Un hombre con un brazo roto y en cabestrillo, atractivo y con cierto carisma, pide ayuda a una mujer para cargar unos libros en el coche. La mujer en cuestión decide ayudarle a cargar esos libros, acompañando al joven al coche. Un mes después encuentran el cuerpo de ésta en un lago cercano.

No se trata de una historia de ficción, sino de un suceso real. Se trata de lo que le ocurrió a más de una de las víctimas de uno de los mayores y más conocidos asesinos en serie de mujeres de los Estados Unidos, cuya vida repasamos en este artículo. Se trata de la biografía de Ted Bundy.

Biografía de Ted Bundy

Theodore Robert Cowell nació en Burlington, localidad estadounidense situada en Vermont, el 24 de noviembre de 1946. Hijo de Eleanor Louise Cowell cuando ésta era muy joven y de padre desconocido, fue criado por sus abuelos y se le hizo creer tanto a él como al resto de la sociedad que su madre era en realidad su hermana. Ésta le rechazaba en sus primeros años, siendo motivo de vergüenza para la familia. Según declaraciones posteriores del sujeto, al parecer su abuelo era violento y maltrataba a su abuela, criándose en un entorno aversivo.

En 1950 se mudó junto con su madre a Washington, la cual un año más tarde contrajo matrimonio con John Bundy. Theodore Cowell sería adoptado por éste y recibiría su apellido, si bien a pesar de la presencia de intentos de acercarse por parte de su padre adoptivo no consiguió mantener una buena vinculación afectiva.

Debido entre otros aspectos a la vivencia de un rechazo continuado y de violencia intrafamiliar, Ted Bundy empezó ya desde la infancia a manifestar una personalidad retraída e infantil, con poco contacto social. Asimismo empezó a mostrar síntomas de lo que hoy en día se consideraría un trastorno disocial, manifestando un comportamiento cruel y llegando a entretenerse capturando, matando, mutilando y descuartizando animales.

Formación académica y relación con Stephanie Brooks

Ted Bundy se inscribió en la Universidad de Puget Sound y empezó a estudiar psicología, área en la que resultó ser un buen estudiante. En 1967 se enamoró y empezó una relación con una compañera de la universidad, Stephanie Brooks. Sin embargo, dos años más tarde ésta se licenció y terminaría por dejar la relación debido a su inmadurez y ausencia de objetivos claros. Bundy se obsesionó con ella, mandándole frecuentes cartas con las que intentaba reconquistarla.

Durante el mismo año abandona los estudios, y en esta época empieza a tener diferentes empleos en los que no dura demasiado tiempo. En 1969 empezó una relación con Elizabeth Kloepfer que duraría cinco años, a pesar de seguir en contacto por carta con su anterior relación.

Tiempo después terminaría por graduarse, y en 1973 se inscribe en la Universidad de Washington para estudiar Derecho. Se interesa también y empieza a participar en el mundo de la política por el partido republicano y vincularse a diferentes actividades comunitarias, llegando a ser voluntario en un servicio telefónico de ayuda a mujeres sexualmente agredidas e incluso a ser condecorado por salvar a un menor de ahogarse. Volvería a encontrarse con Stephanie Brooks y a tener una breve relación con ella, que esta vez terminaría él tras volverse extremadamente frío.

Sin embargo, sería durante 1974 cuando se empezarían a registrar sus primeros asesinatos confirmados.

Empiezan los asesinatos

Si bien anteriormente ya había cometido diferentes hurtos, los primeros asesinatos documentados de este asesino en serie no ocurrían hasta 1974 (si bien se sospecha que pudo estar involucrado en otros casos anteriores).

En enero del año 1974, aún en la universidad, Ted Bundy entraría en la habitación de Joni Lenz para posteriormente golpearla con una barra de hierro y violarla. A pesar de que sobrevivió, sufrió graves heridas y daños cerebrales permanentes. Llevaría a cabo el mismo procedimiento con Lynda Ann Healy, a quien en este caso mataría. Hizo desaparecer el cadáver, si bien no limpió la sangre.

Esta muerte daría inicio a una cadena de asesinatos en el que desaparecieron numerosas jóvenes estudiantes, siendo algunas de ellas Carol Valenzuela, Nancy Wilcox, Susan Rancourt, Donna Mason, Laura Aimee, Brenda Ball, Georgann Hawkins, Melissa Smith o Caryn Campbell entre otras muchas.

Modus operandi

El modus operandi de Bundy se basaba inicialmente en seguir y secuestrar a sus víctimas hasta su casa para allí estrangularlas. Sin embargo con el tiempo y viendo que tenía facilidad para manipular debido a su carisma y resultaba atractivo para muchas féminas, fue cogiendo confianza y empezó a buscar víctimas durante el día, siendo usual que simulara tener un brazo roto para pedir ayuda para llevar cosas a su coche. 

Este asesino solía escoger a mujeres jóvenes, morenas de pelo largo, características que las asemejaban tanto a su madre como a su antigua novia Stephanie Brooks.

Las víctimas eran a menudo violadas y descuartizadas, llegando a conservar el sujeto partes de sus cuerpos como la cabeza como trofeos de sus crímenes. No era raro que mantuviera relaciones con los cuerpos una vez muerta la víctima, así como la presencia en éstos de mordiscos por parte del asesino.

Primeras pistas fiables y detención

Durante el mes de noviembre del año 1974, Bundy fingió ser un oficial de policía para acercarse a Carol DaRonch y hacerla subir a su coche. La joven accedió pensando que si dirigían a la comisiaría, pero se encontró con que Bundy paró el coche e intentó esposarla. Afortunadamente Carol DaRonch consiguió zafarse antes de ser inmovilizada y huir, tras lo cual acudió a la policía. Ello condujo al primer retrato robot del sospechoso.

Dicho retrato hizo que diversos testigos pensaran en Bundy como posible autor de los hechos, incluyendo su por aquel entonces novia Elizabeth. A pesar de ello, no se le pudo identificar totalmente y se terminó por desestimar la posibilidad de que se tratara del asesino.

Ted Bundy siguió secuestrando y matando a numerosas jóvenes, variando su aspecto y viajando a diferentes estados con el fin de no levantar sospechas.

Pero en 1975 un coche de policía dio el alto al coche de Bundy y terminó por encontrar elementos indicativos como palancas, esposas y cinta con el que inmovilizar a las víctimas. Ted Bundy fue detenido. En este caso, sería identificado por DaRonch como el autor de su secuestro.

Juicios y fugas

En 1976 daría inicio el primero de los juicios a los que sería sometido Ted Bundy. En este caso se le juzgaba por el secuestro de DaRonch, resultando en una condena de quince años de prisión.

Sin embargo, el análisis del coche en que fue detenido permitió que se hallaran evidencias de la implicación de Bundy en la desaparición y asesinato de Melissa Smith y Caryn Campbell (concretamente se encontró pelo de ambas mujeres). Ello condujo a que se le sometiera a un segundo juicio, ya con cargos de asesinato. En este segundo juicio Bundy decidió representarse a sí mismo como abogado, motivo por el que se le permitió visitar la biblioteca de cara a preparar su defensa. Sin embargo aprovechó la situación para escapar, si bien sería atrapado por las fuerzas policiales seis días después.

Volvió a fugarse en 1977, en este caso consiguiendo huir hasta Chicago y adoptando una identidad diferente. Durante esta fuga volvió a matar, en esta ocasión atacando a tres jóvenes en una fraternidad univesitaria (Chi Omega), de las cuales una logró sobrevivir, y a otra joven posteriormente. Asimismo, también secuestró y mató a Kimberly Leach, una muchacha de doce años de edad.

Finalmente fue detenido en un hotel de Florida, después de que la matrícula de su coche fuera reconocida. Tras ser detenido por segunda vez, sería juzgado el 25 de junio de 1979 por asesinato. 

Se le permitió ejercer su propia defensa, pero las pruebas existentes en su contra (testigos que le vieron salir de la fraternidad e incluso supervivientes de sus agresiones, junto con pruebas físicas como la comparación entre las marcas de mordeduras en los cuerpos y la dentadura de Bundy, terminaron conduciendo a que fuese declarado culpable y condenado a morir en la silla eléctrica.

Corredor de la muerte y ejecución

A pesar de ser sentenciado a muerte, la ejecución de Ted Bundy tardaría años en llegar. Y es que Bundy intentó retrasar todo lo posible la fecha de su ejecución, confesando múltiples asesinatos (algunos reales y otros posiblemente para obtener más tiempo) y ofreciendo pistas sobre la localización de las víctimas y pretendiendo colaborar con la policía para obtener prórrogas de su condena. Si bien se consideran ciertos treinta y seis de los asesinatos, se sospecha que pudo haber muchas más víctimas. Incluso llegó a ofrecer colaborar en la detención de otros asesinos.

A pesar de sus actos, recibió a menudo cartas de fans que decían amarle. Durante este tiempo sería acusado y juzgado por la muerte de la pequeña Kimberly Leach, que se saldó con una segunda condena a la pena capital. Durante el mismo juicio Ted Bundy contraería matrimonio con Carole Ann Boone, una de las numerosas fans que creían en su inocencia y con la que terminaría por tener una hija.

Durante sus últimos años sostuvo entrevistas con psiquiatras en las que narró su vida y se analizó su estado mental. Los tests utilizados indican labilidad emocional, impulsividad, inmadurez, egocentrismo, complejo de inferioridad y ausencia de empatía, entre otras características. 

Por otro lado, Ted Bundy confesó una adicción a la ponografía con tintes sádicos, así como que los asesinatos de mujeres jóvenes, morenas y de pelo largo se correspondía con la ira sentida hacia las mujeres por quienes se sentía abandonado, su madre y su primera novia Stephanie Brooks. Finalmente fue ejecutado el 24 de enero de 1989.