El puente de Varolio, también conocido como protuberancia anular o puente troncoencefálico, es una de las partes del cerebro más importantes. De hecho, una pequeña lesión en esta estructura podría suponer la muerte súbita o la entrada en un estado de coma.

El motivo de la importancia del puente de Varolio es que es una de las porciones más grandes de una estructura conocida como tronco del encéfalo, encargada entre otras cosas de mantener en funcionamiento mecanismos automáticos que nos mantienen con vida.

A continuación veremos la anatomía, las partes y las funciones de la protuberancia anular, así como los problemas de salud que pueden desencadenarse si aparecen alteraciones en su comportamiento a causa de lesiones o enfermedades.

¿Qué es el puente de Varolio?

El puente troncoenfefálico es la parte más abultada del tronco del encéfalo, motivo por el cual también recibe el nombre de protuberancia anular. Está situado entre las otras dos estructuras anatómicas principales de esta porción del encéfalo; por su parte superior, limita con el mesencéfalo, mientras que su borde inferior está en contacto con el bulbo raquídeo.

El límite que separa la protuberancia anular del bulbo raquídeo es el surco protuberancial, mientras que su frontera con el mesencéfalo es el surco pontomesoencefálico.

Anatomía de la protuberancia anular

Como cualquier otra región del sistema nervioso central, la protuberancia está compuesta principalmente por neuronas y células gliales. Sin embargo, en esta región del encéfalo cobran especial importancia los fajos de axones que van verticalmente desde el cerebro hasta la médula espinal hasta el cerebro y viceversa. Es decir, que la protuberancia anular actúa en parte como vía de comunicación entre dos grandes porciones del sistema nervioso central.

Sin embargo, el puente de Varolio también contiene fajos de neuronas que se distribuyen proyectándose hacia los lados, formando los inicios de los pedúnculos cerebelosos medios, que son dos de las zonas por las que el tronco del encéfalo se conecta con el cerebelo.

Otra de las características anatómicas del puente de Varolio más notables es que su cara frontal, la más cercana a nuestro rostro, es convexa, abultada hacia afuera, lo cual hace que destaque mucho sobre las otras dos estructuras principales del tronco del encéfalo.

Dentro del puente de Varolio se encuentra el surco basilar, un pequeño espacio por el que cruza la arteria basilar, una de las principales responsables de mantener con vida las células de amplias zonas del cerebro.

Además, la protuberancia forma el inicio del nervio trigémino, uno de los pares craneales más importanes.

Partes del puente troncoencefálico

La protuberancia anular está formada por un conjunto de núcleos, consistentes en grupos de neuronas asociadas que se encargan de funciones similares. Son los siguientes.

Núcleo motor somático abductor

Un núcleo de neuronas vinculado al par craneal conocido como nervio abducens, encargado del movimiento de la abducción del ojo.

Núcleo motor especial del trigémino

Las funciones de este núcleo tienen que ver con el nervio trigémino, y consisten básicamente en movimientos viscerales.

Núcleo motor especial del facial

Al igual que el anterior, este se encarga de ciertos movimientos viscerales.

Núcleo salivatorio superior

Las funciones de este núcleo son vegetativas, y por tanto automáticas.

Sus funciones

Las funciones del puente de Varolio son diversas, aunque casi todas son de gran importancia para la supervivencia.

1. Nexo de comunicación

La protuberancia anular hace de puente entre grupos de neuronas que, de no pasar por esta estructura, quedarían incomunicadas entre sí. Permite que la información fluya desde dentro del cráneo hacia afuera y viceversa.

2. Coordinación motora

El puente de Varolio trabaja conjuntamente con el cerebelo y otras estructuras, como los ganglios basales, para permitir la coordinación automática e inconsciente de grupos de músculos. Esto hace que nos sea posible mantener el equilibrio en posición erguida, por ejemplo.

3. Regulación homeostática

La protuberancia anular juega un papel esencial en funciones como la regulación de la temperatura y otros procesos fisiológicos básicos, como los latidos del corazón.

Regulación de la consciencia

Esta región del tronco del encéfalo está atravesada por la formación reticular, y por ese motivo juega un papel en la regulación de los estados de conciencia. Interviene en los ciclos circadianos de sueño y vigilia, y también hace que la consciencia, en sí misma, sea algo posible.

Lesiones y enfermedades asociadas

La destrucción o la alteración del funcionamiento normal del puente de Varolio tiene consecuencias muy graves, ya que afecta a procesos muy básicos y necesarios para mantenerse con vida.

Esto es así porque un fallo en esta región del encéfalo puede provocar que no llegue la suficiente sangre u oxígeno al cerebro, produciéndose la muerte por hipoxia.

Las enfermedades que pueden afectar a esta estructura son varias, pero destacan la enfermedad del Alzheimer y la del Parkinson, ya que ambas dañan amplias regiones del sistema nervioso central e impiden el funcionamiento normal de las redes de neuronas.