¿Alguna vez has vivido algo que crees haber vivido ya en otro momento? ¿Has estado en un sitio que te resulta familiar pero sin recordar por qué te resulta conocido?

Si has sentido algo parecido es muy probable que hayas experimentado un Déjà Vu.

¿Qué significa Déjà Vu?

Déjà Vu es un término francés acuñado por el investigador psíquico Émile Boirac que significa “ya visto” e implica una sensación de estar viviendo una situación idéntica a otra vivida anteriormente de la cual, sin embargo, no somos capaces de recordar cuándo o el porqué nos resulta familiar. Su duración, normalmente, es de unos segundos y se caracteriza por la sensación de estar viviendo nuevamente un momento ya vivido, como si la misma historia se repitiese.

A través de una recopilación de datos por parte de Millon y su equipo se ha observado que, aproximadamente, el 60% de las personas lo experimentan y que resulta ser un fenómeno más frecuente bajo situaciones de estrés y fatiga (Brown, 2003). Acostumbra a surgir entre los 8-9 años, pues para que se produzca un Dèjá Vu se requiere un cierto nivel de desarrollo cerebral, pero una vez lo experimentamos, éste se vuelve más frecuente entre los 10-20 años (Ratliff, 2006).

Cuando hablamos de Dèjá Vu, no estamos hablando de un término nuevo, puesto que experiencias de Dèjá vu ya han sido descritas en trabajos de grandes escritores como Dickens, TolstoyProust y Hardy (Sno, Linszen & Jonghe, 1992).

¿Por qué se produce un Déjà Vu?

Esta cuestión todavía nos resulta incierta. Numerosos campos ofrecen diversas explicaciones a este fenómeno, algunas de las teorías más conocidas son las que relacionan Dèjá Vu como un síntoma de experiencias paranormales (vidas pasadas, premoniciones, etc) e incluso, en el campo del psicoanálisis, Freud (1936) postulaba que esa sensación era causada por la similitud de la presente situación con una fantasía reprimida de un sueño inconsciente, sin embargo, declaró el fenómeno como algo confuso de investigar.

¿Qué nos dice la neurociencia acerca del fenómeno Déjà Vu?

Centrándonos en un análisis neurocognitivo, Alan Brown (2004), psicólogo en Southern Methodist University y autor de “The Déjà vu Experience”, nos muestra una clasificación de las diversas explicaciones científicas en relación al Déjà Vu a través de cuatro teorías:

1. Doble procesamiento

La idea central es la afirmación de Déjà Vu como resultado de dos procesos cognitivos paralelos sincronizados que pierden la sincronización momentáneamente

Esta asincronía puede que sea debida a la ausencia de un proceso cuando el otro se activa o que el cerebro esté codificando la información y recuperándola a la vez, es decir que se estén fusionando dos vías relacionadas que normalmente están separadas. El hecho de estar observando una imagen y que a la vez se esté recordando nos aporta una sensación de haber vivido anteriormente esa situación.

2. Neurológica

Déjà Vu es producido a causa de una breve disfunción/interrupción en un circuito del lóbulo temporal, involucrado en la experiencia de recordar situaciones vividas, este hecho genera un “falso recuerdo” de la situación. Esta teoría se justifica con el estudio de enfermos de epilepsia del lóbulo temporal, los cuales suelen experimentar con frecuencia Déjà Vu justo antes de padecer uno de sus ataques. 

Mediante la medición de descargas neuronales en el cerebro de estos pacientes, los científicos han sido capaces de identificar las regiones del cerebro donde comienzan las señales Déjà Vu y de cómo estimulando esas mismas regiones es posible producir esa sensación.

3. Mnésica

Define Déjà Vu como una experiencia generada por las similitudes y solapamientos entre experiencias pasadas y presentes. La psicóloga Anne M. Cleary (2008), investigadora de las bases neurales subyacentes al Déjà Vu, postula dicho fenómeno como un mecanismo metacognitivo normal que se produce cuando una experiencia pasada guarda un parecido con la presente y, consecuentemente, nos hace creer que ya hemos estado allí. 

A través de diversos estudios e investigaciones ha mostrado que la mente almacena fragmentos de información, es decir, no almacena la información completa y que, por lo tanto, cuando observamos, por ejemplo, una calle que se parece a otra o que tiene elementos idénticos o parecidos, nos puede surgir esta sensación.

4. Doble percepción o atencional

Se postula que el fenómeno es producido como consecuencia de una distracción momentánea del cerebro justo después de que se haya capturado parte de la escena (recuerdo no explícito) y, cuando esta atención, es retomada (fracciones de segundo) y realiza una captura completa, atribuimos a esa escena un fuerte sentido de familiaridad sin ser conscientes de su origen dando una sensación de “falso recuerdo”, pues parte de esa escena había sido registrada implícita e inconscientemente.

El hecho de que existan diversas teorías demuestra que tal fenómeno no es debido a una única causa. Asimismo, es cierto que no todo Déjà Vu es consecuencia de un proceso mnésico normal, pues parece existir un tipo de Déjà Vu relacionado con una alteración mnésica observado en patologías como la esquizofrenia o, tal como se ha mencionado anteriormente, en la epilepsia del lóbulo temporal en los que el fenómeno puede durar unos minutos o incluso horas (Thompson, Moulin, Conway & Jones, 2004).

Por el momento, no existe una explicación clara y definitiva que determine las bases anatómicas y funcionales para que este fenómeno se produzca, pero los avances en las técnicas de neuroimagen y la investigación actual pueden ayudar a una mejor comprensión del tema desde una perspectiva neurocognitiva.

Referencias bibliográficas:

  • Brown, A. (2003). A review of the déjà vu experience. Psychological bulletin, 129(3), 394.
  • Brown, A. (2004). The Dèjá vu experience. England: Psychology Press.
  • Cleary, A. M. (2008). Recognition memory, familiarity, and déjà vu experiences. Current Directions in Psychological Science, 17(5), 353-357.
  • Freud, S. (1964). A disturbance of memory on the Acropolis. In The Standard Edition of the Complete Psychological Works of Sigmund Freud, Volume XXII (1932-1936): New Introductory Lectures on Psycho-Analysis and Other Works (pp. 237-248).
  • Ratliff, E. (2006). Déjà vu, again and again. New York Times Magazine, 2, 38-43.
  • Sno, H., Linszen, D., & Jonghe, F. (1992). Art imitates life: Deja vu experiences in prose and poetry. The British Journal of Psychiatry, 160(4), 511-518.
  • Thompson, R., Moulin, J., Conway, M. & Jones, R. (2004). Persistent Déjà vu: A disorder of memory. International journal of geriatric psychiatry, 19(9), 906-907.