad. El trabajo está muy relacionado con el desarrollo personal. Por eso, saber lo que uno quiere ser y hacer un ejercicio de autoconocimiento es clave para poder elegir bien en lo que respecta al trabajo. Conocer nuestras motivaciones y nuestros talentos es el punto inicial para hacer lo que nos gusta. Está claro que cuando el dinero es necesario, es importante mantener el trabajo. Ahora bien, si no te gusta lo que haces, te cuesta levantarte por las mañanas para ir a trabajar y te pones triste con solo pensar en el trabajo que realizas, quizás debas pensar en buscar otro trabajo.

2. No hay posibilidad de desarrollo

Una de las claves de la felicidad en el trabajo es sentir que puedes crecer dentro de una empresa, porque te permite mirar hacia el futuro con optimismo y te motiva a seguir peleando por llegar más lejos. Sin embargo, cuando una empresa no pone interés en el desarrollo de sus trabajadores, el nivel de satisfacción de éstos desciende, algo que también afecta a su productividad y a los resultados de la organización. Si llevas años en tu empresa y te sientes estancado, tal vez sea el momento de pensar en hacer un cambio de trabajo. Si bien el dinero no da la felicidad, sí que es importante para cubrir nuestras necesidades básicas. Además, el dinero puede llegar a ser una motivación (siempre y cuando no sea lo único que nos motiva), y a nadie le gusta trabajar gratis. Para ser feliz no es necesario ganar un dineral, pero sí que debemos sentir que la remuneración es justa en base al trabajo que hacemos. En caso contrario, nos sentiremos desmotivados y pensaremos en buscar otra alternativa laboral.

4. Mala relación con tus jefes

Los jefes son importantes en una empresa porque las decisiones que toman afectan a toda la organización y especialmente a las cargos que se encuentran jerárquicamente por debajo. Los estudios científicos, además, muestran que los estilos de liderazgo influyen en el bienestar de los empleados y su rendimiento. Por eso, si tienes una mala relación con tu jefe y no crees que tenga solución, mejor que te plantees una salida.

5. Estás estresado o quemado

Y es que el estilo de liderazgo de los superiores puede causar, entre otros fenómenos, estrés laboral y burnout. El estrés en la organización es una condición muy frecuente que afecta a la salud laboral de los trabajadores y a los resultados de la empresa. Si bien siempre es necesario intentar buscar una solución, ya sea en la empresa o con sesiones de terapia para gestionar mejor estas situaciones, hay situaciones en las que los estresores no van a desaparecer. En estos casos, mejor buscar otro trabajo.

6. No encajas con los valores de la empresa

Sentirse a gusto en una empresa tiene mucho que ver con estar alineado con los valores que ésta tiene. Si crees que existen diferencias éticas y morales en cómo la compañía hace las cosas, puede que debas replantearte si quieres seguir en ese trabajo.

7. No te sientes valorado

A todos nos gusta sentirnos valorados, especialmente en la que respecta a nuestro trabajo. Si ves que no recibes feedback positivo a pesar de hacer bien tu trabajo, que llevas mucho tiempo en la empresa con muy buenos resultados y no parece que les importe a tus jefes o no cuentan contigo para una promoción a pesar de lo mucho que aportas a la organización, es momento de buscar nuevas oportunidades laborales.

8. Los horarios te hacen perder calidad de vida

Nadie quiere sentirse esclavo de su trabajo, y por eso los horarios son importantes. Algunas empresa exigen a sus trabajadores una disponibilidad diaria total, por ejemplo, turnos con exceso de horas y con parones muy largos en medio. Esto puede dificultar la conciliación laboral y familiar, especialmente cuando hay responsabilidades.

9. Sufres mobbing

La relación con los compañeros de trabajo es sumamente importante para estar bien en el trabajo. Un fenómeno negativo que puede darse en las organizaciones es el mobbing o acoso psicológico en el trabajo, que suele provocar, entre otras consecuencias negativas, depresión, ansiedad, cambios de personalidad o sensación de desapego hacia la empresa. Ahora bien, el mobbing no solo puede darse entre trabajadores, sino que puede ocurrir, por ejemplo, entre un directivo y un trabajador.

10. Crees que puedes dar más

Cuando nos sentimos infrautilizados y creemos que podemos dar más en la empresa, la desmotivación puede apoderarse de nosotros. Uno debe sentirse útil en el trabajo, igual que valorado. Si crees que aspiras a más, seguramente quieras dejar el trabajo por uno que encaje mejor con tus competencias.

11. Estás aburrido

Otro de los fenómenos de los que hemos hablado en artículos anteriores de Psicología y Mente es el aburrimiento en el trabajo. Las consecuencias negativas de esta condición son muchas, entre ellas, la desmotivación, y las causas pueden ser variadas: cumplimiento de labores por debajo de las necesidades del trabajador, tareas monótonas, imposibilidad de ascenso, etc. Siempre es bueno que le hagas saber a la empresa cómo te sientes. Si no toman medidas al respecto, es decisión tuya seguir en ese trabajo.