Una breve descripción de las deidades vikingas más importantes.

Hace ya unos tres años que se inauguró el primer templo pagano en Islandia, de la mano de la asociación neopagana Asatruarfelagid, donde se llevan a cabo veneraciones y culto a los dioses Vikingos. Sin aparente explicación científica, el auge de este tipo de religiones o sectas se está extendiendo por toda la zona norte de Europa, especialmente en las regiones escandinavas.

Volviendo a los datos de las asociaciones mencionadas, sólo la islandesa ha triplicado en número de afiliados en 10 años de historia. Queriendo salir del paso a las polémicas generadas por este fenómeno, la autoridad máxima de la asociación Asatru, Hilmar Örn, reivindica el papel metafórico y poético que tienen sus creencias. Rehuyendo de la mala imagen generada, el sacerdote afirma no creer en seres monstruosos de cabeza mutante con la piel de color verde.

Sin embargo, antaño los dioses vikingos sí fueron entidades en las que este pueblo nórdico creyó fervientemente. Incluso hoy en día, la mitología asociada a ellos sigue despertando fascinación de muchas personas.

Los principales dioses Vikingos

La mitología nórdica y germánica está llena de seres superpoderosos que tienen que ver, principalmente, con la tierra y la naturaleza. A continuación encontrarás una breve explicación sobre los dioses vikingos más importantes.

1. Thor

Hoy, aparece en películas, cómics, historietas y hasta en los cereales. En el presente, el dios Thor es seguramente el ser mitológico vikingo más popular a nivel universal. Hijo de Odín, el dios de los dioses, Thor representa la fuerza, el poder y la guerra. Barba rubia o pelirroja y la mirada feroz formaban parte de las características físicas con las que se le solía describir, si bien casi tan importante como él era su arma.

Thor es representado siempre empuñando un martillo conocido como mjolnir, forjado por enanos. Su medio de transporte era una carroza imponente que era arrastrada por unas cabras cuyo paso estaba marcado por sonidos que emulaban los rayos y truenos.

2. Odín

Tal y como hemos mencionado en primer lugar, Odín era el dios de los dioses, a quien había que rendir pleitesía. Padre de Thor, poseía algunas de las características que le transmitió a su hijo: la fuerza, la destreza, la guerra, la inteligencia y la astucia. Era su razón de ser, el conocimiento y la sabiduría. Mutaba de ser para adquirir más intelecto, e iba acompañado siempre por cuervos.

Para llevar a cabo un aumento de la inteligencia, Odín estaba asociado a los sacrificios humanos y animales, lo que le valió perder un ojo. Se dice que la palabra en inglés “Wednesday”, día del dios supremo, se debe al nombre en inglés: "Woden".

3. Frigg

Es la esposa de Odín y madrastra de Thor. Esta deidad vikinga representaba el amor, la fertilidad, el matrimonio, la maternidad y el arte del hogar. Como poder especial contaba con la cualidad de profetizar, saber y conocer el destino de todos los humanos, así como la única, después de Odín, en poder ocupar el trono de los dioses y observar el universo.

Se dice que el origen de la palabra “Friday” en inglés, que significa viernes, proviene del origen germánico “Freitag”, cuya epistemología tiene mucho que ver con esta diosa vikinga.

4. Tyr

Dentro de la mitología germano-nórdica, el dios Tyr se le considera como el guerrero absoluto de entre todos los dioses vikingos. Aunque la mayoría de sus encuentros, historias y narraciones tienen que ver con escenarios bélicos y de fuerza, no era un personaje exclusivamente bruto, más también se le atribuyen iconografías asociadas a la sabiduría y las leyes.

Del mismo modo, también realizó un sacrificio propio y se dejó amputar el brazo izquierdo para que los dioses salvasen al mundo del lobo Fenrir. Cabe destacar que sólo Thor le superó en cuestión de fuerza física.

5. Freyja

Era la diosa del amor y la fertilidad, la belleza y el romance. Estaba locamente enamorada de su marido Odr. Se dice que cuando éste se alejaba de ella, Freyja rompía a llorar y, de lo bella que era, desprendía lágrimas de oro entre sus pestañas. Por estas razones, entre otras, era una de las deidades más respetadas, si bien desde la perspectiva moderna parece más bien una agrupación de características tradicionalmente asociadas a lo femenino.

Su vestimenta era digna de lo que representaba. Bellos collares relucientes y preciosos, un plumaje hipnótico que le permitía volar entre los inframundos y una carrozada llevada por felinos maravillosos formaban parte de los objetos con los que se la representaba. Aunque era la deidad menos belicosa, acompañaba a los soldados y dioses a la guerra para infundir seguridad y motivación, pues se la consideraba una sabia.