Un resumen de los procesos de biología en los que están involucradas estas hormonas.

Probablemente muchos de nosotros o bien hemos sufrido o conocemos a alguien que lo haya hecho algún tipo de proceso inflamatorio debido a alguna enfermedad, reacción alérgica o asma. Y en muchos de estos casos, se habrá indicado la aplicación o uso de corticosteroides con el fin de reducir la inflamación. Pero éstos no son una única sustancia, sino que conforman un conjunto de fármacos con propiedades semejantes.

En este sentido, podemos encontrar diversos tipos de corticosteroides, siendo los más conocidos los que vamos a ver a lo largo de este artículo.

Corticosteroides: concepto básico

Los corticosteroides o corticoides son un conjunto o grupo de fármacos que producen un efecto semejante al del cortisol secretada por la corteza suprarrenal. Y es que aunque el cortisol es una hormona vinculada al estrés, también presenta una serie de efectos de gran relevancia para el mantenimiento de nuestra salud.

Los corticosteroides se caracterizan por ser sustancias de tipo esteroide, compuestos basados en la sustancia conocida como esterano que forman parte de los organismos vivos y conformados por estructuras de hormonas y vitaminas. Su función es múltiple, teniendo importancia entre otras áreas en el metabolismo y la secreción y utilización de azúcares y grasas. la homeostasis corporal y vinculándose también al funcionamiento del sistema inmune. Son potentes antiinflamatorios y supresores del sistema inmune, algo ideal apra tratar alergias, artritis, asma u otro tipo de inflamaciones sean o no producto del sistema inmune.

Cuando hablamos de corticosteroides como fármacos, estamos hablando trata de medicamentos de gran potencia y utilidad en el tratamiento de patologías tales como el asma, la artritis, reacciones alérgicas o procesos inflamatorios.

Sin embargo, su administración debe ser muy cuidadosa, ya que al margen de sus efectos beneficiosos también generan efectos secundarios bastante problemáticos y pueden suponer cierto peligro. Entre ellas encontramos el riesgo de hipertensión, cataratas, glaucoma o diabetes, si bien pueden surgir otros muchos efectos secundarios. Ese es el motivo por el cual generalmente se emplean durante el menor tiempo posible y mayoritariamente en dosis cada vez menores.

Diferentes tipos de corticosteroides

Si bien hemos comentado alguna de las características básicas de los corticosteroides en general, lo cierto es que dentro de este grupo de sustancias podemos encontrar diferentes tipos o clases con características diferenciadas. Entre las más principales podemos encontrar las siguientes,

1. Glucocorticoides

Uno de los tipos de corticoesteroides más conocidos, si no el que más, es el los glucocorticoides. Dentro de este grupo encontramos sustancias principalmente dirigidas al control de procesos inflamatorios.

Su actuación genera un disminución de la funcionalidad del sistema inmune, algo primordial para tratar reacciones alérgicas como las alimentarias o medicamentosas. También son empleados en situaciones como el asma, problemas como la artrosis o incluso el tratamiento entiemético posterior a la quimioterapia en pacientes con cáncer.

Fármacos conocidos son la betametasona o la dexametasona, aunque otros como la cortisona también son considerados como tales.

2. Corticotropinas

Las corticotropinas son otro de los tipos de corticosteroides, que se emplean generalmente en aquellos casos en que el organismo tiene niveles deficientes de corticoides endógenos. Facilita la secreción de cortisona por parte de la glándula pituitaria. Su acción suele ser más diagnóstica que terapéutica, siendo más habitual el uso de glucocorticoides a nivel de tratamiento.

3. Mineralcorticoides

Los mineralcorticoides quizás sean el grupo de corticoides menos conocido por la población general. Estas sustancias tienen como principal función la de mantener el equilibrio químico del cuerpo, actuando principalmente a nivel renal.

Su acción genera un mayor control de la retención de sales y sodio y permite regular y evitar la pérdida excesiva de fluidos corporales mediante la orina. Dentro de este grupo encontramos como principal representante la fludrocortisona

Dos fármacos prototípicos

Hemos hablado de los tipos básicos de corticosteroides y hemos mencionado algún ejemplo de ellos. Pero tal vez pueda ser más visual o resulten más conocidos algunos fármacos concretos. Los dos casos que mencionaremos por separado tanto por ser extremadamente conocidos como por tener también propiedades típicas de los mineralcorticoides a pesar de ser glucocorticoides.

Cortisona

Probablemente el fármaco más conocido de este grupo de medicamentos. Su acción es principalmente la de un glucocorticoide, siendo especialmente empleada en el tratamiento de diversos tipos de inflamaciones. Sin embargo también presenta una acción sobre el metabolismo de la sal y la retención de líquidos, así como en el metabolismo de los hidratos de carbono, con lo que tiene propiedades que la vinculan a los mineralcorticoides.

Es empleada en múltiples trastornos, tanto a nivel humano como veterinario. Se ha observado su gran utilidad en reacciones alérgicas, artritis, endocarditis, lupus o leucemias entre otras muchas afecciones. También se ha empleado ocasionalmente en situaciones de anorexia o hiporexia, con falta de apetito y sed, en algunas anemias o incluso para reducir la inflamación causada por diferentes tumores.

Hidrocortisona

Otro gran ejemplo de uno de los tipos de corticosteroide más conocidos es el de la hidrocortisona. Al igual que cortisona es clasificada como glucocorticoide, pero asimismo también tiene efectos reguladores semejantes a los de los mineralcorticoides. Suele emplearse como medicamento de apoyo, y es probablemente uno de los menos fuertes.

Sus aplicaciones incluyen el tratamiento de erupciones cutáneas, irritaciones, alergias, pruritos o incluso como apoyo contra el cáncer. Existen también cremas y supositorios en caso de problemas anales.

Otras formas de clasificación

La clasificación anterior no es la única que existe, pudiendo encontrarse diversas opciones en función del criterio que se quiera emplear para agrupar estos fármacos.

Otra de las principales es la que tiene en cuenta su modo de aplicación o presentación. En este sentido podemos encontrarnos con los siguientes tipos de corticosteroides: orales (pastillas), inyectados (sean a nivel endovenoso, parenteral o intramuscular), inhalados (como el típico inhalador), aerosoles o tópicos (cremas). También supositorios y gotas.

Por último también se pueden agrupar en función de su vida media. En este sentido nos encontraríamos con corticosteroides de vida corta cota (entre 8-12 horas), media (entre los 18 y las 36 aproximadamente) y larga (de más de 36).

Referencias bibliográficas:

  • Corticoides.org. (s.f.). Corticoides. Disponible en: http://www.corticoides.org/
  • Pensabeni, J.T.; Panush, R. (1996). Review corticosteroid usage. Observations at a community hospital. Am J Med Sci.