Todos amamos el chocolate. Y nuestros cerebros, también. Unsplash

Con la llegada a Europa de los diferentes frutos procedentes del continente americano, el furor por el cacao, y en consecuencia por el chocolate, no tardó en expandirse, consolidándose como un alimento más en la gastronomía de cualquier lugar del resto del mundo.

No obstante, casi desde su misma aparición, los debates sobre sus beneficios y las propiedades no tan saludables del chocolate han sido ampliamente discutidos. En este artículo se describen los beneficios del chocolate a nivel psicológico y los efectos que este tiene sobre el cerebro según sus diferentes compuestos.

Cacao, cacao en polvo y chocolate

El cacao en polvo y su consiguiente transformación en el archiconocido y deseado chocolate, son las elaboraciones más conocidas que se extraen del fruto llamado cacao. Asimismo, este fruto se origina y desarrolla en un árbol tropical conocido como Theobroma cacao, el cual se cultiva en África y en la América Tropical.

Theobroma cacao hace referencia a la nomenclatura científica que se le asigna al árbol de cacao, también llamado cacaotero. Antiguamente, era apreciado como un árbol divino, de ahí que la traducción de su denominación especializada Theobroma se pueda traducir literalmente como “alimento de los dioses”.

A partir del fruto de este árbol, el cacao, se extrae el cacao en polvo. El cual se obtiene triturando o moliendo los granos que alberga en su interior. A nivel nutricional el cacao en polvo puede aportar muchas calorías y proteínas y muy pocos hidratos de carbono, por lo que resulta un alimento ideal en dietas hiperproteicas. Así como una gran cantidad de vitaminas como vitaminas del grupo B, vitamina A y vitamina E.

Sin embargo, también son muchos los beneficios que tiene a nivel psicológico. Además de la conocida sensación de bienestar que produce, el cacao es energético, favorece la memoria y previene el envejecimiento cerebral.

Finalmente, es necesario realizar una distinción entre el cacao y el chocolate. Como se menciona anteriormente, el cacao se obtiene directamente del fruto, mientras que el chocolate requiere un proceso de elaboración posterior durante el cual se le añaden azúcares, leche, frutos secos, etc.

Por lo tanto, los beneficios del cacao serán mayores en tanto en cuanto este sea lo más natural, es decir, tenga menos aditivos y esté lo menos procesado posible.

Efectos psicológicos del consumo de cacao

Los efectos beneficiosos del chocolate en nuestro estado de ánimo son de sobra conocidos. Tradicionalmente asociado con sensaciones placenteras, el cacao es un conocido liberador de endorfinas y una fuente de cafeína. Pero existen muchas contribuciones que el chocolate puede hacer al funcionamiento cerebral.

1. Chocolate, endorfinas y placer

El cacao es un potente generador natural de endorfinas, tan potente que la sensación de bienestar que provoca es prácticamente inmediata.

Las endorfinas conocidas popularmente como las hormonas de la felicidad, son péptidos opioides endógenos, esto significa que son opioides fabricados por nuestro propio cuerpo con el fin de generar una sensación de bienestar y además, son capaces de disminuir la sensación de dolor.

Otros beneficios que las endorfinas tienen sobre la persona, y por lo tanto el chocolate también es susceptible de provocarlos son:

  • Producen una sensación de placer y bienestar
  • Favorecen la liberación de las hormonas sexuales, es decir, aumentan el deseo sexual
  • Regulan el apetito
  • Refuerzan el sistema inmune
  • Calman la sensación de dolor causado por inflamación, traumatismos, etc.
  • Chocolate para mantenerse despierto

Aunque en comparación con el café el cacao contiene menos cafeína, la contiene igualmente. Por lo que genera una mayor actividad cerebral y provoca un suave efecto estimulante.

La cafeína es una sustancia que se puede encontrar en más de 60 plantas, incluyendo el árbol del cacao. Los efectos psicológicos que la cafeína puede ejercer incluyen la sensación de estar más despierto, atento y con más energía debido a la estimulación del sistema nervioso central.

No obstante, es necesario puntualizar que un excesivo consumo de cafeína también puede acarrear consecuencias negativas, como aumento de la presión arterial o acidez en el estómago, por lo que es necesario consumirlo de forma moderada.

2. Constituye un euforizante natural

El cacao es una excelente fuente de feniletilamina, esta sustancia, generada de forma natural en el cerebro, es parecida a las anfetaminas, produciendo una agradable sensación de bienestar y euforia.

Además, cuando se generan cantidades importantes de feniletilamina, el cerebro reacciona liberando dopamina, norepinefrina y oxitocina, neurotransmisores encargados, entre otras cosas, de provocar sensaciones de placer y bienestar.

3. Cacao como fuente de energía

Debido a las propiedades anteriores el cacao ha sido utilizado como alimento energético desde tiempos remotos. Las civilizaciones procedentes de latinoamérica ya recurrían al cacao como estimulante e incluso como una bebida obligatoria antes de partir a la guerra.

4. Chocolate, memoria y envejecimiento cerebral

El cacao puro es abundante en compuestos reconstituyentes del cerebro llamados flavanoles. Un reciente estudio de la Asociación Americana del Corazón publicó que comer diariamente cacao rico en flavonoides puede generar un impacto positivo en las funciones de la memoria y mejorar el deterioro cognitivo leve.

Los flavonoides presentes en el cacao, también pueden encontrarse en otros alimentos como las uvas, manzanas, el vino o el té; y tienen la capacidad de proteger a las neuronas de posibles lesiones, además de favorecer el metabolismo y la interacción con la estructura molecular. Asimismo y de forma indirecta, los flavanoles favorecen el flujo de sangre en el cerebro.

5. Consejos y advertencias

No obstante, a pesar de todo los beneficios que se mencionan en el artículo, no es recomendable abusar de su consumo, puesto que debido a su procesado y combinación con otras sustancias, el chocolate es rico en grasas y calorías.

Por lo tanto, y como cualquier otro alimento, el consumo moderado siempre es mejor que el abuso.