La teoría de los tres estratos de la inteligencia de John B. Carroll propone que la estructura factorial de las aptitudes cognitivas humanas está compuesta por una capacidad intelectual general (el factor g), un conjunto de 8 habilidades amplias, como la velocidad de procesamiento mental o la memoria, y un tercer estrato que incluiría aptitudes intelectuales más específicas y dependientes de una de las anteriores.

En este artículo analizaremos el modelo de Carroll, que hoy en día suele ser estudiado y aplicado de forma conjunta con la teoría de las inteligencias fluida y cristalizada propuesta por Cattell y Horn. Nos detendremos de forma particular en el análisis de cada uno de los estratos de la inteligencia que fueron descritos por este autor.

La teoría de la inteligencia de John Carroll

El psicólogo estadounidense John Bissell Carroll (1916-2003) es conocido principalmente por sus aportaciones en el campo de la psicometría en torno a la medición de fenómenos como la inteligencia, las aptitudes lingüísticas o el rendimiento académico. Por otra parte también son muy relevantes sus planteamientos teóricos sobre la cognición y el lenguaje.

En particular destaca su teoría de los tres estratos, un modelo basado en los resultados de cientos de análisis factoriales sobre muestras de datos numéricos que pueden servir como variables predictoras de la inteligencia, como los tests de cociente intelectual o las calificaciones obtenidas en pruebas de evaluación académica.

Carroll presentó los resultados de sus estudios junto con su teoría de la inteligencia en la obra titulada “Capacidades cognitivas humanas: una investigación de los estudios analítico-factoriales”, que se publicó en 1993. En este libro enfatizó la distinción entre las aptitudes relacionadas con las diferencias individuales y las derivadas de la calidad de la educación.

En la actualidad la teoría de los tres estratos de Carroll es considerada complementaria al modelo de Raymond B. Cattell y John L. Horn (centrado en la división entre la inteligencia fluida y la cristalizada), que el propio Carroll había defendido antes de crear el suyo. La asimilación de ambas perspectivas en una sola se puede atribuir a Kevin McGrew (2012).

Los tres estratos de la aptitud cognitiva

La propuesta teórica de Carroll puede englobarse en la categoría de los modelos jerárquicos sobre la inteligencia, puesto que describe tres estratos que van de las muestras más específicas de la aptitud cognitiva a su aspecto general, que se concreta en el constructo “factor g”. Estas aptitudes tendrían un carácter estable, según el autor.

Carroll afirmó que estas capacidades probablemente puedan ser atribuidas a variables de tipo fisiológico. En este sentido cabe mencionar que autores como Philip Vernon (que elaboró su propia teoría sobre la estructura de la inteligencia) y Hans Eysenck han relacionado las aptitudes cognitivas con la eficiencia y la calidad de la transmisión neuronal.

1. Primer estrato: aptitudes mentales primarias

Según Carroll el estrato inferior de la estructura de la inteligencia lo forman las aptitudes mentales primarias, que incluyen un gran número de capacidades cognitivas: el razonamiento cuantitativo, el deletreo, la visualización,la aptitud para las lenguas extranjeras, la discriminación de los sonidos del habla, la fluidez de ideas, el tiempo de reacción, etc.

Los resultados de los análisis factoriales manejados por Carroll y otros autores posteriores revelan que cada una de estas aptitudes, que tienen un grado elevado de especificidad, ponderan en uno de los factores complejos del segundo estrato en función de las características del material estimular y de la habilidad global de la que dependan.

2. Segundo estrato: factores complejos

En este nivel encontramos un conjunto de aptitudes cognitivas amplias. Originalmente Carroll propuso la presencia de 10 factores en el segundo estrato, si bien investigaciones posteriores redujeron el número a 8:

  • Inteligencia fluida: aptitud para razonar y resolver problemas utilizando información novedosa.
  • Inteligencia cristalizada: referida a la profundidad y cantidad de conocimientos verbales adquiridos y al manejo de este tipo de datos.
  • Memoria general y aprendizaje: capacidad para aprender en general junto con habilidades específicas como retener información o recuperarla a corto plazo.
  • Capacidad de recuperación amplia: incluye las aptitudes para manejar de forma fluida ideas y asociaciones, tanto a nivel verbal como en imágenes.
  • Procesamiento visual: capacidad que permite percibir, analizar, recordar y operar con estimulación visual.
  • Procesamiento auditivo: aptitud para discriminar y procesar sonidos, incluyendo los que se asocian al habla y los de la música.
  • Velocidad cognitiva amplia: se refiere a la velocidad para manejar los estímulos durante las pruebas (p. e. los números) y para completarlas.
  • Velocidad de procesamiento: capacidad para ejecutar procesos cognitivos automáticos, particularmente manteniendo una atención selectiva.

Cada uno de estos factores engloba diversos factores de orden inferior correspondientes al primer estrato. Así, por ejemplo, la inteligencia cristalizada incluye la comprensión lectora, el deletreo y la aptitud para idiomas extranjeros, mientras que la capacidad de recuperación amplia se deriva de pruebas de creatividad y de fluidez con distintos tipos de material.

3. Tercer estrato: inteligencia general o factor g

El tercer estrato de la estructura definida por Carroll está constituido por el factor de inteligencia general, un constructo conocido como “factor g” y que es utilizado por un gran número de psicólogos. Esta aptitud de orden superior influiría en todas las aptitudes incluidas en el segundo estrato, y por tanto también en las del tercero de forma indirecta.

Referencias bibliográficas:

  • Carroll, J. B. (1993). Human cognitive abilities: A survey of factor-analytic studies. Nueva York: Cambridge University Press.
  • Hogan, T. P. (2004). Pruebas psicológicas: Una introducción práctica. Buenos Aires: Manual Moderno.
  • Horn, J. & Cattell, R. (1966). Refinement and test of the theory of fluid and crystallized general intelligences. Journal of Educational Psychology, 57: 253-70.
  • McGrew, K. (2012). Cognitive abilities. En D. P. Flanagan & P. L. Harrison (Eds.), “Contemporary intellectual assessment: Theories, tests, and issues”. Nueva York: Guilford Press.