¿Qué es la inteligencia? Muchos teóricos han intentado definir la inteligencia, y no es fácil. Distintas teorías nos proponen formas diversas de medir nuestra capacidad intelectual, desde el modelo de inteligencias múltiples de Howard Gardner hasta la teoría del factor G desarrollada por Charles Spearman, pasando por otras que enfatizan más algunos aspectos de nuestro intelecto.

Inteligencia: algo más que una puntuación de cociente intelectual

A pesar de que muchos académicos han intentado cuestionar el modo en que tendemos a pensar en la inteligencia, lo cierto es que todavía hoy en día las principales pruebas de inteligencia miden nuestro cociente intelectual, también conocido con las siglas CI o IQ (en inglés).

El cociente intelectual suele ser criticado por ser una puntuación que no tiene en cuenta la complejidad y las distintas manifestaciones de nuestras capacidades intelectuales. ¿Por qué hay personas a las que les cuesta resolver problemas matemáticos relativamente sencillos pero tienen una gran capacidad para ser creativas o para convencer con argumentos perfectos a su interlocutor? La creatividad y la expresividad son conceptos que tienen poca o ninguna influencia en los tests de inteligencia convencionales, pero que son habilidades fundamentales para que un individuo pueda desarrollarse y sobrevivir en la sociedad actual.

Hábitos y gustos que pueden hacerte más inteligente que el promedio

Sea como sea, y mientras los académicos investigan las distintas manifestaciones de la inteligencia humana, lo que sí está claro es que hay personas que son más capaces de enfrentarse con éxito a ciertos retos de la vida diaria, mientras que hay otras que muestran más dificultades.

¿Qué diferencia a las personas con una inteligencia superior a la media? Obviamente la genética influye, pero en realidad las variables ambientales juegan un papel muy importante. Las personas que hacen ciertas actividades estimulantes y tienen buenos hábitos tienen más posibilidades de desarrollar una inteligencia superior. También hay otros condicionantes y casualidades que nos hacen ser más propensos a tener una inteligencia superior.

A través de varios estudios científicos sobre el tema, hoy hemos recopilado un total de 11 señales de que eres más inteligente que la media.

1. Ser el hermano mayor

Aunque parezca ser una variable de poco interés, la ciencia ha demostrado que ser el hermano mayor te da unas mayores posibilidades de tener un CI por encima de la media.

¿Cómo es posible? El truco es doble: existen ciertos factores biológicos que “premian” al hermano mayor, ya que fue concebido y gestado por una madre (y usualmente también un padre) más joven, y por tanto con un estado de salud ligeramente mejor comparado con los hermanos pequeños. Además, también existe un factor de interacción y estimulación psicológica entre padres e hijos, que dotaría de mayores recursos a los primogénitos. De hecho, un equipo de investigadores de Noruega halló que, en una muestra de 250.000 hombres nacidos entre 1968 y 1977, el hermano mayor tenía un CI promedio de 103, el segundo hermano de 100 puntos y el tercer hermano bajaba su puntuación hasta los 99 puntos de cociente intelectual.

Más información sobre esto: “Los hermanos mayores son más inteligentes que los hermanos menores"

2. Ser zurdo

¿Eres zurdo? Usar preferentemente la mano izquierda correlaciona con una mayor puntuación en los tests de cociente intelectual. Esto no significa que por ser zurdo tengas que ser más inteligente “sí o sí”, pero la ciencia ha detectado que, como tendencia, los zurdos son un poco más inteligentes que los diestros.

De hecho, la psicóloga Maria Konnikova, colaboradora y divulgadora científica de New Yorker, explicó que los zurdos son más hábiles usando el pensamiento divergente, que define como “esa forma de creatividad que permite inventar nuevas ideas a partir de un símbolo”. Konnikova también señala que “los zurdos se muestra más aptos de combinar varias ideas para construir una tercera”. Visto lo visto, parece que los zurdos tienen un talento especial para innovar y crear.

Saber más: “Diferencias cerebrales y psicológicas entre zurdos y diestros"

3. Preocupación

¿Son las personas más preocupadas por su vida aquellas que tienden a tener un mayor CI? Bueno, pues parece que sí.

El psicólogo Alexander M Penney llevó a cabo una investigación a 100 alumnos de la Universidad de Ontario (Canadá). Cada estudiante respondió a un test de inteligencia, y luego se les preguntó por su nivel de preocupación. Los estudiantes que aseguraron que solían tener una preocupación en la cabeza la mayor parte del tiempo fueron aquellos que tuvieron mejores puntuaciones en las pruebas de inteligencia verbal. Por otra parte, otro estudio en el SUNY Downstate de Nueva York también reportó que los pacientes con cuadros de ansiedad graves tenían unos niveles de puntuación en pruebas de CI superiores, estadísticamente, a los pacientes con cuadros menos severos.

4. Haber consumido drogas blandas alguna vez

Ojo, esto no quiere decir que consumir drogas blandas sea bueno para tu inteligencia: más bien es justamente al contrario. Pero sí que parece haberse detectado que las personas con un CI alto en la infancia suelen probar, esporádicamente, algunas drogas blandas en la edad adulta.

A esta conclusión llegó una investigación realizada en 2012 por James W White y sus colaboradores. El propio White comentó: “Hay una relación clara entre un CI alto en la infancia y probar drogas blandas como adulto. Un Ci por encima del promedio podría incitar a adoptar conductas de riesgo en la edad adulta, sorprendentemente”. Sea como sea, mucho mejor evitar las drogas.

5. Haber asistido a clases de música

Hay muchas investigaciones que señalan que aprender música nos ayuda a desarrollar nuestras capacidades cognitivas e intelectuales, sobre todo durante la infancia.

Después de una investigación realizada en 2004, se detectó que los niños de seis años de edad que asistieron a clases de canto o de piano durante seis meses experimentaron un incremento de su puntuación de cociente intelectual. Estos datos fueron comparados con otros niños que asistieron a clases de teatro e interpretación, o a ninguna actividad extraescolar similar.

6. Tomar alcohol a menudo

Otra correlación curiosa y que hay que matizar. Aunque algunos estudios hayan visto que las personas que consumen alcohol frecuentemente suelen ser un poco más inteligentes, esto no significa que la ingesta de bebidas alcohólicas nos vuelva más listos. De hecho, es exactamente al contrario.

Existe un estudio realizado en la London School of Economics and Politican Science liderado por Satoshi Kanazawa que reportó que hay una relación entre el nivel de CI y el consumo de alcohol, cigarrillos y otras drogas. Pero hay que insistir: estas son tendencias correlacionales que, tanto por nuestra salud física como psicológica, debemos rechazar. ¡Vida sana!

7. Vivir con un gato

Otra correlación curiosa, pero cierta. O por lo menos esto dicen varios estudios científicos: las personas que conviven con un gato suelen puntuar más alto que la media en las pruebas de inteligencia.

¿Eres más de perros o de gatos? Si eres más de felinos, puedes sentirte satisfecho, ya que un estudio dirigido por Denise Guastello en 2014 detectó que los dueños de gatos sacan, estadísticamente, puntuaciones más altas en los tests de CI. También es cierto que los dueños de perros se diferenciaron en su perfil de personalidad respecto a los dueños de gatos, sacando una puntuación más alta en extraversión.

8. Haber sido amamantado

Muchos libros y estudios coinciden en señalar la importancia de la lactancia materna durante la infancia para el correcto desarrollo cognitivo del niño.

Ni más ni menos que 7 puntos de diferencia en el CI entre niños amamantados y otros que fueron alimentados mediante biberones, según varias investigaciones llevadas a cabo en el Reino Unido y en Nueva Zelanda.

9. Imprescindible: tener sentido del humor

¿Guardan alguna relación la inteligencia y tener mucho sentido del humor? Pues parece que sí, por lo menos eso es lo que dice la ciencia.

Una investigación de la University of New Mexico, en los Estados Unidos, encontró una relación estadísticamente significativa entre el sentido del humor y el cociente intelectual. Para obtener estos resultados, los científicos realizaron un test a más de 400 alumnos de la universidad para medir el CI de cada uno de ellos. Más tarde, le pidieron a estos alumnos que añadieran un comentario a viñetas satíricas de un conocido periódico, y la calidad de los comentarios (en términos de humor, claro) fue valorada por sujetos anónimos. Así, se detectó que los estudiantes más inteligentes fueron también los más ingeniosos y divertidos.

10. Saber leer a corta edad

¿Con qué edad aprendiste a leer? No es un dato baladí, ya que la ciencia ha demostrado que hay una tendencia importante: cuanto más precozmente aprendemos a leer, más inteligentes seremos cuando seamos adultos.

Un equipo de investigadores llevó a cabo distintas pruebas y tests a más de 2.000 gemelos idénticos en el Reino Unido. Se detectó que aquel hermano que primero aprendió a leer, tuvo en el futuro una mayor inteligencia, expresada en su puntuación en los tests de inteligencia. Como es fácil suponer, aprender a leer a una edad temprana incrementa nuestras habilidades verbales y lógicas.

11. ¿Es posible aumentar la inteligencia?

Sí, definitivamente es posible estimular y potenciar nuestras capacidades intelectuales. Te lo explico en el siguiente artículo:

“Los 5 trucos clave para aumentar tu inteligencia”