Por todos es ya conocido que las diferentes regiones del cerebro, si bien para su funcionamiento se precisa de su actuación coordinada con el resto del encéfalo, tienden a especializarse en algunas funciones.

Este artículo pretende hacer ver la importancia funcionamiento del núcleo accumbens, una parte del cerebro no demasiado conocida por la mayoría de la población, pero de gran relevancia para el ser humano debido a su participación en el sistema de recompensa cerebral y la integración de motivación y acción.

¿Dónde está el núcleo accumbens?

El núcleo accumbens es una estructura cerebral subcortical, situada en el punto en que núcleo caudado y putamen se juntan con el septum. Este núcleo forma parte de la zona ventral del cuerpo estriado, siendo uno de los núcleos que configuran los ganglios basales.

El núcleo accumbens forma también parte del circuito de recompensa cerebral, teniendo una gran influencia a la hora de integrar aspectos cognitivos, motivacionales y motores, y siendo uno de los principales núcleos que permite que la voluntad se traduzca en acción, permitiendo la realización de conductas de búsqueda de placer.

Partes de esta estructura

El núcleo accumbens se ha dividido tradicionalmente en dos secciones, zona central y corteza, debido a sus diferentes conexiones con otras áreas cerebrales y a su mayor vinculación a lo emocional o a lo motor.

1. Corteza (Shell)

Esta parte del núcleo accumbens se caracteriza por su elevado número de conexiones con el sistema límbico y el hipocampo, recibiendo tanto dopamina como serotoninaglutamato de diversas áreas cerebrales.

Se trata pues de la parte más vinculada a las emociones de esta estructura. También tiene muchas conexiones provenientes del frontal, enviando el núcleo accumbens la información recogida al tálamo y recibiendo de vuelta a la zona central del núcleo accumbens.

2. Zona central (Core)

La zona central del núcleo accumbens tiene funciones principalmente vinculadas a la motricidad, estando conectado a los ganglios basales, la sustancia negra y la corteza motora. Este área se activa en gran medida en el momento de realizar acciones con significado emocional dirigidas a una meta específica.

Funciones principales

La localización de esta estructura y las conexiones que mantiene con diferentes áreas cerebrales hace que el núcleo accumbens sea una estructura de gran importancia. Sin embargo, para ser capaz de ver lo importante de esta estructura y sus implicaciones es necesario visualizar de un modo más directo en qué procesos participa. 

Si bien muchos de ellos son compartidos por el resto de ganglios basales, algunos de dichos procesos en los que el núcleo accumbens tiene especial participación son los siguientes.

1. Integración emoción-motivación-acción

Una de las principales funciones del núcleo accumbens la de transmitir la información sobre la motivación del sujeto y traducirla en una acción motora con el fin de cumplir con los objetivos del organismo. Dicha integración proviene de sus conexiones tanto con el prefrontal como con los ganglios basales. Así, permite que hagamos conductas instrumentales, dirigidas a un fin específico.

En cierto sentido, esta función de la amígdala cerebral tiene que ver con un tipo de memoria muy importante: la memoria emocional. Esta capacidad está en la frontera entre los procesos mentales ligados a la emoción y los procesos psicológicos superiores, ya que por un lado trabaja con emociones y por el otro influye en la toma de decisiones y en la creación de conceptos.

2. Influye en la planificación de la conducta

Las conexiones del núcleo accumbens con el con el lóbulo frontal han permitido ver cómo esta estructura tiene participación en la ideación y planificación de la conducta, siendo como hemos dicho un importante punto de integración entre los aspectos motivacionales de la conducta y su puesta en marcha.

3. Evaluación de la situación

La participación de esta estructura también se da nivel evaluativo, al integrar la información emocional con la valoración adaptativa que realiza el frontal. De este modo se consigue asociar un estímulo a una valoración subjetiva mediante un proceso que también tiene que ver con la memoria emocional.

4. Papel en la adicción

El núcleo accumbens juega un importante papel en el proceso adictivo, ya que se encuentra vinculado a la experimentación de recompensa. Este núcleo cerebral forma parte de la vía mesolímbica, formando parte del centro de recompensa cerebral. Concretamente es en esta zona donde las drogas estimulantes actúan, produciendo un aumento en los niveles de dopamina cerebrales.

5. Obtención de placer

Si bien no es la única estructura cerebral vinculada a la experimentación del placer, el núcleo accumbens si mantiene una estrecha vinculación con su consecución. Y es que diferentes experimentos han demostrado que si bien su inhibición no elimina el deseo de obtener un reforzador, sí produce una disminución o supresión de las conductas necesarias para obtener el objeto de deseo. Los datos observados demuestran que la participación del núcleo accumbens se da en procesos adictivos, así como también en la alimentación y el sexo.

6. Aprendizaje y memoria

Los anteriores puntos citados hacen ver que el núcleo accumbens tiene una gran relevancia a la hora de establecer la automatización y aprendizaje de conductas dirigidas a la obtención de una recompensa. También participa en el proceso de habituación.

7. Agresividad y conductas arriesgadas

Una hiperactividad en el núcleo accumbens puede llegar a causar conductas agresivas. Ante una presencia muy elevada de dopamina y otras alteraciones que dificulten la inhibición conductual, puede llegar a producir que se busque la satisfacción personal sin valorar los riesgos.

De hecho, los estudios realizados en personas que tienen psicopatía parecen indicar que estas personas tienen, entre otras alteraciones, un severo desequilibrio en el núcleo accumbens, padeciendo una hiperreactividad a la dopamina que podría inducir a buscar la propia recompensa con indiferencia a las consecuencias para los otros.

Referencias bibliográficas:

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  • Kandel, E. R. (2001). Principios de Neurociencia. 1º edición. McGraw-Hill.
  • Salamone, J.D.; Correa, M.; Mingote, S. & Weber, S.M. (2003). Nucleus Accumbens Dopamine and the Regulation of Effort in Food-Seeking Behavior: Implications for Studies of Natural Motivation, Psychiatry and Drug Abuse. Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics, 305 (1). 1-8.