Nutrición

​¿Es más sano el aceite de oliva o el aceite de girasol?

¿Cuáles son las diferencias y las claves nutricionales de estos dos tipos de aceite?

​¿Es más sano el aceite de oliva o el aceite de girasol?
Juan Armando Corbin Juan Armando Corbin Psicólogo de las organizaciones

Dos de los aceites más populares y más consumidos son el aceite de oliva y el aceite de girasol. El primero es considerado un alimento muy sano, que forma parte de la dieta mediterránea; sin embargo, el segundo no goza de la misma popularidad.

¿Es realmente malo el aceite de girasol? ¿Cuáles son las propiedades de estos aceites? En este artículo responderemos a estaS preguntas y profundizaremos en sus beneficios.

Diferencias entre el aceite de oliva y el de girasol

Los aceites de girasol y de oliva son los tipos de aceite vegetal más conocidos, y aunque la gente piense que el primero solo se emplea para cocinar y el segundo es ideal solamente para las ensaladas, lo cierto es que el aceite de girasol también puede comerse crudo, que es donde están todos sus beneficios.

¿Cómo se obtienen estos aceites? El primero se obtiene de las pipas de girasol, al ser trituradas; el segundo se obtiene de triturar las olivas. En la actualidad, es posible encontrar diferentes variedades de aceites y sus tipos en el supermercado, por ejemplo, aceite de oliva virgen extra y el aceite de oliva virgen . El aceite de oliva goza de mayor popularidad y estatus que el aceite de girasol, principalmente porque la dieta mediterránea es considerada como una de las más saludables y equilibradas que existen, y algunas variedades de aceite de oliva reciben el nombre de “oro verde”, como si de un tesoro de la naturaleza se tratase.

Qué es el aceite de oliva virgen y aceite de oliva virgen extra

Dentro de las variedades de aceite de oliva no todas tienen el mismo estatus, valor, precio y calidad. De hecho, es posible diferenciar entre el aceite de oliva virgen y el virgen extra.

La principal diferencia entre ambos aceites reside en su modo de extracción, en los grados de fermentación a los que se expone la materia prima. Para conseguir ambos aceites se emplean métodos de extracción tradicional y mecánica, pero el virgen extra se categoriza como de mayor calidad, con una fermentación que no debe superar los 0.8 grados centígrados y la nota de cata no desciende del 6,5.

El aceite de oliva virgen no posee tanta calidad y exquisitez, pues su fermentación puede llevarse a cabo a 2 grados centígrados y su nota de cata se sitúa en un 5,5 para su certificado de calidad.

Es mejor el aceite de oliva o el de girasol

Sin duda, el aceite de oliva es un alimento muy nutritivo, pero… ¿no lo es el aceite de girasol? ¿Por qué goza de tan mala fama este aceite? El aceite de girasol goza de tan mala fama porque es un aceite que, a diferencia del aceite de oliva, no soporta tan bien las altas temperaturas de la cocción y, por tanto, se quema antes expulsando sustancias que no benefician al organismo en absoluto.

Ahora bien, el aceite de girasol, comido crudo, es igual de beneficioso que el aceite de oliva, y ambos están cargados de nutrientes, entre los que destacan las grasas poliinsaturadas, conocidas como grasas buenas. En el caso del aceite de girasol, es rico en ácidos grasos, entre los que destaca el ácido linoleico. La vitamina E también se presenta en grandes cantidades. El aceite de oliva, además de otros nutrientes, también contiene vitamina E y ácido oleico.

Beneficios del aceite de girasol

El aceite de girasol aporta una serie de beneficios para el organismo. Tiene efectos antiinflamatorios por lo que es ideal para aquellas personas que sufren artritis o síndrome premenstrual. También ayuda a mantener el corazón sano, pues es una gran fuente grasas saludables y fitoesteroles beneficiosos. En este sentido, mejora la circulación y reduce el riesgo de sufrir infartos. Las grasas buenas ayudan a equilibrar los niveles de azúcar en sangre, y junto a los fitoesteroles, disminuyen el colesterol malo.

Asimismo, el aceite de girasol protege las células del organismo del cáncer que provocan los radicales libres. Gracias a la vitamina E, ayuda a prevenir enfermedades como el asma, la artritis reumática o el cáncer del colon. Esta vitamina tiene un efecto hidratante que ayuda a las células a retener agua, y por ello se emplea en productos cosméticos. Los estudios sugieren que la vitamina E ayuda a proteger contra la enfermedad de Parkinson. Puedes saber más sobre esta condición en nuestro artículo: “Parkinson: causas, síntomas, tratamiento y prevención

Si el aceite no se ingiere y se aplica directamente sobre la piel, la hidrata formando una barrera protectora evitando que la humedad escape. Al aplicarse directamente sobre la piel, también ayuda a combatir infecciones como los hongos. Su alto contenido en Zinc lo convierte, además, en un alimento que mejora el rendimiento sexual.

Beneficios del aceite de oliva

Como ves, el aceite de girasol tiene muchas propiedades y beneficios. Y…¿en el caso del aceite de oliva? Tiene propiedades antibacterianas y es particularmente eficaz contra Helicobacter pylori, un tipo de bacteria que puede causar úlceras y cáncer de estómago. Por tanto, mejora la salud del estómago y del aparato digestivo, y aumenta el PH del organismo porque favorece la absorción de calcio y magnesio.

Ayuda a reducir el dolor en las articulaciones y la hinchazón de la artritis reumatoide, algo que aumenta en combinación con la ingesta de pescado rico en omega 3. Los polifenoles que contiene potencian el nacimiento de nuevas neuronas, y los estudios sugieren que ayuda a aumentar las funciones cognitivas, funciones metabólicas y provoca un mayor desarrollo cerebral.

Previene la diabetes por sus efectos beneficiosos sobre la glucemia y la sensibilidad a la insulina. Mejora la salud cutánea porque contiene agentes antienvejecimiento y nutrientes que combaten la osteoporosis y daños en la piel. Asimismo, previene el Alzheimer, las enfermedades cardíacas y mejora el sistema inmunológico. Por último, ayuda a perder peso gracias a las grasas saludables y reduce el colesterol.

Juan Armando Corbin Juan Armando Corbin Psicólogo de las organizaciones

Licenciado en Psicología por la Universidad de Buenos Aires. Máster en Recursos humanos y experto en comunicación empresarial y coaching. Posgrado en Nutrición y Alimentación Sanitaria y Social por la UOC. Especialmente interesado en el bienestar y el deporte.